El 14 de octubre del 2026, tres cuerpos (dos hombres y una mujer) fueron localizados sin vida en un camino vecinal de la colonia La Sierrita, en el municipio de Tecate, dos de ellos estaban decapitados; los vecinos del lugar fueron los primeros en llegar a la escena dantesca y llamar a las autoridades.
El hallazgo ocurrió a las 12:47 horas de ese miércoles, registrado bajo el número de incidente 75946/2026; el primer reporte fue de dos personas sin vida en un camino de terracería, pero tras la llegada de los policías municipales la cifra se corrigió a tres víctimas, cuando recorrieron el área después de asegurar la escena del crimen.
Los tres cuerpos se encontraban atados de pies y manos; la mujer estaba boca abajo, vestía camisa negra, pero le habían quitado los pantalones y la ropa interior. Eran visibles las huellas de tortura en toda su humanidad. A unos metros de su cadáver, fue localizada una cabeza humana que, de acuerdo a lo informado por los peritos, correspondía al cuerpo del sexo femenino asegurado en las inmediaciones.
El segundo cuerpo fue catalogado como “masculino, boca abajo, vistiendo camisa de manga larga color azul”; tampoco tenía pantalones ni cabeza, la cual no se encontró en la escena, ni ha sido localizada en días posteriores.
La tercera víctima también era un hombre, vestía camisa azul y pantalón gris, el cadáver también presentaba huellas de tortura severas. A él no lo decapitaron.
Investigadores consultados por ZETA en la escena, refirieron que derivado del difícil acceso a la colonia y la falta de cámaras de seguridad en la zona, aún no tienen información respecto a los autores del triple homicidio. Sin embargo, la tarde del mismo 14 de octubre, un video de los asesinatos fue enviado por los autores, a celulares en poder de sicarios. Y el video llegó también a un celular en poder de las autoridades de la federación, asegurado durante una detención ejecutada semanas atrás.
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En el video, informaron investigadores federales, se escucha la voz de un hombre y se observa como cercena la cabeza de la mujer para después lanzar advertencias a integrantes del Cártel de Sinaloa (CDS). El video difundido a través de teléfonos celulares se acompaña también de mensajes presuntamente firmados por Ricardo López, el Chicho, identificado como jefe de sicarios del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) con operatividad en Tecate, y quien es señalado dentro de las Mesas de Seguridad como un objetivo prioritario, debido a los múltiples homicidios en los que, de acuerdo a los investigadores, ha participado como autor material e intelectual.

Después de la difusión del video, el embate de los sinaloenses fue dirigido a presuntos puntos de ventas al servicio del Cártel Jalisco Nueva Generación; tanto vendedores como consumidores fueron acribillados principalmente en la zona del río Tecate, donde prevalece un alto consumo de estupefacientes.
La nueva escalada de violencia en Tecate se recrudeció a partir del 3 de octubre, cuando sicarios del CDS asesinaron a Edwin Alberto Salazar, alias el Pálido, identificado por autoridades como integrante del Cártel Jalisco Nueva Generación, con operatividad en el municipio de Tecate. Lo acribillaron cuando salía de un establecimiento de venta de refrescos ubicado sobre la avenida Benito Juárez, en el centro de Tecate. Edwin era hermano de Isaac Nuño, alias el Soury, también integrante del CJNG; estos hermanos, junto a otros criminales, como el Charro y el Panker, fueron amenazados en un narcomensaje el pasado 22 de julio, localizado junto a un cuerpo sin vida, encintado totalmente de pies a cabeza, y envuelto en bolsas negras.
Apenas tres días antes, el 29 de septiembre, los sinaloenses habían asestado otro duro golpe al CJNG cuando, en la Nueva Colonia Hindú, mataron a Marco Antonio Salceda, alias el Many, quien era pistolero del Cártel Jalisco Nueva Generación con operatividad en esa delegación rural y la zona urbana tecatense. Quien, junto con Ricardo López, alias el Chicho, registran una encarnizada guerra con el CDS por mantener el control de la zona sur del municipio de Tecate.
El cadáver del Many, fue asegurado con más de 30 impactos de armas de grueso poder, cuernos de chivo y A-R15; los impactos por arma de fuego le perforaron cráneo, rostro, tórax, cuello, abdomen, región lumbar y extremidades. Los asesinos le dispararon directamente más de una decena de veces aun cuando ya estaba sin vida en el suelo.
El 15 de octubre, tras la difusión del video del triple homicidio cometido un día antes, en la colonia el Descanso, sobre la calle Misión San José del Cabo, también fue acribillado un presunto distribuidor de enervantes, “…quien se encontraba arreglando un automóvil alrededor de las seis de la mañana”.
Por la tarde de ese mismo jueves, varios domicilios identificados como puntos de venta de droga, fueron blanco de ataques armados en las colonias Rincón Tecate, Invasión, Guajardo y la zona del río.

La violencia escaló hasta la zona rural, donde el 17 de octubre, sujetos armados dispararon en contra de agentes de la policía municipal y de la Guardia Nacional, después que solicitaron detener el paso a un pickup, cuando realizaban un recorrido por la colonia Luis Echeverrìa (El Hongo). Los sujetos a bordo, dispararon contra los agentes y huyeron lanzando ponchallantas, provocando daños en los neumáticos de las unidades policiales, lo que impidió que los persiguieran.
El 17 de octubre, sujetos armados atacaron una casa hechiza nuevamente en la zona conocida como “la Invasión”, lesionaron a tres hombres, falleciendo uno de ellos más tarde en un hospital. El 18 de octubre, un hombre fue acribillado por sujetos que irrumpieron en su vivienda localizada en la colonia Rincón Tecate.
Y el 19 de octubre, integrantes de los cárteles de Sinaloa y Jalisco se enfrentaron nuevamente; la balacera duró cerca de 30 minutos en las inmediaciones de la delegación Nueva Colonia Hindú, a la altura de un camino vecinal que conduce hacia una zona utilizada como basurero, donde prevalece la presencia de halcones y pistoleros. Aunque autoridades desplegaron un operativo no hubo detenciones. Horas más tarde fue localizado el cuerpo sin vida de un hombre en avanzado estado de descomposición, en una de las zonas baldías del área.
La pugna entre ambos cárteles contabiliza actualmente 153 homicidios en lo que va del año en Tecate, y más de un centenar de desapariciones, cifra que ha generado un hartazgo social y un quiebre de la funcionalidad en la estrategia de seguridad que asegura el discurso oficialista, ha dejado buenos resultados a la fecha.

La percepción de inseguridad es tal que el Pueblo Mágico ha registrado una importante disminución de presencia turística en zonas que anteriormente eran de flujo constante, informaron empresarios, y locatarios en la zona, quienes mantienen un desconcierto ante la cerrazón del alcalde Román Cota, quien dentro de sus declaraciones ha simplificado el problema y culpado a los horarios nocturnos que los jóvenes aprovechan para salir de fiesta.
De acuerdo a los reportes de inteligencia de las autoridades integradas a la Mesa de Coordinación por la Paz y Seguridad de Baja California, el Cártel de Sinaloa está a punto de obtener el control total de la actividad criminal en el Pueblo Mágico. En entrevistas recientes, aseguraron que el CDS ya domina en la Rumorosa, Valle de Las Palmas, la zona que conecta con Tijuana, Testerazo y Carmen Serdán que conecta con Ensenada, el Paso del Aguila, Capiri y colonias aledañas que conectan con la Zona Este del municipio de Tijuana, y un 90 por ciento del control de la zona urbana.
A excepción de la colonia Emiliano Zapata, Rincon, Lázaro Càrdenas, Jardines del Río y una zona del Santa Anita, de acuerdo a los investigadores, la única delegación rural que los sinaloenses no han podido controlar en su totalidad y que sigue bajo el control del Cártel Jalisco Nueva Generación, es la Nueva Colonia Hindú, considerado uno de los puntos más críticos de Tecate.
“La zona la conocen perfectamente los operadores del Cártel Jalisco, la han habitado por años, conocen caminos que conectan con otras delegaciones, rutas intransitables, puntos de vigilancia, todo; por ellos han logrado sobrevivir al embate que les ha costado un importante número de operadores”, declaró un investigador, quien no descarta que para el 2027 el CDS se asiente, lo que preocupa a las autoridades debido a los constantes señalamientos de cobro de piso que las zonas en las que tiene presencia registran.
No descartan que ante del repliegue de los jaliscienses, los homicidios y las desapariciones aumenten durante los dos últimos meses del 2026, pudiendo incluso alcanzar los 200 homicidios en diciembre, cuando se cumpla un año de la disputa territorial entre ambos cárteles.
“Yo pienso que, lamentablemente, el número de homicidios va seguir creciendo porque no podemos negar que aun cuando se ven diariamente este tipo de hechos, más jóvenes en ambos bandos se siguen sumando a esta guerra que no sólo es en este municipio sino a nivel nacional. No es desconocido que existe una fractura dentro del tejido social y que esto ha permitido que más y más jóvenes opten por delinquir; es un problema que va tener que hacer frente el gobierno no sólo a través de la seguridad, sino además de una recapitulación dentro del seno familiar, y que además perforado los entes gubernamentales, hemos visto hijos o familiares de funcionarios municipales adentrados en el narco y eso hasta parece ha sido normalizado”. puntualizó el experto en materia de seguridad.
Tal es el caso del hijo del ex oficial mayor y ahora tesorero del Ayuntamiento de Tecate, Omar Blancarte Jr., quien pese a que es considerado un objetivo prioritario y es identificado por integrantes de las Mesas de Seguridad como parte de un grupo delictivo, expresó abiertamente en diciembre del 2025 –a apenas dos meses de haber asumido el cargo su padre junto al presidente municipal Román Cota Muñoz– el ser amigo y protegido de José Ángel Flores Ayala, el Siete, actual operador del Cártel Jalisco Nueva Generación junto a Ricardo López, el Chicho.
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