En el inmueble albergan, según un listado no oficial, a más de 150 personas entre adultos de la tercera edad, discapacitados y personas en situación de calle. En el lugar donde se supone deberían recibir acogida, lo que viven diariamente es injusticia, abuso e inseguridad
Los talleres ayudan a los adultos mayores a crear comunidad y tener una red de apoyo; además, permiten a los trabajadores sociales detectar casos delicados para atender en la comunidad