Con la novedad que cuatro regidores de Morena en el Ayuntamiento de Mexicali están metidos en tremendo problema que, con sus actos racionalmente ejecutados, pudieran costarle una multa a su partido e incluso hasta la separación del cargo.
Así como el repudiado ex gobernador Francisco Vega de Lamadrid, no acudió a la toma de posesión de su sucesor Jaime Bonilla Valdez, por allá de 2019, el primer gobernador morenista se ausentará del evento donde ascenderá la próxima jefa del Estado, Marina del Pilar Ávila Olmeda.
Como lo mencionamos en la edición pasada de CachanillaZ, los nombres de los agresores del compañero periodista Cristian Torres Cruz, son Norberto André Espinoza Argote (conductor) y Humberto Valdez Higuera, quienes el jueves 14 de octubre intentaron atropellarlo y amagaron con un bate de beisbol mientras tomaba unas fotografías en la colonia La Puerta de Mexicali.
El día de ayer, jueves 14 de octubre, el compañero fotoperiodista de ZETA, Cristian Torres Cruz, fue agredido durante una cobertura en la colonia La Puerta, donde varios comerciantes han denunciado ser víctimas de extorsiones por parte de la delincuencia organizada.
Agentes siguen detenidos por sospecha de secuestro. Cinco fueron acusados de plagiar a un empresario, tres siguen en investigación. El fiscal general del Estado, Guillermo Ruiz Hernández, realiza maniobras no aceptadas por la gobernadora electa; va para afuera
Durante la administración del gobernador Jaime Bonilla Valdez, las agresiones a integrantes de los medios de comunicación se agravaron, se hicieron más evidentes e incluso se justificaron por la propia autoridad. Sólo ZETA ha recibido más de 15 ataques directos por parte del mandatario estatal, en su agónico bienio.
Mientras que en Jalisco y Nuevo León, Movimiento Ciudadano se erige como una fuerza política de gran peso gracias a las alianzas estratégicas y la promoción de nuevos perfiles, ubicándose ya como un partido competitivo hacia 2024, en Baja California se encuentra “encallado” gracias al oportunismo de los “dueños”, los cuales priorizan acomodar a sus amigos y familiares por encima de la creación de un proyecto político.
Una de las personas que más debe preocuparse por el arribo de la gobernadora electa, Marina del Pilar Ávila Olmeda, es la eterna dirigente del Sindicato de Trabajadores de la Secretaría de Salud, Virginia Noriega Ríos, quien con tráfico de influencias, ha logrado perpetuarse por años al frente del gremio, mismo que históricamente ha utilizado con fines políticos para beneficiarse, independientemente del partido, puesto que ha representado al PAN, al PRI e incluso intentó hacerlo con Morena.
Nos ha quedado muy claro que el gobernador Jaime Bonilla Valdez se siente cómodo dirigiendo la administración pública desde el caos y la incertidumbre, pues así puede amedrentar e intimidar a cualquier que no tenga bien asentados los pies en la tierra.
Mientras que a nivel nacional el Partido Acción Nacional (PAN) mantiene una postura opositora bastante clara, en Baja California ha sabido jugar a la...