Reflexiones sobre la tragedia de los migrantes (Primera parte)


 
Cartaz Lunes, 3 Diciembre, 2018 12:00 PM

A los pobres se les ayuda mucho más por sus semejantes que por la burguesía; y una ayuda de ese género proveniente de un espléndido proletario que sabe él mismo lo que es el hambre, para quien compartir su escasa comida representa un sacrificio, pero que lo hace con alegría, tal ayuda tiene un eco muy distinto al de la limosna lanzada al pobre por el burgués harto”. Federico Engels. La situación de la clase obrera en Inglaterra. P. 376.

 

Todas las fuerzas reaccionarias burguesas se han unido en santa cruzada para injuriar, acosar y agredir a los migrantes centroamericanos.

Ya la dictadura ha sacado a la palestra a sus sanguinarios escuadrones derechistas quienes serán la punta de lanza que hostiguen constantemente a las masas de la caravana migrante.

También, todos los partidos políticos oficiales, mantenidos por el maldito INE-Gobierno, han “cerrado filas” contra el enemigo común: los expatriados centroamericanos.

PAN, PRI, Morena, PES, PRD etcétera; unos abiertamente y otros de forma velada (por ejemplo el partido Morena de López Obrador), obedeciendo al mandato del amo norteamericano, han arremetido con vesania.

Unos conminan al “orden” y a acatar la “ley”. ¿Pero, a qué orden y a qué ley se refieren estos voceros de los ricos? Pues ni más ni menos que a la “orden” y a la “ley” de la dictadura, es decir, a la orden y a la ley que exige que las masas paupérrimas se sometan a los dictados fujimoristas de los sátrapas de poder.

¡Qué se vayan mucho al diablo con su “orden” y con su “ley” hitlerianas que encadenan a la clase trabajadora a una vida de galeote, a una existencia de miseria, de explotación y de hambre!

Los han tachado de violentos, sucios, malagradecidos, viciosos, haraganes, bandoleros y mil epítetos zahirientes más. Pero no, los expatriados hondureños, salvadoreños, guatemaltecos, nicaragüenses y más, de ninguna manera son delincuentes ni gente mala. Son proletarios en la vil desgracia.

Los verdaderos rufianes, ladrones, narcotraficantes, malvados y asesinos están en las altas esferas del poder burgués. Son ellos, los explotadores capitalistas, los que han provocado al estado de pobreza y miseria en que se encuentran las masas trabajadoras de América Latina. Incluida la clase obrera mexicana.

La emigración es un fenómeno propio de la decadente sociedad burguesa. El desempleo masivo y crónico y el salario real, de hambre, a la baja constante han forzado a abandonar su patria a miles de trabajadores, principalmente jóvenes.

Todos los dictadorzuelos latinoamericanos (tanto de izquierda como de derecha) son unos auténticos vende patrias arrodillados, todos ellos a los dictados del imperialismo internacional, principalmente al imperialismo norteamericano: culpables directos de la pobreza y el hambre de las masas trabajadoras latinoamericanas.

Veamos: ¿Cuál es la diferencia medular entre López Obrador, de México; Salvador Sánchez Cerén, de El Salvador; Juan Orlando Hernández de Honduras; Daniel Ortega, de Nicaragua; y Jimmy Morales de Guatemala? ¿No son, todos ellos, feroces cancerberos de los todopoderosos inversionistas extranjeros?

Violentos y carniceros son los gorilas policíaco-militares quienes en la frontera de Guatemala-México reprimieron con ferocidad a la caravana migrante el pasado 28 de Octubre. Genízaros pinochetistas que arremetieron con furia canina contra niños, mujeres y hombres indefensos.

“¡Violentos, Violentos!” vociferó la reaccionario Co-dictadura encabezada por el usurpador priista, Peña Nieto y por el “mosquita muerta” partido Morena, López Obrador, cuando la juventud migrante contestó con pedradas a los gorilas que les disparaban, desde tierra y desde helicópteros, gases lacrimógenos y balas de “goma”.

Continuará.

 

Javier Antuna

Tijuana, B.C.

 

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