Un comando del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) emboscó el 10 de junio de 2026 a un convoy de la Guardia Civil en la localidad de La Mojonera, municipio de Nahuatzen, Michoacán, y mató a cinco elementos policiales. Otros cinco agentes resultaron heridos, tres de ellos en estado muy grave, según el balance preliminar difundido por la Secretaría de Seguridad Pública del estado.
Los agentes realizaban patrullajes de vigilancia en la carretera Zacapu-Nahuatzen cuando fueron sorprendidos por el ataque armado, alrededor de las 15:00 horas. El desesperado llamado de socorro de una elemento de la corporación quedó registrado en un audio que circuló entre sus compañeros y superiores: “Apoyo, por favor. K8, K8. Nos emboscaron aquí, yendo para La Mojonera. Por favor. Tenemos bajas y heridos. Nos emboscaron. Por favor, apoyo…”, se escucha en la grabación.
La corporación policial repelió la ofensiva criminal, lo que derivó en una serie de enfrentamientos entre las autoridades y el grupo armado en la zona. Elementos de fuerzas estatales y federales se desplazaron al municipio para apoyar a los agentes agredidos y rastrear a los responsables del ataque.
Nahuatzen es un municipio de la Meseta Purépecha habitado principalmente por la etnia purépecha, en el que opera el CJNG junto con otras organizaciones criminales. Michoacán ha sido uno de los estados más afectados por la violencia del crimen organizado en México: su posición geográfica, su importante puerto en la costa del Pacífico y su millonaria industria agroexportadora lo han convertido en un territorio codiciado por los cárteles para el narcotráfico y la extorsión.
La Secretaría de Seguridad Pública estatal expresó su condolencia a los familiares de los policías fallecidos y confirmó la puesta en marcha de un operativo en la región para localizar a los responsables de la agresión. “Lamentamos profundamente los hechos registrados en la localidad de Mojonera, municipio de Nahuatzen, donde personal de Guardia Civil fue objeto de una agresión armada. Expresamos nuestra solidaridad, apoyo y acompañamiento a las familias de nuestros compañeros, así como a toda la corporación”, señaló la dependencia en sus redes sociales.
La emboscada se produjo en una zona que ya ha registrado agresiones previas contra policías estatales. El ataque del 10 de junio de 2026 representa uno de los golpes más letales contra la Guardia Civil michoacana en lo que va del año, y reaviva el debate respecto a las condiciones de seguridad en las que operan los cuerpos policiales en regiones bajo control de grupos criminales.




