EN ZERIO

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En Zerio Sábado, 21 diciembre, 2013 01:44 AM

Fraze ¡EN ZERIO!: “Cada quien que se cuide como pueda, yo no soy policía”.- Hipólito Mejía, ex Presidente de República Dominicana   Juego de abogados Un abogado estadounidense está sentado junto a un abogado mexicano en un vuelo largo hacia Nueva York, donde habrá un congreso de letrados de todos los países. El abogado gringo piensa que los abogados mexicanos son tan idiotas, que podría abusar de ellos fácilmente, así que le pregunta si le gustaría participar en un juego divertido. Cansado, el abogado mexicano solo quería tomar una siesta y, diplomáticamente, se rehúsa y trata de hacer unos guiños. El abogado americano insiste en decir que el juego es muy divertido: “Mira, yo te hago una pregunta y si no sabes la respuesta, me pagas cinco dólares; tú me haces una pregunta, y si no sé la respuesta, yo te pagaré 500 dólares”. Esto le llama la atención al abogado mexicano y, para callar al norteamericano, acepta participar en el juego. El abogado estadounidense hace la primera pregunta: “¿Cuál es la distancia desde la Tierra hasta la Luna?”. El mexicano no dice nada, saca de su bolsa un billete de cinco dólares y se  lo entrega al gabacho. Ahora, es el turno del abogado mexicano. Él le pregunta al otro abogado: “¿Qué sube una loma con tres pies, y baja con  cuatro?”. El abogado estadounidense usa su laptop, entra a Google, usa su GPS, revisa todas las referencias, cálculos diferenciales. Usa la página web de la Biblioteca del Congreso; entra a la red mundial de enciclopedias y a la librería virtual Java. Manda un e-mail a todos los amigos listos que conoce, sin resultado  alguno. Después de una hora de estar buscando, se da por vencido. Despierta al abogado mexicano, le entrega 500 dólares y éste se vuelve a dormir. El abogado estadounidense enloquece, se arranca los  pocos pelos de la cabeza al no haber encontrado la respuesta y por haber dejado que el abogado mexicano le ganara. Hasta que por fin despierta el mexicano y le pregunta: “Bueno, así que, ¿qué es lo que sube una maldita loma con tres pies y baja con cuatro?”. El abogado mexicano saca de su bolsa 5 dólares, se los entrega y se vuelve a dormir. Autor: Conocido abogado tijuanense… de barrio.   Palpando a la vaca El niño va a la feria de ganados con su papá y no pierde detalle de lo que éste hace. — ¿Y ahora qué haces? “Estoy palpando a la vaca para ver cómo está de carnes, porque la quiero comprar”. — ¿Ah, sí? Pues parece que el otro día, el plomero quería comprar a mamá. Autor: Carnicero.   Cuestión de edad Le dije a mi cardiólogo: “Doctor, estoy muy preocupado. Cuando hago el amor, escucho silbidos…”. El maldito médico me respondió: “¿Y qué quieres escuchar a tu edad? ¿APLAUSOS?”.   *** — Mi marido es un bombón. “¿Es lindo?”. — No, es redondo y lleno de licor. Autor: Ama de casa de La Perla.   Cortito pero cierto Le pedí a mi marido que me llevara a ver “Los Miserables”… y estuvimos una hora sentados frente a la puerta de la Cámara de Diputados. Autor: Un lector.   Problema de mantenimiento La esposa llama desesperada y molesta a la recepción del hotel: “¡Por favor, vengan rápido que estoy teniendo una discusión con mi esposo y él dice que va a saltar por la ventana!” De la recepción le responden: “Señora, ese es un asunto personal”. La esposa contesta: “Sí, señor, pero la ventana no se abre, ¡y eso es un problema de mantenimiento de ustedes!”. Autor: Jefe de mantenimiento.   Fisicoculturista Dos amigos se encuentran, y uno le dice al otro: — No sabes lo que me pasó ayer. Llegué a casa y encontré a mi mujer en la cama con un enorme fisicoculturista. El caso es que para mi sorpresa, el muy infeliz va y me agarra del cuello, me empuja a un rincón, me pinta una raya en el suelo y me dice: ‘Si pisas esta raya, ¡te mato!’. Y acto seguido, regresa a la cama con mi mujer para continuar la faena. “¡Vaya situación! ¿Y tú qué hiciste?”. — ¿Yo? Pues qué se cree ese imbécil… cuando no me veía, ¡yo pisaba la raya! Autor: Fisicoculturista.   La rifa del Picasso El miércoles 18 de diciembre de 2013, será un día que Jeffrey Gogano nunca olvidará. Y es que en esa fecha, este americano de 25 años de edad, amante del arte, compró un dibujo de Pablo Picasso valuado en un millón de dólares, y solo pago ¡EN ZERIO! 100 euros, es decir, unos mil 700 pesos. La transacción fue realizada en un sorteo en línea, en el cual el joven participó porque andaba buscando un cuadro para colgar en la sala de su casa. En eso andaba cuando leyó una nota en el periódico que decía que “L'Homme au Gibus” (Hombre con Sombrero de Ópera) sería rifado por Sotheby's en París. La obra data de 1914, y Gogano la ganó de entre 50 mil participantes que accedieron a pagar 100 euros por su boleto.

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