Horas antes de que venciera el plazo impuesto por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para que Irán reabriera el Estrecho de Ormuz, medios iraníes reportaron el 7 de abril de 2026 ataques militares estadounidenses contra la isla de Kharg, principal terminal de exportación de petróleo del país persa, ubicada a unos 30 kilómetros de la costa iraní en la provincia de Bushehr.
La agencia de prensa iraní Mehr informó que “el enemigo estadounidense-sionista efectuó varios ataques en la isla de Kharg, y se escucharon allí varias explosiones”. Según un funcionario estadounidense citado por el periodista Barak Ravid, de la plataforma Axios, Washington atacó “objetivos militares” en esa zona.
La isla de Kharg, con una extensión de 20 kilómetros cuadrados, concentra casi la totalidad de las operaciones de exportación de crudo iraní. Según datos de la empresa tecnológica Kpler, en el momento del ataque se almacenaban aproximadamente 18 millones de barriles de petróleo en sus instalaciones, equivalente a unos 12 días de exportaciones, de una capacidad total de alrededor de 30 millones de barriles.
Horas antes de que se confirmaran los ataques, Trump publicó en su red social Truth una advertencia de tono apocalíptico respecto al destino de Irán. “Esta noche morirá toda una civilización, para no volver jamás. No quiero que eso suceda, pero probablemente ocurrirá. Sin embargo, ahora que tenemos un cambio de régimen total, donde prevalecen mentes diferentes, más inteligentes y menos radicalizadas, tal vez pueda suceder algo revolucionario, maravilloso”, escribió el mandatario estadounidense.
Trump había establecido las 8 p.m. hora del Este de Estados Unidos del 7 de abril de 2026 como plazo definitivo para que Teherán permitiera la reanudación plena del tráfico marítimo por el Estrecho de Ormuz, bajo amenaza de destruir puentes y centrales eléctricas en todo el territorio iraní. “Todo el país puede ser eliminado en una noche”, sostuvo el presidente estadounidense en declaraciones previas a los ataques.
En una conferencia de prensa celebrada en la Casa Blanca el 6 de abril de 2026, Trump advirtió en términos directos: “Les damos de plazo hasta las 8 p.m. hora del Este, y después de eso, no tendrán puentes. No tendrán centrales eléctricas”. El mandatario reconoció haber extendido en repetidas ocasiones plazos anteriores, pero subrayó que en esta ocasión el tiempo de espera había concluido.
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El presidente estadounidense enmarcó el eventual desenlace en términos históricos. “Quién sabe, lo descubriremos esta noche en uno de los momentos más importantes de la larga y compleja historia del mundo. 47 años de extorsión, corrupción y muerte llegarán a su fin. ¡Dios bendiga al gran pueblo de Irán!”, escribió en Truth.
Los ataques contra la isla de Kharg representan una escalada significativa en la confrontación entre Washington y Teherán, al tener como blanco el corazón de la infraestructura energética iraní y comprometer de forma directa la capacidad del país para exportar crudo en el corto plazo.







