Violencia acecha a Los Cabos

Foto: cortesia
 
Edición Impresa Martes, 14 Agosto, 2018 01:00 PM

Baleados, ejecutados y hallazgo de restos humanos, son algunos de los acontecimientos que se dieron en la última semana de julio, aunque también hubo víctimas en La Paz. Autoridad considera que se trata de “hechos aislados”

“La advertencia que han hecho algunos elementos que le saben o están más empapados en el tema de la delincuencia organizada parece tener algo de razón: más allá de los dichos, se vislumbraba un regreso de incidentes violentos, había muchas detenciones y desarticulación de células delictivas que pretendían generar hechos, pero fueron detenidos; desde mediados de julio han operado de manera distinta y han ocasionado algunos hechos aislados que van subiendo de tono”, expresó uno de los mandos de la Policía Municipal de Los Cabos en referencia a la creciente de hechos de alto impacto.

El viernes 13 de julio surgió una señal de alerta para los cuerpos de seguridad, cuando Edwin Rodríguez García, de 27 años de edad, se encontraba reunido con amigos en el área conocida como Mirador de Costa Azul, sobre el Corredor Turístico de Cabo San Lucas-San José del Cabo y recibió disparos. El joven resultó lesionado en el abdomen.

La víctima relató a los oficiales: “Me encontraba en el lugar con unos amigos, surgió una pelea y una persona sacó una pistola, no sé qué calibre, forcejeamos y me hirió”, sin aclarar el motivo de la gresca.

“De acuerdo al seguimiento del incidente, revisamos el historial del lesionado, encontrando dos detenciones, una en 2011 y una más en 2013, la primera por drogarse en vía pública y la segunda por robo a casa habitación. Queda claro que algo no anda bien y la víctima no quiso dar mayores detalles”, refirió el mando consultado.

Tres días después, en La Paz. Rodolfo Miguel Amador, de 36 años, también fue ingresado al hospital, y en su declaración afirmó:

“Iba caminando por las antenas de la Márquez y me dispararon, no vi quiénes eran”.

El suceso se registró en las calles Río Grande y Río Bravo de la colonia Laguna Azul de la Capital del Estado, el lesionado no brindó datos de los presuntos responsables, ni siquiera vio el carro, solo  que le gritaron por su apodo “Rodo” y corrió; fue así que le dispararon.

La lesión de mayor consideración fue en la pierna derecha, con entrada y salida, así como un rozón en la frente.

“Los avisos quedaron claros para las fuerzas de seguridad, pero nadie los tomó con seriedad, pues se confiaron en que disminuyeron los hechos y pensaron que eran aislados”, externó a este Semanario un miembro del Grupo de Coordinación de Seguridad Pública.

El agente agregó que “es necesario que aprendan a descifrar un mensaje y cómo se va a venir la ola de hechos”.

Los eventos tuvieron mayor auge y preocupación para las fuerzas de seguridad de los tres niveles, tanto civiles como militares. El primer muerto se registró a las dos de la tarde del viernes 27 de julio en San José del Cabo, municipio de Los Cabos, cuando se reportó un cuerpo tendido en el camino a Cabo del Este, muy cerca del Rancho El Cardoncito. El fallecido contaba con 57 años y era originario de Ciudad de México.

El otro hecho “aislado” ocurrió en Cabo San Lucas, en la colonia Caribe Bajo, dentro de un domicilio ubicado en la calle Haití. El fallecido, Jesús Alberto Cabanillas Guerrero, de 41 años, era de Culiacán, Sinaloa. Recibió por lo menos tres impactos en hombro izquierdo y tórax.

Según las indagatorias, el occiso contaba con múltiples registros delictivos por secuestro, extorsión y robo de vehículo.

Una vez en agosto, el miércoles 1, disparos de arma de fuego hirieron en ceja y nariz a Alonso Aceves, de 28 años, por lo cual fue trasladado con vida al Hospital BlueNet.

El joven circulaba sobre el Corredor Turístico y, a la altura de la antigua bodega de Pepsi (Kilómetro 3.5), fue abordado por hombres armados, provocando que su vehículo Audi A5 modelo 2018, cayera sobre un hoyo a mitad del camellón.

“Son muchos hechos ‘aislados’, es hora que afronten que la estrategia requiere darle un nuevo giro y reintentar los operativos, que haya presencia y se cierren líneas, no que se aflojen, si no, los maleantes están afuera esperando un error para subirse y nos van ganar”, advirtió un integrante del Grupo de Coordinación.

Dos incidentes más ocurrieron en Los Cabos el lunes 6 de agosto: a las dos de la tarde, en la Carretera Transpeninsular de San José del Cabo -a la altura de la agencia KIA-, dos personas resultaron lesionadas en el Kilómetro 24.5 del Corredor Turístico; y dos horas después, en el estacionamiento de la tienda Home Depot, se reportaron disparos de arma de fuego. En el lugar solo se localizó un automóvil Chevrolet Aveo color gris con impactos de bala en cristales y una de las cuatro puertas abiertas; no se encontró persona alguna.

 

BUSCAN CUERPOS ENTERRADOS

Uno de los principales factores que podrían entrar en juego en La Paz, Los Cabos y Comondú, es la guerra que los cárteles han emprendido para eliminar a sus contras en el narcomenudeo.

“Los levantan y los ejecutan, ya lo vimos con el ‘Nuevo Sepulturero’, los grababan y se burlaban de ellos, al final los dejaban en fosas clandestinas y hasta que se detuvo a uno de ellos, se pudo constatar la localización de los restos”, declaró a ZETA un agente de Investigación de la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE).

Dos osamentas fueron localizadas el 28 de julio por personal de la PGJE, la primera, a la altura del Kilómetro 8 del tramo carretero La Paz-Los Planes. La otra en Comondú, a la altura del Kilómetro 232 del tramo carretero Ciudad Constitución -Ciudad Insurgentes, en una brecha aproximadamente a 4 kilómetros de la carretera.

Estos hechos sugieren que podría haber otros cadáveres sin ubicar, por lo cual la PGJE solicita a personas con familiares desaparecidos, hacerse una prueba de ADN para identificar a las víctimas, además, “con el objetivo de que los peritos amplíen sus conocimientos en la búsqueda y localización de fosas clandestinas, con la utilización de diversos métodos de búsqueda, incluido el geo-radar, se imparte taller a personal de la Dirección de Servicios Periciales”.

Por último, en las calles de Cochimíes y Rafael Cervantes, Colonia El Cardoncito de La Paz, se encontró el cadáver de Silvia Orozco, de entre 65 y 70 años de edad. Estaba desnuda y su cuerpo exhibía signos de violencia.

“Es necesario atender las denuncias para poder bajar los hechos violentos, las unidades deben acudir a cada reporte y coordinarse, que no se nos pase esa coordinación que habíamos logrado, más ahora, cuando parece que los delincuentes encontraron por donde llegar”, urgió el agente del selecto grupo de seguridad.

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