La economía de México registró una contracción del 0.6% en el primer trimestre de 2026 respecto al periodo octubre-diciembre de 2025, según cifras desestacionalizadas publicadas el 22 de mayo de 2026 por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). El resultado representó una mejoría frente a la estimación preliminar de finales de abril, cuando el organismo había proyectado una caída del 0.8%.
El ajuste a la baja en la magnitud de la contracción se explicó principalmente por lecturas menos negativas en los sectores de servicios e industria. Las actividades terciarias retrocedieron 0.4%, frente al descenso de 0.6% calculado en la lectura oportuna, mientras que las actividades secundarias bajaron 1.0%, contra la caída de 1.1% reportada previamente. En contraste, el sector primario mostró un desempeño más débil al estimado en un principio, con una contracción de 1.7% en el trimestre, superior a la baja de 1.4% registrada en el cálculo inicial.
A tasa interanual, el PIB creció 0.2% en cifras originales, ligeramente por encima del avance de 0.1% que el INEGI había proyectado a finales de abril. México se mantiene como la segunda mayor economía de América Latina.
En el frente de precios, el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) también ofreció señales de moderación. En la primera quincena de mayo de 2026, el INPC se ubicó en un nivel de 145.622, lo que representó una disminución de 0.16% respecto a la quincena anterior. Con ese resultado, la inflación general anual se situó en 4.11%, por debajo del 4.22% registrado en el mismo periodo de 2025, cuando la variación quincenal había sido de 0.09%.
El índice de precios subyacente, que excluye bienes y servicios con alta volatilidad o cuyos precios no responden a condiciones de mercado, incrementó 0.13% a tasa quincenal. Al interior de ese componente, los precios de las mercancías subieron 0.09% y los de servicios avanzaron 0.17%.
La convergencia de ambos indicadores dibuja un panorama económico de inicio de año marcado por la desaceleración productiva y una inflación que, si bien se mantiene por encima del objetivo del Banco de México, muestra una tendencia a la moderación respecto al año previo.







