El puente vehicular Centro Histórico Puerta México, conocido como El Chaparral, en Tijuana, tendrá que ser reparado debido a un daño provocado en una de sus juntas de neopreno, generado por la quema de personas en situación de calle, quienes pernoctan en él, costando alrededor de 1.2 millones de pesos.
De acuerdo con el titular de la Dirección de Obras e Infraestructura Urbana Municipal (DOIUM), Carlos Gastélum Félix, las fogatas y la combustión constante generada por los indigentes que pernoctan ocultos en la obra, afectaron directamente una de las juntas de neopreno de dos elementos horizontales. El daño se focalizó en la parte interna de los cabezales del puente, que es precisamente el elemento crítico que soporta las trabes de un claro.
Según explicó Gastélum, a este puente le faltaban 10 años para recibir mantenimiento, pero debido a la acción humana, “se nos adelantó”. Sobre si existe algún riesgo para quienes transitan por el puente, el director de la DOIUM aseguró que no.
No obstante, igualmente es necesario reparar la pieza dañada. Para esto se tendrá que demoler una sección de la losa en ambos lados del apoyo estructural. Posteriormente, se deberá realizar el colado, la colocación de la nueva pieza, el atornillado y el amarre del acero de refuerzo de las losas para volver a fijar el ángulo. Una vez colado el conjunto, el neopreno se enganchará desde la parte inferior del puente con el objetivo de sellarlo herméticamente y evitar filtraciones futuras de agua o tierra.
En cuanto al tiempo que llevarán las reparaciones, Gastélum Félix compartió que debido a que se requiere una pieza especial, que solo se fabrica en Guadalajara, ya que esta se fabrique entre seis y siete días, más el tiempo de trayecto a Tijuana, se tiene contemplado arrancar los trabajos hasta dentro de dos semanas con un tiempo de duración de seis días de obra, sin contar trabajos adicionales que pudieran surgir, ya que “no sabemos qué más podemos encontrar solamente al reparar la junta, tal vez haya algo más que no vemos desde arriba”, menciono. Cuestionado sobre las medidas que se tomarán para evitar que el puente sea vandalizado nuevamente una vez reparado, Carlos Gastelum detalló que la estrategia consistirá en blindar la estructura. Las autoridades detectaron que el cabezal del puente es bastante ancho, lo que permitía a los indigentes descender por el parapeto metálico, sosteniéndose del cableado del alumbrado público hasta llegar a la base interna para pernoctar. Como medida de mitigación, la DOIUM instalará un escudo perimetral con malla ciclónica en el cabezal afectado para bloquear definitivamente el acceso a las personas en situación de calle y proteger la millonaria inversión.







