El Buró Federal de Investigaciones (FBI) de Estados Unidos incluyó a Carlos Alberto Páez Pereda, alias “Carlitos Rugrats” o “Carlitos”, en su lista de personas más buscadas, al señalarlo como presunto lugarteniente de alto rango y líder de una facción violenta del Cártel de Sinaloa conocida como “Los Rugrats”.
El 27 de marzo de 2026, el Tribunal de Distrito de Estados Unidos para el Distrito Sur de California, con sede en San Diego, emitió una orden de arresto federal en contra de Páez Pereda. El acusado enfrenta cargos por narcoterrorismo; prestación de apoyo material a una organización terrorista extranjera; dirección de una empresa criminal continuada; conspiración internacional para distribuir sustancias controladas; conspiración para distribuir sustancias controladas; conspiración para importar sustancias controladas; y conspiración para cometer blanqueo de capitales.
Según la ficha publicada por el FBI, Páez Pereda es señalado por presuntamente traficar grandes cantidades de fentanilo, cocaína y metanfetamina desde México hacia EE.UU. Se le atribuye la operación de una extensa red de fabricación y distribución vinculada a la facción encabezada por Ismael “El Mayo” Zambada dentro del Cártel de Sinaloa, así como el uso de un grupo de sicarios armados para imponer el control de las operaciones del cártel en los estados de Sinaloa y Baja California.
De acuerdo con la misma ficha, el señalado administra y controla una parte de las operaciones de transporte del Cártel de Sinaloa entre Sinaloa y Tijuana, Baja California, y municipios aledaños, lo que derivaría en la importación de estupefacientes hacia territorio estadounidense y su distribución en el Distrito Sur de California y otras zonas del país vecino.
El FBI describió a Páez Pereda como una persona que debe considerarse armada y peligrosa. La ficha detalla que usa el 27 de septiembre de 1995 como fecha de nacimiento, mide 5’7″, pesa 160 libras, tiene cabello negro y ojos color marrón, además de un tatuaje de una corona en el brazo derecho y uno de un árbol en la espalda.
La oficina regional a cargo del caso es la de San Diego. El FBI solicitó a cualquier persona con información sobre el paradero de Páez Pereda comunicarse con la oficina local de la corporación o con la embajada o consulado estadounidense más cercano, y ofreció la posibilidad de enviar denuncias de forma anónima.





