Pesca ilegal en Espíritu Santo

Foto: Antonio de Jesús Cervantes G.
 
Edición Impresa martes, 5 marzo, 2019 01:00 PM

El 14 de febrero, por una denuncia anónima,

se encontraron cuatro lobos marinos muertos

enredados en redes y anzuelos que pescadores

utilizan en un punto de resguardo de diversas

especies marinas protegidas por la

NOM-059-SEMARNAT-2010. Pese a que fuentes

de la Profepa señalan a un sospechoso, apodado

“El Rivas”, la autoridad no lo investiga

“Este recorrido se hizo iniciando por la parte interior de la isla, llegando a la lobera justamente, porque habíamos tenido algunos reportes de redes que se están poniendo en zonas no permitidas. El reporte decía que la actividad ilícita podía ser en la zona núcleo de la lobera o redes que ponen pegadas a los arrecifes”, dio a conocer Alberto Guillén Guadarrama, director operativo de la asociación civil Red de Observadores Ciudadanos.

Durante la noche y madrugada del 14 de febrero, elementos de la Secretaría de Marina, en coordinación con la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) y Red de Observadores Ciudadanos, atendieron una denuncia anónima sobre pesca ilegal en el Parque Nacional Archipiélago de Espíritu Santo.

El operativo consistió en recorrer la zona de Isla Partida, particularmente el núcleo de la lobera que se ubica a poco más de siete kilómetros del campamento pesquero y de los guardaparques de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP).

Artes de pesca fueron las causantes de que murieran 4 lobos marinos en Espíritu Santo, las redes fueron descubiertas por la SEMAR, PROFEPA y la Red de Observatorios Ciudadanos AC

“Se hizo recorrido que llegó a la lobera, y enseguida de la lobera, que es un área donde sólo se permite la pesca con piola y anzuelo, pudieron ver el palangre que estaba muy cerca de las piedras, ya cuando lo empezaron a levantar vieron que tenía más de un kilómetro de largo; después que se hizo la limpieza del palangre, había más de 70 anzuelos”, agregó Guillén.

El hallazgo concordaba con la denuncia anónima recibida desde el mismo campamento pesquero. En el informe quedó establecido que “a la vuelta, casi para llegar a la zona de los muellecitos, se encuentran dos boyas, en realidad era bastante visible, y al jalarla se dan cuenta que era una red tipo chinchorro. De repente ya empieza a salir un lobo, les llama la atención, empiezan a seguir jalando y empiezan a salir más lobos, al parecer todos eran juveniles o crías, hasta llegar a cuatro lobos muertos”, señala el informe.

La Red de Observadores Ciudadanos lamentó el hallazgo, sobre todo porque se trata de un crimen ambiental, no por omisión o accidente. Los pescadores saben de los riesgos y límites, particularmente en el lugar, donde no se puede realizar este tipo de pesca.

La red, las boyas que la sostenían era fácil de identificar, incluso se habla de una omisión por parte del personal de la CONANP que vigila el sitio, pues para todos era sabido que en el lugar se practicaban actividades ilícitas; los únicos que “desconocían”, eran los guardaparques.

Según el informante, el pescador, identificado como “El Rivas”, es conocido y saben cómo opera, pero nadie se ha atrevido a actuar en su contra. “Nadie ha tenido la intención de rastrearlo cuando hay hallazgos ilegales, estas redes es muy probable que sean de pescadores de ahí mismo en Isla Partida, sabemos que hay pescadores de la Cooperativa Bahía de La Paz, que ya en otras ocasiones nos ha tocado con apoyo de inspectores de Conapesca”, expresó una fuente.

“También se hizo un aseguramiento en la lobera, esa sí estaba en la zona núcleo, eso fue hace nueve meses y era el mismo pescador, de alguna manera es reincidente, una persona que ve la oportunidad y trata de sacar ventaja de sus artes de pesca y de zonas donde no está permitido”, reconoció por su parte el director operativo de la Red de Observadores Ciudadanos.

 

LA FORMA DE OPERAR

“Todo eso lo tienen sabido por la CONANP, por las autoridades, por los inspectores de la Conapesca, normalmente son personas reincidentes que ven la oportunidad”, reveló a ZETA personal de la Profepa.

La zona marina protegida consta de 587 kilómetros cuadrados e incluye dos poligonales. La primera, alrededor de las islas Espíritu Santo y La Partida, abarca una superficie de 577.5 km2. La segunda se extiende sobre El Bajo de Espíritu Santo con una extensión de 9.09 km2. Desde el 14 de julio de 2005, las islas y Áreas naturales protegidas del Golfo de California forman parte de la prestigiada lista de sitios Patrimonio Natural Mundial de la Humanidad de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO, por sus siglas en inglés).

En próximos días, el Parque Nacional Espíritu Santo recibirá de la directora de Islas del Golfo de la CONANP, Irma González López, un reconocimiento por el trabajo de protección y cuidado al medio ambiente, pero se les olvida que por mucho tiempo han permitido la pesca ilegal.

Según el expediente que obra en el Ministerio Público de la Fiscalía Especializada en Delitos Ambientales de la ahora Fiscalía General de la República (FGR), el modus operandi es:

“Ellos regularmente esperan a que caiga la tarde, ya que está oscureciendo tienen preparado su equipo en la embarcación, en cuanto ya está más oscuro salen de su paraje, y es reincidente en la zona porque saben cómo, obviamente lo que conocen como zona núcleo, hay mucho pescado y quieren sacar más producto pronto; es una red que van a tender de tres a cinco horas”.

Investigadores y especialistas confirmaron la hipótesis que obra en el expediente,  ya que hay numerosos reportes no atendidos, “tienden las redes muy pegado a las piedras, aprovechan ciertas corrientes que les puedan convenir y dejan las redes, se van y se anclan en lugares donde tengan visibilidad de las mismas y así puedan estar pescando con piola, pero regularmente están al pendiente de sus redes. Tienen que levantarlas antes del amanecer para poder llegar a limpiar el producto por la mañana”, se informó desde la fuente de Profepa.

Las artes de pesca aseguradas en el Parque Nacional Espíritu Santo se encontraban dentro del polígono de protección a especies, no se permite ningún tipo de red, solo piola y anzuelo y pescadores utilizaban instrumentos prohibidos.

Además, “el lugar donde se encontró el chinchorro se ubica a aproximadamente 2.2 kilómetros de la lobera de Espíritu Santo, sitio de crianza y reproducción de lobos marinos de California y la cimbra a 800 metros de distancia”.

De manera que los pescadores pudieron encontrarse a poco más de un kilómetro y medio anclados y, al percatarse de la embarcación de la Marina que llegó en sentido contrario, se dieron a la fuga.

Los informes mencionan extraoficialmente que encontraron indicios, aunque no fueron revelados, pero parece tratarse de alguien ya conocido en la pesca ilegal en Espíritu Santo.

“En toda la isla se ve una zonificación, entre ellas la zona naranja, donde se permite la pesca con piola y anzuelo. Esta zona delimita la zona núcleo y alrededor de ella sólo se puede hacer pesca con piola y anzuelo, incluidas las zonas donde se levantaron estas artes de pesca, esto lo conocen los pescadores”, puntualizó la Red de Observadores Ciudadanos.

En la zona de crianza de lobos marinos y punto de resguardo de diversas especies marinas protegidas por la Norma Oficial Mexicana 059-SEMARNAT-2010, entre las artes de pesca encontradas “cae pescado, mantarrayas, lobos marinos, tortugas… en esta ocasión no hubo tortuga, pero es sabido que con redes en los mismos sitios, con gente del mismo paraje han levantado tortugas, no se ha podido comprobar; inclusive son reportes que hacen los mismos pescadores, porque no quiere decir que todos los pescadores que se encuentran en el mismo paraje hacen pesca irregular. Peor, no falta los que quieran sacar ventaja de eso, inclusive los reportes que recibimos han venido del mismo paraje”, finalizó el reportante que contactó a este Semanario.

 

Comentarios

comentarios

Notas relacionadas

Tipo de Cambio