El director David Ayer ha desarrollado una historia de sobrevivencia en donde el lazo con un perro es el eje que lleva al desenlace.
Los protagonistas son, entonces, James Belmont (Brad Pitt) y Odín, su compañero fiel, ambos excombatientes y con las consecuencias físicas como pruebas ya desde su remoto hogar en Alaska.
Es ahí donde se da un accidente aéreo, el infarto de James, el rescate de Odín y una travesía de 60 millas por impresionantes paisajes naturales que representan un desafío inhumano, difícil de creer, pero definitivamente digno de admirar.
Aquí lo que vale es la impresionante cinematografía y una destacada actuación de Pitt, que tiene poco diálogo y muchas emociones contenidas que brotan alrededor de Odín. Por más repetitivas que parezcan las escenas, el poder del final lo dice todo. Claro que hay razones para no ver este filme, pero los puntos a favor son más difíciles de contrargumentar. ***
Punto final.- Netflix hizo una muy buena adaptación de la novela de John Steinbeck, “Al Este del paraíso”.





