La mejor forma de olvidar el color que tuviste en política es ser un camaleón. Es así como muchos políticos de Baja California tienen que mutar de color para pasar desapercibidos en el contexto político con miras a la contienda de 2027.
El camaleón cambia su color no solo para camuflarse, sino también como una expresión o reacción dependiendo de la situación del momento. Puede ser para llamar la atención o responder a amenazas a su alrededor. Así, muchos políticos tienen que recurrir a esta antigua práctica camaleónica para lograr llamar la atención y dar señales de que siguen vivos en la vida política, a toda costa, sin importar el oscuro pasado que los persigue.
Antes de llegar al partido en el poder, pasan por partidos que comúnmente manejan una política neutral, donde, si es necesario, atacan al gobierno en turno; pero, si sus intereses están cubiertos, no es necesario tomar al toro por los cuernos. Siguen siendo simples partidos que purifican personajes siniestros para que, después, cuando llegue la oportunidad, el camaleón brinque de lugar y adopte un nuevo color.
Es necesario que hoy en día los ciudadanos no olvidemos quiénes han sido los que, hasta hoy, siguen siendo las posibles opciones que estarán en la boleta. No olvidemos a aquel camaleón que estaba en la rama de color azul y que hoy está en una rama color guinda. No caigamos en aquel popular refrán: “Si te he visto, no me acuerdo”.
Atentamente,
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Elías Escalante
politólogo de la UABC
Correo: [email protected]





