Confesión


 
Cartaz Martes, 15 Marzo, 2016 06:18 PM

Quisiera ser la franja luminosa

que atravesara fácil tu ventana

para decir que eres la más hermosa

que conociera ayer, hoy y mañana.

 

Pero no por tu cara ni tu boca

ni por tu estampa de muere divina

ni por tu ritmo frágil que provoca,

al andar, placer que engolosina.

 

Más que todo, por lo que llevas dentro

de tu pecho, ¡en tu alma cobijado!,

un noble, fino y bello sentimiento

que me hace muy dichoso y muy honrado.

 

Al conocerte, a ti, ¡qué maravilla!,

más suerte no pude haber tenido,

este acontecimiento más me orilla

a vivir más de lo que ya he vivido.

 

Aunque sea nada más de pensamiento,

mi vida ofrezco para ti de hinojos,

imitando contigo lo que siento,

expresándolo firme ante tus ojos.

 

Por eso, agradeciendo tus favores

de antemano, me siento complacido,

te llamaré: ¡El amor de mis amores!,

ahora, diariamente, ¡muy seguido!

 

José Miguel Ángel Hernández Villanueva

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