CNDH, la defensa de Aburto

Foto: Tomada de milenio.con
Edición Impresa lunes, 17 mayo, 2021 12:00 PM

Ante quejas del asesino material del ex candidato presidencial Luis Donaldo Colosio, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos se pronuncia en su favor. La ombudsperson dictó medidas cautelares en favor de Mario Aburto para que no sea maltratado y autoridades federales le trasladen a la prisión de El Hongo en Tecate, Baja California. Sistema Penitenciario Estatal no ha recibido ninguna solicitud al respecto. El michoacano asegura que ha sufrido de torturas en las cárceles en que ha estado, además de padecer de la columna vertebral y su rodilla izquierda

Con singular interés, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) acompaña al recluso Mario Aburto Martínez, homicida confeso del ex candidato del Partido Revolucionario Institucional (PRI) a la Presidencia de la República, Luis Donaldo Colosio Murrieta, en sus exigencias de recibir un mejor trato de autoridades penitenciarias y ser trasladado “de inmediato y sin dilación” del penal de máxima seguridad de Ocampo, Guanajuato, al Centro de Reinserción Social (Cereso) El Hongo en Baja California.

A raíz de una queja formulada ante la ombudsperson por familiares de Aburto a finales del mes de febrero por presuntos actos de obstaculización, restricción o negación del derecho a la salud y por supuestos actos de tortura, tratos crueles, inhumanos o degradantes ocurridos en el Centro Federal de Readaptación Social (Cefereso) Número 12 CPS, Guanajuato, las autoridades estarían en toda disponibilidad de atender las peticiones del organismo.

En su momento, los consanguíneos de Mario Aburto señalaron que al hombre de 50 años de edad, originario de Zamora, Michoacán, no se le brinda la atención médica ni la alimentación que requiere con motivo de los padecimientos crónicos que presenta, por lo que se encuentra muy débil y deteriorado en su estado de salud; además, que desde 1994 hasta la fecha, es víctima de diversas conductas, como tratos crueles, inhumanos, degradantes y de tortura, los cuales vulneran su integridad física y psicológica.

El 25 de febrero, la CNDH informó que realizaría las investigaciones correspondientes y el seguimiento del caso para exigir que se garantice la integridad del interno, enfatizando que se buscará que el llamado Caso Colosio “sea revisado a la luz de las nuevas evidencias y declaraciones que el peticionario aporte”, por su compromiso que tiene como defensora del pueblo.

El 7 de mayo, la CNDH solicitó medidas cautelares al comisionado del Órgano Administrativo de Prevención y Readaptación Social (OADPRS), José Ángel Ávila Pérez, para salvaguardar la vida, seguridad, integridad física, a no ser víctima de actos crueles, inhumanos y/o degradantes, a la no discriminación y a la salud física, psíquica y emocional; así como a la calidad de vida en reclusión de Aburto Martínez.

Presuntamente, Rubén Aburto Martínez, hermano de Mario, llamó vía telefónica al organismo para señalar que su fraterno se quejaba de que persisten los malos tratos, la falta de alimentos y de atención médica en la prisión federal guanajuatense. Incluso el sentenciado le habría comentado que antes de ser trasladado del Cefereso Número 6 de Huimanguillo, Tabasco, fue contagiado de COVID-19 y las autoridades carcelarias fueron omisas en su atención y tratamiento.

Otros reclamos fueron en el sentido que cada aniversario del crimen de Colosio es torturado, lo mantienen incomunicado con su familia y que en el Cefereso Número 12 no existe separación entre procesados y sentenciados. Por lo anterior, la CNDH emitió como medidas cautelares al OADPRS que no haya tratos arbitrarios contra Aburto y su familia, se le permita la comunicación con el exterior y conceda, en la medida que sea posible, el traslado del preso a un centro penitenciario cercano a su domicilio, como lo impone el Artículo 18 constitucional.

 

BC, SIN CONOCIMIENTO OFICIAL

Para el 8 de mayo, la CNDH sorprendió al asegurar, a través de un comunicado, que las autoridades penitenciarias expresaron su voluntad de atender la petición de traslado de Mario Aburto Martínez a una prisión más cercana al sitio donde radica su familia. Presuntamente el OADPRS comunicó que “acepta su petición en el sentido de que, con carácter de urgente, se implementen las medidas precautorias o cautelares necesarias en favor de Mario Aburto Martínez, en los siguientes términos: El inmediato traslado y sin dilación del Centro Federal de Readaptación Social Nº 12 CPS Guanajuato al Centro de Readaptación Social ‘El Hongo’, con residencia en Baja California”.

La celebración manifestada en el boletín por parte de la CNDH, fue opacada un día después por autoridades bajacalifornianas, que también, vía comunicado, aclararon que, a pesar de la información dada a conocer por la ombudsperson, la Comisión Estatal del Sistema Penitenciario (CESISPE) no contaba con solicitud alguna “para el traslado de una persona privada de la libertad del fuero federal a esta entidad”.

El comisionado estatal del Sistema Penitenciario de Baja California indicó que hasta esa fecha (y al parecer hasta hoy) no existe una petición formal para atender la recomendación emitida por la CNDH a las autoridades penitenciarias federales sobre el traslado de Aburto Martínez -al que no citan por su nombre- del Cefereso Número 12 CPS Guanajuato, al CRS El Hongo, ubicado en el municipio de Tecate. Sin embargo, se mantendrá al pendiente de cualquier solicitud al respecto.

Cabe mencionar que la CNDH se ha constituido prácticamente en la defensora de Aburto, quien no cuenta con abogado particular y los defensores públicos federales no han podido hacer mucho por él, pues ya ha conocido cuatro centros carcelarios federales, estos el Cefereso Número 1 Altiplano, donde estuvo desde 1994 hasta octubre de 2004, cuando fue trasladado al Cefereso Número 2 Occidente, en Puente Grande, Jalisco. De ahí fue remitido el 6 de julio de 2012 al Cefereso Número 6 Sureste en Huimanguillo, Tabasco.

El último traslado del preso ocurrió el 21 de octubre de 2020, cuando en el Diario Oficial de la Federación se publicó el acuerdo por el que se desincorporó del Sistema Penitenciario Federal el referido centro federal con sede en Huimanguillo, y junto con diversas personas privadas de la libertad, se le remitió al Cefereso Número 12 CPS Guanajuato, donde presuntamente se registró la sistemática violación de sus derechos humanos.

De ser trasladado a una prisión de Baja California, ya sea a El Hongo o al CRS de Tijuana, Aburto, con 27 años preso de una condena de 49 años de prisión, estaría regresando a la entidad federativa donde perpetró el homicidio de Luis Donaldo Colosio Murrieta el 23 de marzo de 1994, durante un mitin en la colonia Lomas Taurinas.

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