El Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) reiteró el 14 de abril de 2026 la vigencia de la recompensa de hasta 10 millones de dólares —equivalentes a más de 170 millones de pesos mexicanos— por información que conduzca a la captura de Iván Archivaldo Guzmán Salazar, señalado como líder de la célula criminal conocida como “Los Chapitos”, facción del Cártel de Sinaloa. Las autoridades estadounidenses advirtieron que Guzmán Salazar permanece prófugo de la justicia y debe ser considerado “armado y altamente peligroso”, por lo que instaron a la población a no intentar confrontarlo.
A través de sus redes sociales, el ICE precisó que Iván Archivaldo Guzmán Salazar y sus tres hermanos, quienes conforman el grupo denominado “Los Chapitos”, heredaron las redes de narcotráfico que consolidó su padre, Joaquín Guzmán Loera, alias “El Chapo”, exlíder del Cártel de Sinaloa que cumple una condena de cadena perpetua en una prisión de máxima seguridad en Estados Unidos. Según el ICE, la facción mantuvo e incluso expandió las operaciones de tráfico de drogas, con especial énfasis en el envío de fentanilo hacia territorio estadounidense.
La recompensa fue respaldada también por el Departamento de Estado de EE.UU. y la Administración para el Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés), que incluyen a Guzmán Salazar entre sus objetivos de alto valor. Iván Archivaldo Guzmán Salazar enfrenta cargos formales en cortes federales de Estados Unidos por narcotráfico, lavado de dinero y conspiración criminal. Según informes de la DEA, “Los Chapitos” son señalados como responsables de la producción y distribución de drogas sintéticas que alimentan la crisis de sobredosis en ese país.
De los cuatro hijos de “El Chapo” identificados como integrantes del grupo, dos se encuentran detenidos en Estados Unidos: Ovidio Guzmán López, alias “‘El Ratón'”, y Joaquín Guzmán López, quienes enfrentan cargos federales por narcotráfico y tráfico de fentanilo. Iván Archivaldo Guzmán Salazar y su hermano Jesús Alfredo Guzmán Salazar permanecen como los prófugos más buscados por el ICE; por este último, las autoridades estadounidenses también ofrecen una recompensa de 10 millones de dólares. Un quinto hijo de Guzmán Loera, Edgar Guzmán López, falleció en 2008.
Las autoridades estadounidenses habilitaron canales seguros para recibir denuncias anónimas y subrayaron que cualquier información respecto al paradero de Guzmán Salazar podría resultar determinante. La búsqueda de Iván Archivaldo Guzmán Salazar figura como una de las prioridades en la agenda bilateral de seguridad entre México y Estados Unidos, en el marco de la presión creciente de Washington para desmantelar las organizaciones criminales transnacionales vinculadas al tráfico de fentanilo.







