De niño falleció su padre en el país vasco; protegido por sus hermanos y mamá, Francisco, del castillo rico y poderoso de los Xavierre, en lengua vasca Exabier, es decir los de la “casa nueva” (Exa=casa; y Berri= nueva), de donde vino a derivarse en Xabier, Xavier o Javier. No sólo apellido, sino nombre propio. Francisco Xavier morirá el 3 de diciembre de 1552, su fiesta propiamente, pues los santos son canonizados el día de su muerte.
Francisco dejó una Iglesia más inclusiva y transparente, pero no logró satisfacer todas las expectativas de cambio, especialmente en temas de género, sexualidad y descentralización total. Abrazó causas como la justicia social, el cuidado ambiental, la acogida a migrantes, la inclusión, la lucha contra los abusos y la sinodalidad, pero su compromiso con los pobres fue el eje de su pontificado. Aunque sus iniciativas no resolvieron las causas estructurales de la pobreza, transformaron la narrativa de la Iglesia, haciéndola más cercana a los vulnerables. El cónclave de 138 cardenales electores decidirá su sucesor. Los principales candidatos -o papables- reflejan la tensión entre la continuidad de las reformas progresistas de Bergoglio y un posible giro conservador
Portando el crucifijo del Buen Pastor, el arzobispo de Tijuana ofició una misa en memoria del Papa Francisco, fallecido tras un ictus cerebral y colapso cardiovascular irreversible el 21 de abril.