Héctor Rusthenford Guerrero Flores, conocido como “Niño Guerrero” y considerado el máximo líder de la organización criminal Tren de Aragua, murió en un ataque militar ordenado por el Gobierno de Estados Unidos, anunció el presidente Donald Trump la noche del 12 de junio de 2026.
Trump informó a través de su plataforma Truth Social que Guerrero Flores fue eliminado en lo que describió como “un ataque cinético rápido y letal”, sin precisar la fecha exacta ni la ubicación del operativo. El mandatario estadounidense señaló que la acción fue “coordinada estrechamente con nuestros amigos en Venezuela, con quienes estamos trabajando muy bien”.
El Gobierno de EE.UU. llevaba meses buscando activamente a Guerrero Flores. En diciembre de 2025, la Fiscalía Federal para el Distrito Sur de Nueva York lo acusó formalmente de ordenar, dirigir y facilitar actos de terrorismo en territorio estadounidense. En ese contexto, las autoridades ofrecieron una recompensa de 5 millones de dólares por información que condujera a su captura.
El fiscal federal Jay Clayton fue quien lo definió en aquel momento como el “cerebro de la evolución del Tren de Aragua, de una banda carcelaria venezolana a una organización terrorista transnacional”, subrayando el papel central que Guerrero Flores desempeñó en la expansión internacional del grupo criminal.
El Tren de Aragua, originado en las cárceles venezolanas, había sido designado por el Gobierno de Trump como organización terrorista extranjera, convirtiéndose en uno de los principales objetivos de seguridad nacional de la administración estadounidense. La eliminación de su máximo líder representa el golpe más contundente que EE.UU. ha asestado a la organización desde que inició su escalada de operaciones contra la banda.





