La pesadilla de Plaza Boulevard

Foto: Cortesía
 
Opinionez Lunes, 9 Julio, 2018 12:00 PM

En 1983 conocí el Edificio Plaza Boulevard, invitado como pasante del licenciado José Luis Arroyo Arámburo (QEPD), quien compartía espacios con el CP Ramón Alcántar, (QEPD), y durante 30 años estuve acudiendo cotidianamente a ese edificio, como cliente y amigo de locatarios.

En 2010 se me dio la oportunidad de ser arrendatario. El arrendador me autorizó para dejar en obra negra, una gran parte del edificio, donde hice una cuantiosa inversión para construir mis oficinas, con la lógica de que si muchos de los otros arrendatarios tenían allí más de tres décadas, valía la pena.

Durante años, todo transcurrió con normalidad, en convivencia como familia y en el afán de organizarnos y defendernos contra robos, formamos un Comité de Vecinos que primero presidió don Rigoberto Burgueño y posteriormente yo.

Lamentablemente, en 2015 falleció repentinamente a quien identificábamos como el propietario del edificio, don Humberto Ruiz Garayzar.

Unas semanas después, se apersonaron dos herederos que representaban a otros más, proponiéndonos que todo siguiera con normalidad y que en adelante, a ellos les pagáramos la renta.

Un día llegó uno de ellos, quien se identificó como ingeniero, amenazando a los locatarios con subir la renta 500%, diciéndoles que “si no estaban de acuerdo, que se largaran”.

Empezó a hostigarlos, especialmente a los más vulnerables, como por avanzada edad, bloqueando estacionamientos, cortando el agua y creando un clima violento.

Su gansteril conducta incluyó tener como guardaespaldas, a una persona de aspecto antisocial, acompañándolo a intimidar y lesionar, siendo detenido el ingeniero, varias veces por la policía. Hay videos de todo ello.

Se presentaron denuncias penales y medidas administrativas para frenar el bloqueo y demolición parcial del edificio e incineración al aire libre de materiales, inundando con gases tóxicos los locales para ahuyentar a los arrendatarios.

Hubo juntas de vecinos con jefes de distrito de la policía y vinculación con la comunidad, habiéndose establecido patrullaje continuo, previendo nuevos actos delictivos del ingeniero, quien durante un tiempo se desapareció, retirándose la vigilancia.

Pero regresó más agresivo y el 29 de diciembre de 2017, sin orden judicial, colocó maderas y cadenas en las puertas del edificio, lo que motivó nueva denuncia.

Para bien de su delictuosa conducta y para perjuicio de los arrendatarios, el ingeniero encontró en el Nuevo Sistema de Justicia Penal, el ambiente perfecto para gozar a la fecha de impunidad, perjudicando a decenas de ofendidos y usuarios del edificio.

Como única opción en el inmueble, los arrendatarios autorizados por diversos copropietarios están utilizando dos locales en la planta baja, los cuales corren también peligro de ser bloqueados por el ingeniero, quien ante este recurso de los usufructuarios, aumentó su conducta agresiva y la tensión, respirándose un ambiente violento que en cualquier momento puede desencadenar en una tragedia.

Mientras tanto y con el objetivo de intentar confundir a las autoridades y a la opinión pública, cometió un acto vil, difamatorio y calumnioso, al haber colocado una lona con una leyenda ofensiva, secundado por su esposa e hijos, quienes a través de las redes sociales, promueven el odio y la injuria.

El móvil del autor intelectual y material de las conductas antisociales y delictuosas tiene como objetivo, burlar los procedimientos judiciales, desalojar ilícitamente a los antiguos arrendatarios, apoderarse del edificio mediante la intimidación, desplazando ilegalmente a los copropietarios; con el fin de convertir el edificio en un nuevo concepto de restaurante y estética en planta baja, oficinas en el segundo piso y departamentos de lujo en el tercero, que le generen grandes utilidades económicas.

Seis meses han pasado del acto más grave y la impunidad sigue. Entendemos que el Nuevo Sistema de Justicia Penal ha maniatado a las autoridades para actuar con mayor rapidez, pero aun así, confiamos en que finalmente se hará justicia, poniendo a salvo a la gente de bien y castigando a quien lo merece.

Todo es cuestión de exigir que termine la pesadilla de Plaza Boulevard.

Alberto Sandoval es Coordinador de Alianza Civil, A.C. Correo: [email protected] Internet: www.AlianzaCivil.Org Facebook: AlianzaCivil Twitter: @AlSandoval

Comentarios

comentarios

Notas relacionadas

Tipo de Cambio