La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo firmó el 1 de mayo de 2026 un acuerdo con dirigentes sindicales para avanzar en la implementación de la jornada laboral de 40 horas semanales en México, en el marco de la conmemoración del Día del Trabajo. El compromiso establece una ruta gradual para reducir la jornada de 48 a 40 horas semanales con el objetivo de concretarla hacia 2030 mediante acuerdos entre trabajadores y empleadores. El acto se realizó en el Centro Cultural del México Contemporáneo del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE).
“El día de hoy firmamos ya el acuerdo constitucional de la jornada de 40 horas”, afirmó Sheinbaum Pardo durante la conferencia matutina. La mandataria nacional detalló que el nuevo esquema será resultado de un proceso de diálogo entre sindicatos y el sector empresarial para garantizar su aplicación progresiva. “Jornada laboral de 40 horas en un acuerdo entre empresarios y trabajadores, se hizo de manera gradual, pero en el 2030 es una realidad”, expuso. La titular del Poder Ejecutivo Federal señaló que la reducción de la jornada forma parte de una serie de reformas orientadas a mejorar las condiciones de los trabajadores, junto con el aumento al salario mínimo y cambios en pensiones, justicia laboral y democracia sindical.
Marath Bolaños López, titular de la Secretaría del Trabajo (ST), presentó en la misma ceremonia un balance de los avances laborales registrados desde 2018. El funcionario federal afirmó que el salario mínimo pasó de 88 pesos a 315 pesos diarios, lo que representa un incremento de 256 por ciento en términos reales, y destacó que se revirtió la pérdida del poder adquisitivo acumulada durante más de 30 años. Según el titular de la ST, la reforma contra la subcontratación permitió que más de 3 millones de trabajadores fueran reconocidos por sus empleadores, mientras que el reparto de utilidades creció 150 por ciento, para alcanzar 259 mil 610 millones de pesos. Bolaños López indicó también que la tasa de desocupación bajó de 3.7 por ciento en diciembre de 2018 a 2.4 por ciento en 2026, y que 13.4 millones de personas salieron de la pobreza, de las cuales 6.6 millones lo hicieron gracias a la política salarial.
El secretario federal destacó además la incorporación de trabajadores de plataformas digitales al sistema de seguridad social, con lo que más de 1.3 millones de personas obtuvieron acceso a esa prestación, y subrayó que la reducción de la jornada laboral beneficiará a cerca de 14 millones de trabajadores. “A diferencia del pasado neoliberal, en esta nueva etapa histórica de nuestro País, diversos sectores han tenido a bien llamar la primavera de los derechos laborales”, expresó Bolaños López, aunque reconoció que los avances aún no son suficientes. “Hemos avanzado de manera importante en la recuperación de los derechos laborales; aún no es suficiente para revertir las complejas consecuencias de más de 30 años de políticas neoliberales y precarización del empleo”, aseguró.
En el mismo acto, dirigentes de las principales centrales sindicales del País expresaron su respaldo a Sheinbaum Pardo ante las presiones del Gobierno de Estados Unidos, derivadas de la solicitud de detención y extradición de 10 funcionarios mexicanos por presuntos vínculos con el narcotráfico, entre ellos el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya. Napoleón Gómez Urrutia, dirigente del Sindicato Nacional de Mineros, llamó a la unidad ante esas amenazas. “Estamos enfrentando un nuevo camino, un nuevo reto, un reto que desde el exterior nos amenaza, pero que unidos y juntos vamos a poder superar como siempre lo hemos hecho en la historia de nuestro País”, declaró. El dirigente minero sostuvo que “la clase trabajadora se queda, resiste, produce y cuando es necesario lucha incluso por la soberanía de la patria.”
Alfonso Cepeda Salas, secretario general del SNTE, respaldó la conducción del Gobierno federal en materia de soberanía y planteó la necesidad de construir un nuevo sistema de pensiones para los trabajadores al servicio del Estado, con viabilidad jurídica y presupuestaria de largo plazo. Cepeda Salas sostuvo que el periodo neoliberal afectó salarios, pensiones y seguridad social al convertir esos derechos en beneficios limitados, y aseguró que “para alcanzar la justicia social es necesario defender la soberanía nacional con el aplomo, la valentía y la actividad con que lo ha hecho nuestra Presidenta.”
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Uno de los posicionamientos más significativos del acto fue el de la Confederación de Trabajadores de México (CTM), históricamente ligada al Partido Revolucionario Institucional (PRI) como su brazo obrero durante décadas. Su dirigente, Tereso Medina Fierro, marcó distancia del esquema corporativo del pasado y alineó a la central con la llamada Cuarta Transformación. “A partir de la puesta en marcha de la Cuarta Transformación, se ha tenido como beneficio el desarrollo en la protección de los derechos laborales humanos de los trabajadores y sus familias”, afirmó el líder cetemista. Medina Fierro destacó que los salarios avanzaron más de 150 por ciento y que se eliminó la subcontratación abusiva. El dirigente también resbaló al referirse a las pensiones y las Administradoras de Fondos para el Retiro (Afores), lo que corrigió de inmediato: “subrayo la reducción de la comisión de Afores y el mejoramiento de las pensiones”, aclaró.
María de Jesús Rodríguez Vázquez, secretaria general de la Confederación Auténtica de Trabajadores de la República Mexicana (CATRM), planteó a la presidenta de la República la necesidad de acompañar la reforma laboral con una reforma fiscal que permita a los trabajadores ver reflejado su salario de manera más directa. “Respetuosamente le queremos pedir que esta gran reforma que hubo venga aparejada con otra gran reforma, que es la fiscal para que los trabajadores de México puedan ver reflejados su salario de manera más directa en sus bolsillos”, expresó la dirigente. Rodríguez Vázquez solicitó que prestaciones como horas extras, aguinaldo y el reparto de utilidades queden exentas de impuestos, y reconoció el papel de Bolaños López en la interlocución con las centrales sindicales durante el proceso de negociación de la reforma.





