Esta semana, Jorge Ramos se promocionó en redes sociales presumiendo que el Partido Verde lo consideraría para ser encuestado en miras a lograr la nominación para suceder a la gobernadora Marina Ávila Olmeda en la máxima posición política del Estado, la gubernatura.
Es el único camino que podría abrirse para que Marina Ávila Olmeda, la mandataria morenista de Baja California, recupere su visa de no migrante para ingresar a los Estados: que la Presidenta Sheinbaum Pardo interceda por ella, desde Palacio Nacional hasta Washington.
Hubo elecciones presidenciales, y según la información del Estado salvadoreño, Nayib Bukele triunfó, y por tanto se elegirá por segunda ocasión en la presidencia (logró 58 escaños parlamentarios de 60).
Solamente el hombre honrado y juicioso, y sobre todo el obrero consciente, no se vende ni sigue tras la cola de reconocidos criminales. Al contrario, los pone en la picota y los combate con fuego ardiente. Las migajas no erradican la esclavitud ni la pobreza.
Lo contradictorio y donde se hacen bolas los del PT es el respaldo de la dirección nacional, en su necesidad extrema de ganar votos y presencia. Una decisión divisionista absurda, explicada por las nuevas reglas electorales y fundamentalmente, y esperanza lejana de ganar frente al PRIAN.