El Partido Revolucionario Institucional (PRI) solicitó formalmente al Gobierno de Estados Unidos que Morena sea declarado organización terrorista por sus presuntos vínculos con el crimen organizado, anunció el 6 de mayo de 2026 Alejandro Moreno Cárdenas, dirigente nacional del partido tricolor, en conferencia de prensa en el Senado de la República. Ariadna Montiel Reyes, presidenta nacional de Morena, rechazó la petición y la calificó como una solicitud disfrazada de intervención extranjera.
Moreno Cárdenas informó que la solicitud fue presentada mediante escritos entregados al Departamento de Estado, el Departamento del Tesoro y el Departamento de Justicia de EE.UU., con fundamento en diversas disposiciones legales norteamericanas, entre ellas la Ley Patriota, instrumento que faculta al Gobierno estadounidense para declarar a personas y organizaciones como terroristas con la aprobación de esas tres dependencias.
El dirigente priista sustentó la petición en los señalamientos contra el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y nueve funcionarios más, quienes, según las acusaciones, habrían pactado con el crimen organizado a cambio de apoyo político. “Es un partido que hizo un pacto, contubernio, complicidad con los cárteles del crimen organizado, porque lo dicen los hechos, más que los dichos, y los cárteles del crimen organizado han sido declarados organizaciones terroristas y si tú tienes un pacto y un acuerdo con una organización terrorista, eres cómplice de lo mismo”, afirmó Moreno Cárdenas.
Como antecedente, el líder priista citó el caso del partido español Batasuna, declarado organización terrorista por considerársele el brazo político de la organización armada ETA. Además, anunció que solicitaron al Instituto Nacional Electoral (INE) retirarle el registro como partido político a Morena. “Morena no es un partido político, Morena es un cártel del crimen organizado que entregó la seguridad y la paz de los mexicanos”, declaró. Informó también que iniciarán una gira internacional para difundir los presuntos nexos del partido gobernante con el crimen organizado.
En la conferencia estuvieron presentes la senadora Paloma Sánchez, el diputado federal Mario Zamora, la diputada local Paola Gárate, la regidora Erica Sánchez, así como los coordinadores parlamentarios Rubén Moreira y Manuel Añorve. Como escenografía, el PRI colocó fotografías de figuras de Morena, entre ellas las de Luisa María Alcalde, Andrés Manuel López Obrador y sus hijos, Epigmenio Ibarra, Marina del Pilar Ávila, Américo Villarreal, Arturo Ávila, Adán Augusto López y Mario Delgado, acompañadas de leyendas como “La nueva mafia del poder” y “Extradición urgente a narco políticos”.
Montiel Reyes respondió a través de sus redes sociales al calificar la acción como una muestra de desesperación política. “Lo suyo es una solicitud disfrazada de intervención extranjera; de ese tamaño es su desesperación. Representan el entreguismo y una campaña permanente contra la soberanía nacional”, señaló la presidenta de Morena. La dirigente añadió que el PRI es “el partido más repudiado de México” y aseveró que, por sus acciones, sus integrantes “están en el basurero de la historia, de donde nunca van a salir”.






