Los desalmados existen en un estado de insaciable autoadoración. El ídolo que se han erigido a sí mismos debe ser alimentado constantemente. Exige una interminable corriente de víctimas. Exige una obediencia y sumisión absolutas, exhibidas públicamente en las reuniones del gabinete de Trump.
La falta de cicatrización entre el Partido del Trabajo y Morena, luego de su oposición a la Reforma Electoral y a la revocación de mandato, es un síntoma de lo advertido meses atrás. Alberto Anaya va por los militantes despojados de Morena al aplicar la cláusula de no nepotismo electoral y el PT jugará a la contra al partido Morena en 2027.
La Presidenta de México, Claudia Sheinbaum, hizo feliz a más de 400 mil personas al traerles desde Colombia a la artista centroamericana, Shakira. Con este despilfarro millonario deleitó a las generaciones de los 90s, 2000s y 2010s, a costa del dinero público.
En Catastro ya imponen la ayuda a la Cruz Roja en contra la voluntad del titular, ya no es un pago voluntario. Si quiere uno eliminar ese cargo, de “a fuerzas” hay que acudir a Palacio Municipal con los “poderosos” funcionarios, pues ya están despelucando a los usuarios con tanto impuesto. Van a la feria del pago del predial, tabulador nuevo.
Después de la seudopandemia, millones de jóvenes ya no regresaron a estudiar y muchos adultos dejaron de trabajar. Y para rematar, después del odiado Calderón ya no tuvimos presidentes bilingües, puros burros.
En los últimos días, se ha comentado, discutido, investigado y cuestionado todo lo relacionado con la reciente invitación del expresidente Andrés Manuel López Obrador, quien en sus redes sociales, en un nuevo resquicio de salida del falso retiro en el que ha permanecido desde que entregó el poder en octubre de 2024, invitó a sus simpatizantes a donar dinero a una asociación civil denominada Humanidad con América Latina.
Para Jorge Álvarez Máynez, coordinador nacional de emecé, el gobierno de Samuel García ya terminó antes de tiempo. Por ello encabezó el destape de posibles candidatos a suceder, al todavía gobernador, el próximo año. Sin embargo, dirigió los reflectores a un aspirante.
Lo que Washington y Tel Aviv no terminan de comprender es algo que los iraníes conocen por experiencia propia: la memoria histórica pesa más que cualquier cálculo geopolítico superficial. Irán no es un Estado creado artificialmente sobre un mapa colonial, como sí ocurrió con Irak o con varias naciones africanas. Es una civilización con miles de años de continuidad histórica, donde la diversidad étnica ha sido la norma y no la excepción.