“Peloti y el mundial. Una guía cultural para entender el juego” es el título escrito en coautoría por Gina Jaramillo, Mariana Anzorena, Sebastián Kohan y Daniel González, Rafael Igartúa, editado este año por Alfaguara, en el que los autores muestran el lado histórico y cultural de cada uno de los 48 países que participan en el Mundial de Futbol 2026 que organizan México, Estados Unidos y Canadá.
“El secreto de este libro es que podrá entrar en las escuelas por la puerta de atrás, disfrazado de placer. Lo hace tomado de la mano de Mariana Anzorena (periodista), Sebastián Kohan (documentalista), Rafael Igartúa (historiador), Daniel González (periodista) y Gina Jaramillo (historiadora de arte), personas talentosas, ideológicamente apátridas y futbolísticamente fanáticas, como tiene que ser. A ellos les debemos este aterrizaje de las emociones del futbol al suelo de la razón, para que el Mundial entusiasme también a la inteligencia”, de acuerdo con Jorge Valdano, quien es el encargado de escribir el prólogo de “Peloti y el mundial”.
De hecho, el exfutbolista y campeón del mundo con Argentina en 1986, sintetizó: “Cuarenta y ocho selecciones en un Mundial son 48 posibilidades de conocer diferentes estilos de juego, pero también 48 puertas de entrada a la geografía, la historia, la política y la cultura”.
En entrevista parara ZETA, Rafael Igartúa refirió que no se trata de un libro de futbol, sino más bien se está ante un volumen de historia y cultura general de los países participantes en el Mundial de Futbol 2026: “No es un libro periodístico, no habla del acontecer actual, no es un libro como de conocimiento futbolero, es un libro para una aproximación de cómo a nosotros nos tocó el futbol de niños y cómo el futbol nos ayudó a entender el mundo de otra manera”.
“De alguna manera de niños, de chavos de secundaria, de primaria –para los cuales está pensado el libro como objetivo principal–, el fútbol nos abrió la puerta al mundo y que a partir de que nos dábamos cuenta de que la selección de Camerún hablaba francés, entonces nos preguntamos por qué y empezamos a preguntarnos por el mundo”.
“El futbol es una puerta para entender que tu país no es el único país del mundo, porque es una disciplina que se juega en todos los países del planeta y, en ese sentido, si tienes un poco de curiosidad empezarás a aprender de geografía, de historia, de constituciones étnicas, de los países y esas constituciones étnicas te empezarán a preguntar por qué es así; entonces empezarás a averiguar lo que es la migración, el colonialismo, muchos conceptos que claramente mientras más curiosidad y mientras más años, se van volviendo más complejos”, complementó Igartúa.
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Finalmente, sobre el formato del libro que presenta primero una tabla con datos duros de cada uno de los países participantes y posteriormente un breve texto de dos o tres páginas sobre algunos aspectos históricos o culturales, el historiador también refirió a este Semanario:
“En la tabla de datos duros también hay licencias narrativas y hay humor. Lo que es muy claro es que lo que no quisimos hacer fue monografías de los países, no quisimos hacer páginas de Wikipedia; el libro tiene evidentemente un sesgo ideológico o por lo menos un sesgo de visión. Es un libro que se pregunta por qué existen los países, la condición fortuita de que las fronteras se hayan tratado de una manera y no de otra. Tratamos de reírnos de esa suerte que es la historia, que es la cultura. En los textos no decimos ninguna mentira, obviamente, todo es basado en investigación, historia, cultura, pero sí tenemos un sesgo de qué tipo de cosas nos queremos enfocar y cada uno de los textos siempre inician con una frase muy terminal, digamos, constitucional de los países, ¿por qué son países? Es la visión que nosotros tenemos del mundo a partir del fútbol, es usar el futbol como pretexto para entender el mundo, para entender el juego del futbol pero también el juego de la geopolítica”, concluyó Rafael Igartúa.





