Llegó el cambio esperado


 
Cartaz Lunes, 23 Julio, 2018 12:00 PM

Bueno, pues ya pasó la euforia de las elecciones y los resultados, todos los sabemos. ¡Ganó el pueblo! Desde hace mucho tiempo, la inquietud e inconformidad existía en millones de hogares de los mexicanos, no porque supieran mucho de economía, sino por darse cuenta que día a día, en su bolsillo no traían para comprar lo más indispensable para poner en su mesa, los alimentos suficientes para calmar el hambre de sus integrantes.

Ahora hay que esperar ese cambio que tanta falta nos hace. Esperemos que el líder, quien con su carisma y terquedad, sobre todo por su acercamiento con las clases pobres, haga no solamente lo que en campaña tomó como su plan de gobierno, sino lo que en sus giras recogió mediante las inquietudes de millones de personas que, como ya lo mencioné, estaban hartas de tanta injusticia e imposiciones de gobierno que de inmediato se reflejaba en la merma de sus ya de por sí vacíos bolsillos.

Analicemos cuál fue el resultado de las citadas elecciones, en cuanto a las consecuencias se refiere. Primeramente, el triunfo del virtual presidente, el licenciado Andrés Manuel López Obrador, en quien la mayoría de los mexicanos depositó su voto y a través de éste, la confianza de quien con su liderazgo se daría el cambio tan esperado y necesitado.

Solamente basta ver los números oficiales que reflejan la cantidad de votos que cada uno de los contendientes obtuvo como resultado de sus campañas (que para mi opinión, no son campañas propositivas, sino “chismes de lavadero”, ya que en vez de presentar un proyecto de gobierno, se dedicaron a mutuamente sacarse sus “trapitos al sol”, como si fuera una competencia de ver quién es el más corrupto).

Aunque esto último nos da material para tocarlo en un tema aparte, bien haría el nuevo mandatario en enviar una iniciativa de Ley al Congreso para que se reduzcan los tiempos de campaña, puesto que con sus pleitos y debates de demérito entre ellos, solo logran desvirtuar el concepto y motivo de sus mal llamados “debates”, logrando no el convencimiento del electorado, sino el hartazgo, dado que, debido a que los medios de difusión eternizan sus spots logrando únicamente incomodar a la gente. Y ni qué hablar de tanta propaganda que a través de la pinta de bardas, anuncios panorámicos y demás, solo llenan a la ciudad de basura (de por sí ya convertida en un muladar).

Retomando el tema principal de esta participación, como lo cito con antelación, basta con ver los números y porcentajes del conteo oficial de votos que cada uno obtuvo, siendo estos los siguientes:

1) AMLO: 30 millones de votos, equivalentes a 53.1%. 2) Anaya, 12.6 millones, lo que representa 22.2%. 3) Meade, nueve millones, un porcentaje de 16.4%.

El total en este momento es conocido por todos. ¡Triunfó Morena!, que convertido en una avalancha inmisericorde fue destrozando lo que a su paso encontró, dejando solamente escombros y ruinas de grandes fortalezas (PRI-PAN-Verde, etcétera.), que por largo tiempo fueron consideradas indestructibles y que ahora, después del derrumbe (provocado por ellos mismos), han quedado no solamente sepultados, sino en el olvido o abandono por sus propios integrantes.

Tiempo tuvieron de sobra para gobernar con honradez, pero prefirieron aumentar sus fortunas traicionando al pueblo sin importarles que jornaleros y familias enteras no tuvieran ni para solventar sus necesidades más básicas, como lo son la alimentación, educación y seguridad; mientras ellos (los políticos) se dedicaban a realizar todo tipo de delitos, disfrazando negociaciones ilegales de legales, malversando fondos públicos sin el menor recato, disfrutando de una vida llena de comodidades en México y en otros países donde se han descubierto lujosos inmuebles y millonarias cuentas bancarias.

No por nada en la actualidad existen algunos gobernadores sujetos a proceso, otros ya sentenciados, algunos prófugos o extraditados y otros a punto de caer en manos de la justicia. Pero aquí no termina el conteo, ya que aún faltan otros que al terminar su periodo de gobierno, tendrán que rendir cuentas o salir huyendo (como muchos ya lo han hechos), pues en el gobierno entrante no habrá quién les cubra sus corruptelas ni cobija que los arrope. Me supongo que serán enjuiciados para que aclaren una que otra irregularidad sucedida dentro del término de su mandato.

El pueblo de México es muy noble y pronto olvida, pero esperemos que transcurra un largo tiempo para que (PRI-PAN y PRD), sobrevivientes de este desastre, analicen su forma de gobernar y si algún día regresan a administrar los recursos y conductas del pueblo, lo hagan despojados de su soberbia, despotismo y hambre de poder y dinero.

Por lo pronto, el próximo Presidente de México, sin violentar la normatividad de gobierno, ya ha tenido algunas acciones previas, nombrando a parte de los elementos que formarán su gabinete, convocando por lo pronto a una reunión con diputados, senadores y gobernadores triunfantes para leerles la cartilla en lo que se refiere a la forma de desempeñar sus funciones, recomendándoles evitar “los moches” en la gestión de los asuntos que les sean asignados. Además de pedirles que trabajen en algunas modificaciones de Ley, abrogaciones y derogación de otras, y lo principal, que no olviden las tres bases del buen gobierno: 1. No robar, 2. No mentir, 3. No traicionar.

Ojalá y no empiecen a salir “los mapaches”.

Las recomendaciones a los legisladores se refieren a que trabajen en la cancelación de los sueldos vitalicios de los expresidentes, al derecho de los jóvenes a la educación universitaria; también a los convenios que con dirigentes empresariales se han firmado para que los jóvenes mal llamados “ninis”, sean recibidos en las empresas como aprendices, percibiendo un sueldo que será complementado con una aportación del gobierno.

Y de última hora, la noticia de que tendrá una entrevista con funcionarios del gobierno de Estados Unidos para tratar asuntos que bilateralmente atañen a ambos países.

Permítaseme terminar recordando estas frases del “Ciervo de la Nación” José María Morelos y Pavón: “Que se eduque a los hijos del labrador y del barrendero como a los del más rico hacendado…Que todo aquel que se queje, con justicia tenga un tribunal que lo escuche, lo ampare y lo defienda contra el más fuerte”.

 

Atentamente,

Alfredo Flores Zamora

Correo: ocretle54@hotmail.com

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