El abogado defensor Frank Pérez sostuvo que el Gobierno de Estados Unidos difícilmente logrará ejecutar el decomiso de 15 mil millones de dólares impuesto a su cliente, Ismael Zambada García, alias “El Mayo”, cofundador del Cártel de Sinaloa, debido a que las autoridades federales estadounidenses no han localizado bienes, cuentas ni activos a nombre del narcotraficante.
Pérez explicó, durante una entrevista, que la cifra corresponde a una estimación de las ganancias históricas atribuidas a la organización criminal durante décadas de operación, y no a un patrimonio verificado y disponible. El defensor precisó que el monto forma parte de la sentencia dictada en la Corte de Distrito para el Distrito Este de Nueva York, con sede en Brooklyn, donde Zambada García se declaró culpable de cargos de empresa criminal continua y narcotráfico.
El abogado indicó que su cliente enfrenta cadena perpetua y que, hasta el momento, los fiscales federales no han identificado propiedades inmobiliarias, cuentas bancarias ni instrumentos financieros susceptibles de aseguramiento. Según Pérez, el decomiso quedaría en gran medida como una obligación nominal.
Pérez también rechazó las versiones que atribuyen a Zambada García una cooperación con las autoridades estadounidenses. El defensor afirmó que su cliente no ha entregado información sobre operadores, rutas o vínculos políticos, y descartó que exista un acuerdo de colaboración con la fiscalía federal.
“Él no ha cooperado ni cooperará”, señaló el abogado respecto a los señalamientos difundidos en México sobre presuntas delaciones del cofundador del Cártel de Sinaloa.
El litigante añadió que Zambada García ha manifestado su deseo de cumplir la sentencia en territorio mexicano, una posibilidad que dependería de acuerdos bilaterales de traslado de personas sentenciadas entre ambos países.
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Respecto a las condiciones de reclusión, Pérez describió que su cliente permanece en una prisión federal estadounidense con acceso restringido a actividades, entre ellas la lectura de libros y la escucha de radio, bajo un régimen de aislamiento por razones de seguridad.
Zambada García, quien antes de incorporarse al narcotráfico se desempeñó en labores agrícolas en Sinaloa, fue trasladado a Estados Unidos el 25 de julio de 2024, tras aterrizar en una avioneta en El Paso, Texas, en compañía de Joaquín Guzmán López, hijo de Joaquín Archivaldo Guzmán Loera, alias “El Chapo”.





