Colonos de siete zonas habitacionales cuestionaron la ampliación del polígono de riesgo y advirtieron que hasta 17 mil familias podrían verse afectadas por una eventual reubicación.
Un grupo de colonos representantes de colonias de la delegación de San Antonio de los Buenos se manifestó esta tarde en Palacio Municipal, después de que se les informara sobre la posible ampliación de una zona considerada de riesgo y una eventual reubicación de sus viviendas.
El hecho se da luego de que residentes de las colonias Tejamen, La Sierra, Roberto Curiel, Ampliación Tejamen, Liberal, Lomas del Rubí y Cumbres del Rubí e Ignacio Ramírez fueran notificados por el Instituto Municipal de Planeación (IMPLAN) sobre un proyecto para ampliar el área de riesgo derivado del deslizamiento ocurrido en Lomas del Rubí en 2018.
Ante ello, Manuel Oseguera Villa, presidente del Comité Vecinal de Cumbres del Rubí, explicó que los habitantes tuvieron conocimiento de la situación durante gestiones que realizaban para solicitar la reparación de un drenaje ubicado en el cañón Los Pocitos, donde, según señaló, el agua se detiene aproximadamente a 300 metros debido a la presencia de tres montículos que obstruyen su paso.
De acuerdo con el representante vecinal, durante esas gestiones el delegado municipal de San Antonio de los Buenos les informó que la autoridad había observado la mancha urbana y contemplaba declarar como zona de riesgo las siete colonias, además de una posible reubicación de sus habitantes.
Ante ello, los vecinos comenzaron a revisar la consulta pública abierta por el Ayuntamiento, la cual inició el 24 de julio y concluirá el próximo 24 de agosto, y que contempla documentos, planos, cartografías y claves catastrales relacionados con las áreas que podrían ser incluidas dentro de la zona de riesgo.
“Nosotros vamos a comparecer ahorita a una reunión que previamente nos prepararon, vamos a entrarle al diálogo y vamos a puntualizar que de manera enérgica nosotros nos oponemos y rechazamos este tipo de procedimiento que está implementando el municipio”, declaró.
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El representante vecinal estimó que alrededor de 17 mil familias podrían verse afectadas por la posible declaratoria de zona de riesgo y eventual reubicación, aunque reconoció que todavía tendría que realizarse un análisis para determinar con precisión cuántas viviendas quedarían dentro del polígono.

Los colonos cuestionaron que se considere una zona amplia como de riesgo sin realizar primero un censo para conocer las condiciones particulares de las viviendas, pues aseguraron que una parte importante del área no presenta daños estructurales.
“Antes de que se genere una reubicación, primero tiene que considerarse un censo general”, sostuvo Oseguera, quien afirmó que aproximadamente 85 por ciento de la mancha urbana que podría verse involucrada no presenta afectaciones.
Según explicó, los vecinos llevan alrededor de 60 años habitando la zona y no han constatado daños generalizados en las viviendas ubicadas en las partes planas, como grietas o colapsos.
Oseguera también cuestionó que se atribuya el riesgo únicamente a las condiciones del terreno, pues señaló que algunos de los deslizamientos registrados en sectores cercanos estuvieron relacionados con factores provocados por la intervención humana.

“Sabemos que eso no es por una falla geológica, fue daño del hombre; Grupo Melo hizo cortes al cerro que no debería hacer. Las casas que se derrumbaron entre la colonia Ramírez y Cumbres del Rubí fue por una falla que tenía la pila de agua, y los edificios que se derrumbaron en el fraccionamiento La Sierra también fue por falla del hombre”, expresaron.
Por otro lado, Celia Chávez, vecina de Cumbres del Rubí, respaldó lo dicho por el representante, pues señaló que los habitantes no consideran que exista una afectación que justifique la inclusión de su colonia dentro de una zona de riesgo y cuestionó que el municipio les solicite participar en una consulta cuyo contenido, afirmó, resulta difícil de comprender para parte de los residentes.
Chávez explicó que una de las principales necesidades de los vecinos es la introducción y conexión del drenaje, además de la pavimentación de una calle donde, según dijo, viven principalmente personas adultas mayores.
“Lo que estamos pidiendo es que se nos arregle el problema que tenemos y no que se nos reubique, porque no estamos de acuerdo”, afirmó.
La residente cuestionó además que mientras se señala a las colonias como zonas de riesgo, continúen desarrollándose construcciones en sectores cercanos, entre ellas un edificio de más de 10 pisos ubicado en la entrada del fraccionamiento El Pedregal, situación que consideró contradictoria.
“Eso es lo que nosotros queremos que nos aclaren, por qué si estamos en zona de riesgo se está construyendo y no es de nosotros”, expresó.
Chávez insistió en que el principal problema de la colonia es la falta de infraestructura, particularmente la conexión del drenaje, por lo que consideró que las autoridades deberían atender esas necesidades antes de plantear una eventual reubicación.
Al intentar obtener la postura de la Secretaría de Desarrollo Territorial, Urbano y Ambiental (SDTUA) municipal, a cargo de Virginia Vargas González, sobre la situación planteada por los vecinos, la funcionaria evitó pronunciarse al respecto y señaló que el tema corresponde a la Secretaría de Gobierno Municipal.





