La derecha y la reacción contraatacan

Foto: Internet/El ex presidente Vicente Fox encabezó la marcha
 
Opinionez lunes, 13 mayo, 2019 12:00 PM

A toda acción, le corresponde una reacción de fuerza similar. Así lo dice la tercera ley de Newton, solo que la reacción de esa fuerza es en sentido contrario a la acción. Como la famosa película de Star Wars, los malos, los que fueron derrotados en la pasada elección, los que perdieron el botín del que siempre se aprovecharon, se intentan defender de las acciones de AMLO y contraatacan.

Sí, durante muchos meses, aprovechándose de la libertad de la que gozamos en México, se han dedicado a sabotear los esfuerzos de la cuarta trasformación. Casi inmediatamente después del triunfo electoral surgieron los primeros intentos de los vencidos para deslegitimar los actos del nuevo gobierno. Se han opuesto a sus iniciativas en el Congreso, han criticado sus políticas, no les gustan sus formas actuar. Cual verdaderos integrantes de la sagrada inquisición de la Colonia, todo juzgan y todo critican. Nada los convence, a todo se oponen y todo condenan.

La oposición es válida y es bienvenida cuando expresa un propósito de mejorar, de contribuir al progreso y mejoramiento de las cosas, pero cuando solo pretende destruir, seguir robando, seguir haciendo de nuestro país su botín particular, explotándolo, robándolo, no es válida ni bienvenida.

En julio pasado el país dijo basta, basta de robar, basta de corrupción, basta de traficar con nuestras riquezas naturales. Basta de malvender al extranjero nuestra petróleo y energía.  Lo peor es que no dan la cara, se han dedicado a criticar y destruir desde las redes sociales, en muchos casos con cuentas falsas, en otros, con resentidos del sistema, que no han seguido recibiendo las canonjías y privilegios de las que gozaron por muchos años. La cara visible es el PAN, el miserable de Vicente Fox, quien se dedicó a robar, su mujer, Martha, a través de la fundación México, extorsionaron y acumularon grandes fortunas, comprando bienes del Fobaproa a precios de ganga, para venderlos en grandes fortunas.

Sí, ese mequetrefe que inventó un ataque a su casa para volver a tener guardias que lo protejan de los ataques populares, que lo detestan y rechazan. Ellos aparecen como los grandes organizadores de las marchas recién llevadas a cabo en la ciudad de México y en algunos lugares del país. Ciertamente parece que el Presidente está solo. Nadie de su gabinete explica, defiende, actúa. Parecen mudos y estáticos. Falta una política del gobierno de comunicación.

Los líderes de las cámaras están más ocupados en sus luchas particulares y sus sueños futuristas, que la defensa del Presidente y su proyecto de transformación. ¿Dónde están los diputados? ¿Dónde están los senadores? Solo como esfuerzo aislado Yeidckol, la presidenta de Morena, lucha, defiende y ataca. Pero sus esfuerzos valientes, pero individuales, se pierden. Morena sigue sin aparecer, porque no existe orgánicamente, salvo como un gran movimiento social, pero amorfo y sin presencia concreta.

El PAN ha regresado a ser el partido de la reacción, portavoz de los conservadores, de los intereses más obscuros, tiró la careta de los últimos 18 años que le permitió confundirse como progresista. Hoy es nuevamente la punta de lanza de una derecha radical que se opone al cambio. Es la cara de un nuevo fascismo que descubre su rostro y se apresta a enfrentar la cuarta transformación. Pero su acción también debe generar una reacción.

Debemos apoyar al Presidente y a sus políticas. Es el momento de estar con el Presidente. De apoyarlo en las redes. De explicar sus políticas y acciones. El Presidente nos necesita. Expresémosle nuestro apoyo, hay que defender los cambios. En la frontera norte hemos sido ya beneficiados por sus políticas, ya hay un salario mínimo al doble del pasado, se goza de un 8% de IVA, de un 20 % de impuesto del producto de trabajo, con ciertas condiciones es cierto, pero está.

Nos aprestamos a vivir una verdadera transformación de nuestra región, con una gran inversión pública, con nuevas carreteras, caminos, presas, hospitales. No caigamos en la confusión que la derecha provoca. Defendamos las políticas de la cuarta transformación. No caigamos en el juego de la derecha, no se puede transformar el país en cinco meses, los cambios de gran calado necesitan tiempo. AMLO necesita tiempo y compresión de los mexicanos que queremos el cambio y mejor bienestar para todos. Rechacemos a los provocadores, a los que insultan en las redes y se disfrazan de ciudadanos. A los que organizan marchas y engañan a la gente de buena fe. Ni un paso atrás. Ni para agarrar vuelo.

 

Amador Rodríguez Lozano, es tijuanense. Ha sido dos veces diputado federal y senador de la República por Baja California; fue también ministro de Justicia en Chiapas. Actualmente es consultor político electoral independiente y vive en Tijuana. Correo:[email protected]

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