El indicador de seguridad de RSF coloca a México más abajo que zonas de conflicto activo; diez periodistas asesinados bajo resguardo estatal evidencian fallas estructurales de protección.
El secuestro del padre del alcalde morenista fue el detonador de una crisis de seguridad en la región norte de Guerrero que movilizó a seis instituciones federales y dos estatales.