A Héctor Manuel Gil, alias “El Kado”, presunto operador del CAF, se le dictó prisión preventiva, que deberá cumplir en el penal de Yucatán, donde permanece tras su detención en julio
Tras un proceso penal que se extendió por una década desde la intervención inicial, la Fiscalía General de la República (FGR) obtuvo la vinculación a proceso en contra de Héctor “N”, por su probable responsabilidad en el delito de portación de arma de fuego de uso exclusivo de las Fuerzas Armadas.
Los antecedentes del caso se remontan a agosto de 2016, cuando elementos policiacos lo intervinieron en las inmediaciones del fraccionamiento Chapultepec, en Tijuana, Baja California. En esa intervención, las autoridades le aseguraron un arma corta, un cargador y dos cartuchos útiles.
Tras la presentación de la puesta a disposición y el desahogo de las primeras pruebas, en aquel momento se decretó un acuerdo de libertad a su favor. Esto se debió a que el ilícito no requería prisión preventiva oficiosa bajo el marco legal vigente en dicho periodo y a que el imputado logró acreditar su arraigo en Tijuana.
Sin embargo, el expediente se mantuvo activo. La FGR solicitó una audiencia para formular la imputación formal; al no presentarse tras los citatorios correspondientes, la autoridad judicial lo declaró sustraído de la acción de la justicia, lo que derivó en la emisión de una orden de aprehensión.
El mandato judicial fue cumplimentado en reclusión por agentes de la Policía Federal Ministerial (PFM) en el Centro de Reinserción Social de Mérida, Yucatán, donde Héctor “N” ya se encontraba interno tras ser asegurado días antes por la presunta comisión de un hecho delictivo distinto.
En la continuación de la audiencia inicial, el Ministerio Público Federal, adscrito a la Fiscalía Especializada de Control Regional (FECOR) en Baja California, presentó los datos de prueba requeridos. Con base en ellos, el Juez de Control determinó la vinculación a proceso, fijó la medida cautelar de prisión preventiva justificada dentro del penal de Mérida y otorgó un plazo de dos meses para la investigación complementaria.
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La captura de el Kado en Yucatán
Derivado del intercambio de información entre autoridades mexicanas y agencias del gobierno de Estados Unidos, se concretó la detención en Yucatán de Héctor Manuel Gil García, también conocido como Héctor Manuel García, alias “el Kado”, (Artículo 13, CNPP. Se presume inocente mientras no se declare su responsabilidad por la autoridad judicial), señalado por autoridades como presunto líder operador del Cártel Arellano Félix (CAF).
La captura, dada a conocer formalmente por el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, se llevó a cabo mediante un operativo coordinado entre la Secretaría de Marina (SEMAR), la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSCC) y la Fiscalía General de la República (FGR). De acuerdo con datos de las corporaciones que participaron en las diligencias, las acciones operativas se desarrollaron entre el 21 y el 22 de julio.
Las investigaciones refieren que en las labores de inteligencia colaboraron la Administración de Control de Drogas (DEA) y la división de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI) del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS). Informes del caso señalan que el imputado, junto con otros presuntos integrantes de la misma organización criminal, mantuvo contacto previo con autoridades estadounidenses en calidad de colaboradores entre los años 2020 y 2023.
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Según la información recopilada por las autoridades, el distanciamiento con los agentes federales norteamericanos ocurrió tras una serie de hechos violentos registrados a principios de 2024 en el condado de San Diego, California, entre ellos el homicidio de un presunto socio en University City y un ataque armado posterior en Chula Vista. Tras estos sucesos, las indagatorias permitieron rastrear el traslado del imputado hacia el sur del país.
Cabe mencionar que Héctor Manuel Gil García figuraba dentro de las evaluaciones del Grupo Coordinación de Baja California como uno de los generadores de violencia con presencia en los municipios de Tijuana, Ensenada y Playas de Rosarito. Registros oficiales indican que se le atribuía liderazgo en células operativas de la región tras la detención de otros objetivos prioritarios ocurrida a mediados de 2025.
Tras concretarse su aprehensión en el estado de Yucatán, se dio a conocer de manera extraoficial que el detenido cuenta con investigaciones abiertas en el fuero federal, por lo que su situación legal y el desahogo de las diligencias jurídicas quedaron a cargo de la Fiscalía Especializada en Materia de Delincuencia Organizada (FEMDO).





