Fue una entrevista muy buena por ambos lados: ZETA y Ruffo Appel. Aún está bien de su facultad mental. Contestó con altura, sabedor de lo que está informado, aún en la mente con recuerdos de los gritos de Almoloya, las levantadas, el recibimiento que le hacen a todos, baldazos de agua fría, etcétera.