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martes, octubre 4, 2022
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Acelerador lineal para pacientes de cáncer, hasta diciembre en el IMSS

El actual ha dejado de funcionar hasta por dos meses; Pacientes deben esperar hasta cinco meses para recibir tratamiento. Compra se presupuestó en 2021, pero se licitó hasta 2022

A pesar que el presupuesto federal para el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) ha aumentado desde 2019, fue hasta el año en curso que aprobó la compra e instalación de un nuevo acelerador lineal para pacientes oncológicos en Baja California.

El actual acelerador lineal, imprescindible para tratamiento de pacientes con cáncer, ha estado hasta dos meses descompuesto, por lo que aquellos recién diagnosticados han tenido que esperar hasta cinco meses para iniciar su tratamiento.

Por la información del presupuesto asignado al IMSS, el problema no ha sido el recurso, sino la inversión del mismo, pues de acuerdo a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), los dineros destinados al Seguro Social han ido en incremento:

* 2019, 746 mil 738.9 millones de pesos

* 2020, 825 mil 062.9 millones de pesos

* 2021, 901 mil 687.1 millones de pesos

* 2022, un billón 10 mil 840 millones de pesos.

Esto indica que, en cuatro años, el presupuesto al IMSS ha incrementado en 645 mil 654 millones. Sin embargo, la bonanza presupuestal no se ha visto reflejada en una mejora en la oferta de servicios, como es el caso del Seguro Social en Baja California, particularmente en Tijuana, donde pacientes de oncología han padecido retrasos en la aplicación de su tratamiento, debido a los desperfectos en el acelerador lineal que ha estado fuera de circulación por meses.

De hecho, testimonios de pacientes y familiares dan cuenta de fallas que se han registrado desde 2014 en Tijuana, donde la institución atiende también a pacientes de cáncer de cuatro municipios: Ensenada, Tecate, Rosarito y San Quintín.

Versiones oficiales del IMSS indican que el aparato, cuya compra se aprobó en 2021, fue adquirido hasta junio del año en curso, pero no será instalado y por lo tanto entrará en uso hasta diciembre venidero o en el primer trimestre de 2023.

El retraso en la aplicación del mismo, justifican, es por dos motivos:

  1. La necesaria construcción de un búnker especial para instalarlo.
  2. Que la vida útil del acelerador lineal en uso (que no funciona) se cumple precisamente en diciembre de 2022.

 

UN VIEJO PROBLEMA

La Clínica de Displasias del IMSS se inauguró en 2011, a un costado del Hospital Regional 20 en la zona conocida como “5 y 10”, con el fin de proporcionar el tratamiento de radioterapia y braquiterapia a pacientes con cáncer de mama, cervicouterino, próstata, linfomas, colorrectal, ovarios, páncreas y leucemias a los derechohabientes.

Cinco años después, en 2016, comenzó a presentar problemas de mantenimiento. Los pacientes debían esperar algunos días al principio, luego semanas, porque el servicio de mantenimiento al equipo era con técnicos mexicanos, pero con asistencia remota desde Alemania.

Conforme han transcurrido los años, los periodos en los que el acelerador lineal ha estado descompuesto, se han ido alargando. Pasaron de ser días o semanas, a meses, sin poder proporcionar el tratamiento.

Karina Sepúlveda, paciente de 37 años y sobreviviente de cáncer de mama, comentó a ZETA que tuvo que esperar cinco meses para tener su radioterapia en 2014, aunque en el IMSS justificaron que se debía a la saturación de pacientes en lista de espera.

A Karina, el cáncer le regresó en los huesos, y aunque fue detectado a tiempo, éste no tiene cura, pero sí se pueden retrasar sus efectos si se apega al tratamiento recomendado.

“El 7 de junio mi médico mandó la orden para que se me realizaran cinco sesiones de radioterapia, el 29 del mismo mes me hicieron la simulación, pero apenas el martes -9 de agosto- iniciaron, otra vez la máquina estaba descompuesta. No me preocupé mucho porque es tratamiento paliativo, no curativo, y para evitar que el cáncer avanzara, comencé con las quimioterapias otra vez, pero en una persona de reciente diagnóstico, ese mes pudo ser crucial”, explicó la paciente.

Antes de iniciar radioterapia, se hace una cita para la simulación, proceso en el cual el paciente conoce el lugar, procedimiento a seguir y que los técnicos radiólogos marquen el área exacta donde se aplicará la dosis de radiación. En esa consulta, se le indican las fechas en que recibirá el tratamiento, pero se le aclara: “Debe llamar un día antes, para comprobar que la máquina esté funcionando”.

 

PACIENTES LLEGAN AL IMSS Y MÁQUINA NO SIRVE

Las notificaciones sobre el funcionamiento de la máquina no son eficientes en el IMSS, o por lo menos no precisas.

Pilar, una paciente de cáncer de mama, habló de su experiencia:

“Venimos desde San Quintín a que me den el tratamiento, pero nos dijeron que la máquina se volvió a descomponer. Ahora estamos viendo cómo le vamos a hacer, porque no podemos estar viniendo todos los días, ayer llamé y me dijeron que sí servía, hoy me topo con que se descompuso en el transcurso del día. Ya no sólo tenemos la incertidumbre de lo que vaya a pasar con esta enfermedad, sino tener que estar consiguiendo dinero extra para poder venir, comer, niñera o hasta hospedaje”.

Lo mismo le ocurrió a Óscar, de 54 años, quien vive con cáncer de próstata: “A mí me afectó porque me recetaron 38 radiaciones, se descompone la máquina cuando ya me quedaban 15 para terminar, a uno le pasan muchas cosas por la cabeza, hasta se imagina lo peor”.

Mireya, quien acompaña a su madre a radiaciones desde Ensenada, se quejó de la falta de atención por parte del personal, “nos citaron a las ocho de la mañana, por protocolo tenemos que llegar 15 minutos antes y lo hicimos, ya es mediodía y todavía no nos pasan, no hemos comido por estar al pendiente de que la llamen y no nos dicen nada”.

 

TRATAMIENTOS OPCIONALES

Personal administrativo del IMSS Tijuana confió a ZETA que el acelerador lineal dejó de funcionar durante dos meses, considerando que el servicio se restableció apenas a principios de agosto, a pesar que pacientes se quejaron de que la máquina sólo funciona unas cuantas semanas y luego vuelve a fallar.

Homero Fuentes de la Peña, oncólogo médico y presidente de la asociación civil Pro Oncavi, explicó a este Semanario que le ha tocado tratar con derechohabientes del IMSS a las que no les fue aplicada la radiación, “son pacientes a las que les fue indicada la radiación, que se encuentran con un alto grado de ansiedad y de tensión porque ya pasó un tiempo valioso y no reciben un tratamiento que marca los protocolos como deben ser en Oncología”, dijo.

El especialista destacó que existe un periodo de tiempo en el que la radiación es útil, pero si se deja pasar esa ventana de oportunidad, ya no tiene el mismo efecto al combatir el tumor.

“Se vuelve en un tratamiento tardío y hay ocasiones en que se pierde la oportunidad de realmente darles el beneficio de un tratamiento con radioterapia, pero, o no se hace nada, esperas, presionas o cambias por una terapia diferente, aunque no sea igual de eficiente”.

En pacientes con cáncer el tratamiento es personalizado, por lo que hay ocasiones en que se puede sustituir la opción principal por otro y en ocasiones no.

“Cuando puedes utilizar radioterapia por razones técnicas, como las que están sucediendo, se opta por un tratamiento diferente, no necesariamente más agresivo, pero sí menos eficiente porque la indicación primaria es la radiación”, detalló el oncólogo.

 

NUEVO ACELERADOR HASTA DICIEMBRE

El 31 de marzo de 2022 se aprobó la licitación para la adquisición de un nuevo acelerador lineal de baja energía que de manera gradual sustituiría a la bomba de Cobalto -60 que se utiliza actualmente. El acuerdo quedó publicado en el Diario Oficial de la Federación, y reflejó un costo total de 129 millones 106 mil 066 de pesos.

El nuevo acelerador lineal llegó desde junio a Tijuana, pero no será instalado hasta diciembre del año en curso o enero de 2023, ya que la “vida útil” del actual acelerador concluye oficialmente en el doceavo mes, sin importar que, por largos periodos, ha estado fuera de circulación por desperfectos.

Así lo comentó un colaborador del IMSS en la clínica de Displasias: “Normalmente atiende a sesenta pacientes diariamente en dos turnos -actual acelerador-. Es un aparato que tiene ya ocho años de uso, con una carga de trabajo mucho muy superior a la establecida. En diciembre termina su vida útil, ya se solicitó su sustitución por uno nuevo que, en teoría, estarían instalando el primer trimestre de 2023”.

Agregó que actualmente en la Clínica 20 se están llevando a cabo las obras para la instalación de otro acelerador nuevo, lo que permitirá despresurizar la demanda de este tratamiento.

“Se reinició ya la atención de los pacientes que estaban en tratamiento y las simulaciones para los que siguen en las listas de pendientes”, dijo la fuente, aunque admitió que era probable que ésta se volviera a descomponer por el exceso de uso.

“El que tenemos ahorita lo manejan en la (Clínica) 20, pero también tienen acceso al aparato para revisiones y mantenimiento, los técnicos de Siemens de Ciudad de México y de Alemania. Ellos pueden manipularlo a distancia, responder consultas de los técnicos, por eso las reparaciones en ocasiones se demoran, ya que tienen que venir refacciones y técnicos desde Alemania”, informó la fuente.

Mientras que los pacientes y sus familiares aseguran entender la situación cuando la máquina se descompone, también cuestionan: “¿Y quién nos entiende a nosotros? La desesperación y la incertidumbre porque tenemos una carrera contra el tiempo, le echamos todas las ganas, pero es como si a ellos no les importara”, dijo María, paciente de cáncer cervicouterino en etapa 3.

 

HAY DEMANDAS

Georgina Garza, abogada del colectivo Justicia Covid y Justicia vs Cáncer, comentó que en Baja California hay tres denuncias por amparo para que pacientes del IMSS puedan obtener su radioterapia.

Una de ellas de Ensenada, paciente de 31 años que, al ganar el amparo, logró recibir su tratamiento en Mexicali; las otras dos mujeres hicieron lo propio para conseguir su tratamiento, proceso que tardó alrededor de un mes.

Garza confirmó que son 60 demandas de pacientes oncológicos contra el IMSS, aunque no todas por el tratamiento de radioterapia; también por falta de medicamentos, consultas con especialistas, traslados a otras ciudades de Baja California e incluso a otras entidades que sí cuentan con el equipo material y/o humano.

 

26 ACELERADORES LINEALES EN MÉXICO

Actualmente el IMSS cuenta con 26 aceleradores lineales en todo el país, Baja California tiene dos: uno que será reemplazado con el que instalarán a fin de año o a principios de 2023.

En entrevista concedida en junio de este año, Desireé Sagarnaga Durante, delegada del IMSS en Baja California, señaló que se invertirán 95.7 millones de pesos para la instalación del nuevo acelerador lineal, ya que es necesario crear un búnker para colocarlo, así como la contratación de técnicos expertos en el manejo de material nuclear, debido a la peligrosidad del equipo.

Una vez instalado, tendrá capacidad para atender hasta 80 personas por turno, además de que disminuirán los efectos secundarios en los pacientes.

Pero hasta que suceda la instalación, los pacientes actuales deberán esperar tanto a que se agilicen los trámites burocráticos para finalizar la vida útil del acelerador actual, como los trámites y construcción del búnker; o bien, buscar otros tratamientos menos efectivos, pero que les ayuden a contener el tumor.

Autor(a)

Ángela Torres Lozano
Soy licenciada en Comunicación por UABC, periodista desde 2008, reportera en ZETA de temas generales y especializada en periodismo de ciencia y salud, también soy miembro de la Red Mexicana de Periodistas de Ciencia desde 2017.
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