Una compleja relación china-mexicana

Fotos: :Paulina Rueda y Cortesía
 
Cultura Viernes, 9 Noviembre, 2018 12:00 PM

El escritor Juan Esmerio entregó “Tu nombre chino” a la editorial Nitro Press, una novela que aborda la migración china de principios del Siglo XX en el noroeste. “Tal vez ésa sea mi aportación: acercar un episodio histórico que sucedió hace más de un siglo; valorar los genes asiáticos que miles de personas llevan en el noroeste de México, algunas de ellas sin saberlo”, expresó a ZETA el autor sinaloense que presenta su obra en FELINO

Huyendo de la China imperial de la dinastía Qing y de las hambrunas, el joven chino León Chucuan se embarcó en el buque de vapor británico Largo Law desde Hong Kong, bajando por San Francisco hasta llegar a Mazatlán, un día de 1906, como parte del “Tratado de amistad, comercio y navegación entre los Estados Unidos Mexicanos y el Imperio de China” que firmó, el 14 de diciembre de 1899, el gobierno de México cuando Porfirio Díaz era Presidente.

El veinteañero asiático ya tenía familiares en Mazatlán, así que llegó con un tío suyo, el señor Chang, que ofrecía posada a los viajeros, además de tener un restaurante donde cocinaba los platillos típicos orientales en el noroeste.

Un día León Chucuan conoció a la mexicana Hortensia Nava; los jóvenes se enamoran, pero la madre de la novia, Carmina Lizárraga, se opone a la relación y recomienda a su hija que mejor elija a un pretendiente mexicano, por lo que los muchachos tomarán una decisión que cambiará sus vidas.

Se está ante la novela “Tu nombre chino” que Juan Esmerio entregó este año a la editorial Nitro Press -dirigida por Mauricio Bares-, narrativa a través de la cual el autor lleva al lector por la gastronomía y costumbres chinas, en comunión con la cultura mexicana desde la incipiente ciudad de Mazatlán a principios del Siglo XX.

“El noroeste de México acaparó la inmigración asiática, por principio de cuentas, por su vecindad con Estados Unidos. A pesar de la Ley de 1904, que prohibía el ingreso de chinos, éstos no perdían la esperanza de llegar a California. Tenían aún fresca su presencia en la Fiebre del Oro y en la construcción del ferrocarril. Sinaloa y Sonora eran estados con una alta extracción de oro, desde los tiempos de la Colonia en que eran reales de minas. Mi madre fue prohijada por un chino (con esta novela muestro mi gratitud por ese gesto magnánimo) y mi padre me contó cualquier cantidad de historias sobre ellos. Esos fueron estímulos poderosos para escribir la novela”, expresó a ZETA Juan Esmerio.

 

“PESE AL RECHAZO DE LA COMUNIDAD, SE CASARON CON ASIÁTICOS”

Juan Esmerio (Mazatlán, 1965), contó a este Semanario que los jóvenes protagonistas (León Chucuan y Hortensa Nava) son personajes totalmente de ficción, aunque claro, recreados desde la investigación y documentación.

“Leí a poetas chinos, a novelistas e historiadoras chinas y a historiadores mexicanos de abuelos o padres chinos, tesis de grado de académicos sinaloenses, y el libro de un periodista norteamericano. Fue muy gratificante, lo mismo que la investigación de archivos. Tan fascinante que se corre el riesgo de seguir en ese mundo que era una novedad para mí, pues sólo lo conocía como editor”, dijo el autor, y especificó sobre los protagonistas:

“León Chucuan se me ocurrió mientras hacía la investigación bibliográfica, sobre todo al leer las cartas del chino más rico y poderoso del que se tenga noticia. Me llamó la atención el alto nivel de su prosa en español, claro que existe la posibilidad de que se haya valido de un amanuense o un secretario, pero no lo creo. Sus cartas son de una gran unidad estilística.

“Ambos son ficción. Todos los personajes son ficticios, salvo un poeta y periodista de los tiempos de Porfirio Díaz, Esteban Flores, que fue el pionero de la investigación asiática, no sé si en el mundo, pero por lo menos en México sí.

“Mi tatarabuela es contemporánea de Hortensia Nava, nació en los tiempos de la invasión de la armada francesa a Mazatlán (alrededor de 1865), y yo quería recrear el puerto donde vivieron mis antepasados. Ese fue otro aliciente para la creación de Hortensia Nava, un homenaje a las mujeres de carácter que, pese al rechazo de la comunidad, se casaron con asiáticos”.

El tema de dos jóvenes enamorados con padres que se oponen (en este caso por lo menos la madre de Hortensia, Carmina Lizárraga, manifiesta su rechazo), es tan añejo como el caso de Romeo y Julieta de Shakespeare. ¿Podrías destacar este tema en tu novela con un joven chino y una mujer mexicana? Considerando que la comunidad china actualmente da la impresión que generalmente sólo se casan entre ellos…

“Creo que hubo dos motores poderosos para que los chinos echaran raíces en el noroeste: el oro y el amor, no sé si en ese orden. En Romeo y Julieta las disputas son entre familias. En mi novela la disputa está en el desconocimiento y el rechazo a la otredad china. He dicho que las mujeres mexicanas que se casaron con chinos eran mujeres de avanzada, no temían al repudio social ni familiar. Lo mismo los chinos, que se cocinaban y se lavaban la ropa.

“Tienes razón: la mayoría de los migrantes chinos de ahora mandan traer esposas de China. Los chinos de mi novela eran más valientes, se atrevían a casarse con mujeres cuya idiosincrasia ignoraban. Quizá no hacía falta, su belleza y temeridad colmaba sus deseos. Bien dijo Aleyda Rojo: a las mazatlecas les corre lava por las venas”.

“EL NOROESTE DE MÉXICO ESTÁ LLENO DE HISTORIAS”

Con capítulos cortos bastante vertiginosos y una prosa poética con el mar de Mazatlán como escenario, la novela de Juan Esmerio acerca al lector un tema histórico de las culturas oriental y occidental, como la china y mexicana, que comulgan en la cotidianidad sobre todo en estados como Sinaloa, Sonora, Baja California y Baja California Sur.

“Cuando yo escribía la novela no alcanzaba a visualizar lo viva que está la herencia asiática, aunque los propios descendientes de aquellos migrantes apenas tienen una idea remota de sus antepasados. Incluso hubo quien renegó de esa sangre (se quitaron el apellido), por la xenofobia de que fueron víctima.

“Tal vez esa sea mi aportación: acercar un episodio histórico que sucedió hace más de un siglo, valorar los genes asiáticos que miles de personas llevan en el noroeste de México, algunas de ellas sin saberlo, pese a que muchas de sus actitudes, o sus rasgos físicos, sean propias de china(o). Escribir este libro me ha regalado muchas sorpresas que espero compartir”.

Finalmente, ¿por qué es importante para ti que contemos nuestras propias historias y que no nos las narren autores extranjeros?

“El noroeste de México está lleno de historias con las que se pueden armar ficciones. Creo que nos falta asomarnos a nuestro pasado. Tal vez de esa manera podamos entender el presente”.

Juan Esmerio presentará “Tu nombre chino” durante las actividades del Festival de Literatura en el Norte (FELINO) el sábado 10 de noviembre a las 5:00 pm en la Sala Federico Campbell, con la participación del escritor y periodista José Luis Martínez S., director del suplemento cultural Laberinto de Milenio.

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