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martes, abril 9, 2024
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Delitos de cuello blanco

“Entre un gobierno que lo hace mal y un pueblo que lo consiente, hay cierta complicidad vergonzosa”.

Víctor Hugo


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Suele definirse a los delitos de cuello blanco como aquellos que se cometen aprovechando una posición de poder, de influencia o confianza; por supuesto, sin recurrir a la violencia física, sino más bien tienen su base y gestación en la manipulación, el engaño, vinculados igualmente a la corrupción.

Estos delitos suelen tener un alto impacto de carácter económico y social, ya que generalmente afectan a la administración de pública, al sistema financiero, mercado de valores, a los consumidores y en general a la sociedad.

Según la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública (ENVIPE) del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) en 2022 se registraron 26.8 millones de delitos en México, de los cuales, el 20.1 por ciento fueron fraudes (bancarios y al consumidor), el tipo de delito de cuello blanco más frecuente. Esto significa que más de cinco millones de personas fueron víctimas de este tipo de delitos, lo que representa un aumento del 6.7 por ciento con respecto al año anterior. Además de los fraudes, otros delitos de cuello blanco que han afectado gravemente a México son la corrupción política y privada, la criminalidad corporativa y financiera, y el narcotráfico.


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Estos delitos han tenido repercusiones en el desarrollo económico, social y político del país, así como la seguridad, la salud y el medio ambiente de la población. Algunos de los casos más emblemáticos:

*El caso Odebrecht, una empresa brasileña que admitió haber pagado sobornos a funcionarios públicos de varios países de América, incluyendo México, para obtener contrato de obras públicas. Según la Fiscalía General de la República (FGR) entre los años 2010 y 2014, la empresa Odebrecht pagó al menos 10.5 millones de dólares a Emilio Lozoya, ex director de Petróleos Mexicanos (PEMEX), a cambio de favorecer a la empresa en diversas licitaciones y contratos.

*El caso de la Estafa Maestra, una red de desvío de recursos públicos que involucró a 11 dependencias federales, ocho universidades públicas y 186 empresas fantasmas. Según esto, entre 2013 a 2014, en la Auditoría Superior de la Federación (ASF) se desviaron al menos siete mil 670 millones mediante convenios irregulares, contratos simulados y facturas falsas.

*El caso de la Caja Libertad, una cooperativa de ahorro y préstamo que fue acusada de lavar dinero para el cártel de Sinaloa y según la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), entre 2016 y 2018, Caja Libertad realizó operaciones financieras por más de dos mil 400 millones de pesos, de los cuales el 98 por ciento no tenía una justificación de origen lícito.

Los delitos de cuello blanco no son fenómenos aislados ni casuales; responden a una serie de factores que les propician o facilitan su desarrollo, algunas de las causas más comunes pueden ser:

a) La falta de controles internos y externos que permiten que los perpetradores actúen con total impunidad, sin ser detectados o denunciados;

b) La corrupción o la complicidad de las autoridades que se prestan a recibir sobornos;

c) La debilidad del marco legal que no cuenta con leyes claras y suficientes; o

d) La falta de cultura de la legalidad, transparencia y rendición de cuentas.

Estas causas no son exclusivas en México para el desarrollo de los delitos de cuello blanco; también otros países presentan este tipo de problemática, agravada en gran parte por la situación de pobreza, desigualdad, violencia e inestabilidad que vive el país.

Ante la gravedad de los delitos de cuello blanco (que son una verdadera problemática), es necesario implementar medidas urgentes para su prevención, investigación, persecución y sanción, teniendo especial atención para las víctimas del delito.

P.D. Envío un cordial saludo al Lic. Rogelio Osuna Wofskill, lector amable de estas colaboraciones.

Benigno Licea González es doctor en Derecho Penal y Derecho Constitucional; fue presidente del Colegio de Abogados “Emilio Rabasa” y actualmente preside el Colegio de Medicina Legal y Ciencias Forenses de B.C.

Correo: liceagb@yahoo.com.mx

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