A ellos solo les interesa que su personal se mueva, que trabaje, que dé resultados, que genere más ganancia para su empresa o negocio. No quieren gente pensante. Se les olvida que la ética y los valores suman mucho para hacer ambientes sanos y armónicos favorables para trabajar mejor y motivados.
Hace una semana me dice la Dra. Claudia, jefa de Traumatología y Ortopedia de la Clínica 58 en León, Guanajuato, que lo que se buscaba era un proveedor de prótesis nacional, pero que no resultó la calidad y ya nuevamente se buscó a un proveedor de prótesis extranjero.
La administración de Vianka Santana se ha convertido en una herida abierta para el Centro Cultural Tijuana, una infección que se propaga con cada decisión negligente.
Es una frase muy de moda en México. ¿No pasa nada? Claro que pasa. Se rompe un vidrio, ocurre un choque, una caída; sí hay repercusiones físicas y materiales.
Durante mucho tiempo la Universidad de Guanajuato fue un referente nacional. Ahora tiene una población estudiantil gigante, ya que atiende preparatorias y estudiantes de estudios superiores. En varias ciudades está presente.
Esa palabrería patriotera de la que Sheinbaum hace alarde y que ha sido difundida con insistencia y de forma masiva en los recientes días -tras los aspavientos del hitleriano Donald Trump- por los reaccionarios portavoces de la burguesía (televisión, radios, periódicos, etc.) es reaccionaria bazofia.
Podemos ver en las noticias y en diferentes medios la decadencia de la sociedad; por ejemplo: problemas familiares, conflictos en los trabajos, inseguridad en la ciudad, deportaciones masivas, falta de medicamentos en el Seguro Social, falta de pago a maestros, incrementos de privatizaciones del sector salud y educativo.
Con 95 años de su fundación (casi un siglo), este poderoso partido sigue vivo en sus ideales, venas, pensamiento, ideología, procedencia revolucionaria, etc., así como en muchos priistas que viven con su legado tricolor (incluso si traen chaleco, camisa o indumentaria lila-morado de Morena).