Autoridades locales de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) confirmaron que el promovente de “El Saltito Segunda Etapa” ha retirado la solicitud de cambio de uso de suelo forestal, con la que buscaba el desmonte de más de 109 hectáreas de vegetación en la emblemática playa de La Paz.
Cristina González Rubio Sanvicente, delegada de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) en Baja California Sur, confirmó que el promovente del proyecto fue quien desistió; sin embargo, no hubo ninguna negación de permisos.
“Específicamente en el caso de El Saltito, te comentó que el promovente desistió. Ingresó por voluntad propia el desistimiento de los proyectos y actualmente son caso cerrado, no hay ningún proceso que se esté llevando a cabo ahorita en El Saltito”, reiteró.
Asimismo, explicó que esto no implica que el propietario del proyecto haya perdido la autorización de su Manifestación de Impacto Ambiental (MIA), que logró desde 2009 y que tiene una vigencia de hasta 50 años.
Cabe recordar que “El Saltito Segunda Etapa”, forma parte de una serie de proyectos que obtuvieron permisos desde hace 15 años y que buscan cambios de uso de suelo para construir en la zona. Entre las iniciativas abarcarían 20 kilómetros de costa y ocuparían mil 500 hectáreas en la playa de uso tradicional de La Paz.
En este sentido, integrantes de asociaciones civiles llevaron a cabo una manifestación con conferencia de prensa en las oficinas locales de Semarnat, donde entregaron casi 20 mil firmas ciudadanas para exigir políticas públicas que garanticen la protección de El Saltito.
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Cómo Vamos La Paz, Conexiones Climáticas, BCSicletos y el Centro de Energía Renovables y Calidad Ambiental (CERCA) exigieron a la Semarnat que se evalúen los impactos de los proyectos de forma acumulada y no fragmentada según cada MIA que vaya entrando, además de que se aplique el contexto actual de las leyes vigentes al momento de emitir una resolución.
También pidieron al Gobierno del Estado que incluya a las asociaciones civiles en las mesas que buscan la regularización del crecimiento urbano y que las políticas no se apliquen sólo a la mancha urbana, sino que alcancen a las zonas costeras y ecosistemas.
“Ganamos una batalla, no la guerra. El Saltito sigue en pie porque la gente se organizó; mientras el suelo siga siendo un negocio de especulación, la amenaza volverá. Por eso no soltamos”, señaló la coalición.
Asimismo, pidieron al Ayuntamiento de La Paz que abra una revisión participativa del Programa de Desarrollo Urbano y que publique el Programa de Ordenamiento Ecológico Local (POEL).





