Los servicios médicos en instituciones públicas de Tijuana y del resto de la república mexicana continúan con déficit de personal, medicamentos y equipo. Hospitales saturados de población que espera meses para acceder a un procedimiento o estudio médico.
Ha quedado en promesa convertir al sistema de salud mexicano en uno que opere como el de Dinamarca, tal como aseguró López Obrador. El reclamo de una pronta atención médica, sobre todo en especialidades, volvió a evidenciarse el miércoles 15 de julio de 2026 en la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
El comunicador Marco Antonio Olvera, expuso que un familiar suyo tuvo un colapso cardiaco y que, en el Instituto Nacional de Cardiología en la capital del país -a cargo del IMSS Bienestar- le dijeron al paciente que requiere someterse a un estudio Holter. “Dos cardiólogos atendieron a esta persona, le dicen que se tardaría año y medio para hacer un Holter, que no hay recursos. Presidenta eso no puede pasar”, indicó.

En Tijuana la situación no es distinta. Alicia, una paciente del ISSSTE, compartió que necesita 70 mil pesos para ser operada de la columna vertebral, ya que la institución no cuenta con algunas cosas que tienen que implantarle.
“No me he operado, porque estoy esperando juntar el dinero (…) Pero sí lo necesito porque tengo la columna muy desviada y sí me dan dolores”. Con un médico particular la cirugía que requiere cuesta mucho más. “Me salía como en 230 mil pesos, un dineral”, relató.
Alicia señaló la tardanza de las citas para hacerse estudios médicos en el ISSSTE. “Me dieron la cita del electro para el 1 de septiembre, imagínese qué retirado está”. Debido a la artritis que padece tiene que comprar unos “polvos” que le cuestan 500 pesos en una farmacia Similares, además de adquirir la pregabalina, que tampoco le surte el ISSSTE.
Marcos Pascual Cruz, director comercial de la Asociación Nacional de Farmacias de México (ANAFARMEX) dijo que el número de farmacias con y sin consultorio médico ha aumentado en Baja California y el resto de la república mexicana, por la saturación y la falta de medicamento en instituciones públicas, así como la cercanía y el bajo costo de esos establecimientos privados.
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En Baja California, el número de las farmacias creció 30 por ciento entre 2018 y 2026. En esta entidad existen casi 2 mil, de las cuales cerca de 600 tienen consultorio anexo, precisó Marcos Pascual Cruz.
Las razones por las que creció el número de farmacias en la entidad se replica a nivel nacional, donde el aumento de estos establecimientos fue “explosivo”, principalmente después de la pandemia de COVID-19, al pasar de 38 mil puntos de venta a 56 mil.
De las 56 mil farmacias instaladas a lo largo de la república mexicana, 22 mil cuentan con consultorio anexo, las cuales reportan “cifras récord” de consultas, con más de 10 millones de pacientes al mes.
“La falta de medicamentos en el sector institucional ha hecho que el paciente recurra a adquirir el medicamento de manera privada y que el gasto de bolsillo haya crecido”, declaró Pascual Cruz, en referencia a los últimos datos disponibles del INEGI que indican que, el gasto en salud de los hogares mexicanos tuvo un aumento real de 39.2% entre 2016 y 2024.
En 2024, los hogares mexicanos gastaron en promedio mil 605 pesos al trimestre en atención hospitalaria, servicios médicos, seguros de gastos médicos y medicamentos sin receta. Esto fue 459 pesos más que ocho años atrás, según la Encuesta Nacional de Ingreso y Gasto de Hogares de 2024.

En un recorrido hecho por ZETA por hospitales del IMSS Bienestar, ISSSTE, IMSS e Issstecali, los usuarios manifestaron acudir a las farmacias con consultorio por el acceso rápido a una consulta médica primaria, cuando ellos o sus familiares contraen enfermedades “sencillas”, como afecciones estomacales o respiratorias comunes. “Sacar cita en instituciones públicas es un poquito complicado, por el volumen de personas. Si no se hace por aplicación o teléfono tienes que madrugar mucho”.
El que las farmacias con consultorio se hayan convertido en el acceso más rápido a la salud de primer contacto para la población está detonando otros servicios, como el de diagnóstico, como Salud Digna, y la instauración de laboratorios clínicos, observó Pascual Cruz.
“Lo que ya se empieza a ver en el mercado son las cirugías de corta estancia”. Es decir, a raíz de la falta de atención en el Seguro Social, de la caída del Seguro Popular, estamos viendo que también están creciendo estás clínicas y hospitales de corta estancia con precios competitivos, reiteró en entrevista telefónica con ZETA.
PERSISTE ESCASEZ EN HOSPITALES
Maribel Jaramillo tuvo que trasladarse a Tijuana desde Rosarito (donde los derechohabientes del ISSSTE son atendidos en una oficina del sindicato de maestros ante la falta de una clínica).
En el Hospital Fray Junípero Serra, Maribel contó que su hija la afilió al ISSSTE hace un año cuando su esposo perdió su empleo. En el ISSSTE su médico tratante le aseguró que “ya no necesitaba hacerse láser en los ojos” dejando de lado el procedimiento al que la había sido sometida en el IMSS.
“La doctora del Seguro me había dicho que todavía seguía ocupando, pero aquí el médico me dijo que nomás tengo que estarme checando cada mes”. No obstante, que nuevamente comenzó a “ver legañitas” por las que recibía tratamiento en el Seguro Social.

“Aquí en el ISSSTE salen más rápido las citas, porque allá es muy larga la espera” aseguró Maribel, aunque dudó que la atención brindada fuera la que necesita, tras comparar ambas instituciones.
En el Hospital General de Tijuana, a cargo del IMSS Bienestar, donde no hay agua para lavarse las manos en los baños de mujeres en la planta baja, Sandra relató que su hermano de 65 años ingresó para ser sometido a una cirugía ortopédica.
Para poder llevarla a cabo, la familia tendrá que rentar un aparato que cuesta entre 8 a 10 mil pesos por las tres horas que durará la intervención. “Como Hospital General de gobierno debería tener todos los recursos para que la gente no ande batallando, porque hay muchas personas que no tienen la capacidad, como nosotros que tuvimos que andar consiguiendo dinero para poder rentar el aparato, si no, no lo operan y se va a la lista de espera y lo de él es urgente”, dijo.
Su hermano también tuvo que hacerse una tomografía en Salud Digna, que le costó 3,800 pesos, así como dos radiografías por las que pagó 1,600 pesos. “Además, en el Simi compró dos pastillas”. Para poder sufragar estos costos “tuvimos que pedir prestado. Vamos a estar pagando, porque tenemos que salir adelante”, añadió.
Otra usuaria compartió que tuvo que comprar en una farmacia Guadalajara una solución de Cloruro de Sodio, para que a su esposo internado le puedan pasar el medicamento de manera intravenosa después de ser operado en el rostro por una infección.
Personal del Hospital General de Tijuana denunció que la falta de insumos y medicamentos “sigue igual”. No hay medicamentos básicos como losartán (para tratar hipertensión), tramadol ni ketorolaco (analgésicos y desinflamatorio). También escasean los antibióticos ceftriaxona y ampicilina, por mencionar algunos.
Recientemente, se le concesionó presuntamente a la empresa Elis el servicio de lavandería por 1 millón de peses, pese a que el nosocomio cuenta con personal asignado a esa área. “Lo más grave de la lavandería que dejan acumulada la ropa sucia por dos días, porque la compañía solo va a recoger la ropa sucia tres veces por semana, de modo que en el área de lavandería se acumula un foco de infección”, señalaron.

ZETA buscó en la Plataforma Nacional de Transparencia el contrato, pero no ha sido publicado por el IMSS Bienestar.
En el Seguro Social ordinario, Gabriela Reyes, compartió que su mamá padece de osteoporosis y ha tenido que realizarse estudios en Salud Digna, porque en la institución pública son “bastante tardados”, aunque regularmente “sí hay el medicamento que ella ocupa, de repente si es de no hay, vengan después”.
Otra paciente del servicio de ginecología relató que en la clínica del IMSS de Rosarito le mandaron a hacer un ultrasonido pélvico, pero le dijeron que regrese hasta octubre, para ver si ya pueden darle fecha para el estudio.
Una usuaria del ISSSTECALI consideró que el servicio que brinda esa institución “es mejor” al del IMSS, aun cuando no siempre le dan todos los medicamentos, como el losartán y la metformina, que tienen precios accesibles y adquiere en farmacias privadas.
MÁS DEL 80 POR CIENTO DE MEDICAMENTOS EN MÉXICO SON GENÉRICOS
“De cada 100 medicamentos que se fabrican en México, prácticamente arriba del 80-90 por ciento son genéricos”, porque es lo que más se prescribe en el país, indicó Marcos Pascual Cruz, director comercial de la Asociación Nacional de Farmacias de México (Anafarmex)
La existencia del genérico ha permitido una “estandarización” de precios que se ha mantenido estable, debido a que el tipo de cambio no ha tenido fluctuaciones. “El tema es en medicamentos de alta especialidad”, como los fármacos contra el cáncer, cuyos precios son elevados y que tienen que sufragar los pacientes cuando no lo reciben en las instituciones públicas.





