El gobernador de Baja California Sur, Víctor Castro, defendió a Rubén Rocha Moya ante acusaciones de Estados Unidos, pidió bajar agresiones y cuestionó a la CIA por presuntas acciones desestabilizadoras.
La dirigente morenista exige que Campos Galván sea juzgada por facilitar la intervención de agentes de la CIA en Chihuahua, en medio del caso Rocha Moya.
El análisis del FT advierte que la negativa de extraditar a Rocha Moya amenaza con desestabilizar las negociaciones del T-MEC y agudizar la presión de Washington sobre México.
Inzunza Cázarez, con más de 25 años en el Poder Judicial de Sinaloa, vincula las acusaciones a su defensa de la soberanía nacional ante presencia de agentes de la CIA en México.
El PAN vinculó el caso con gobernadores morenistas señalados por presuntos nexos criminales para contrarrestar la presión política sobre Campos Galván.
La investigación formal determinará si la colaboración extraoficial de agentes de EE.UU. implicó también conocimiento previo de la gobernadora panista.
El dirigente del PAN, Jorge Romero, confirmó que Campos comparecerá ante el Senado el 28 de abril y anticipó que planea confrontar a Morena con los resultados de seguridad en Chihuahua.