Sin establecer un precio meta para el consumidor final, el 3 de junio fue suscrito el “Acuerdo Nacional para el precio justo del jitomate” entre el gobierno federal, productores y comercializadores, como centrales de abasto y tiendas de autoservicio.
Durante su conferencia de prensa de ayer, la presidenta Claudia Sheinbuam señaló que el “objetivo” del Acuerdo en este momento y para las siguientes cosechas, es reducir los intermediarios conectando directamente al productor con el comercializador desde la siembra del jitomate.
El acuerdo firmado con productores de 18 estados, de los 25 donde se produce la hortaliza en el país, además contempla que “antes de que se exporte el jitomate se venda para el mercado nacional, para que no haya escasez”.
A decir de la presidenta, el Acuerdo también pretende aumentar la producción del jitomate, para lo cual se reducirán los costos de los insumos y se dará capacitación a los productores, con el fin de garantizar que este año se siembre el jitomate, y que la cosecha sea suficiente y no aumenten los precios.
Refirió datos de la Procuraduría Federal del Consumidor (PROFECO) que indican que el precio promedio máximo del jitomate a nivel nacional fue de 58 pesos y ha ido disminuyendo a 48 pesos.
En Tijuana, el kilogramo del jitomate (tomate saladette) se vendió desde 35 pesos hasta 59.90 pesos en tiendas de autoservicio locales y nacionales. Precios más bajos que los observados en semanas anteriores, cuando el precio máximo llegó hasta los 95 pesos.
Publicidad
Datos del Grupo Consultor de Mercados Agrícolas, indican que, el anuncio del Acuerdo coincide con la reducción del precio de exportación del tomate saladette en 45.67 dólares, al pasar de 89.12 dólares por caja en abril a 43.45 dólares en la última semana de mayo.
El precio del jitomate en junio dependerá de la oferta disponible y la evolución de la demanda en territorio nacional y extranjero, previeron los especialistas.
Según estimaciones del Consejo Nacional Agropecuario, se dejó de sembrar jitomate alrededor del 20% en México, debido a que el año pasado los precios estaban deprimidos por sobreoferta y los aranceles de Estados Unidos desincentivaron a los productores. Además, en Sinaloa (el estado mayormente productor de jitomate en México) se registró una plaga.







