La disminución del precio del diésel en México ha provocado ralentización en el suministro del combustible en gasolineras, lo que podría generar desabasto en los próximos meses en ciertas regiones del país, indicó Alejandro Montufar Helu Jiménez, cofundador y director general de PETROIntelligence.
Actualmente, Petróleos Mexicanos (Pemex) tiene un “estrés logístico” debido a que han incrementado sus ventas a estaciones de gasolina, al tener precios al mayoreo hasta dos pesos por debajo de las compañías que importan el combustible.
Ese “estrés logístico” de Pemex aumentará con el acuerdo logrado entre la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y el sector gasolinero para que, la próxima semana el precio del diésel disminuya a 27 pesos el litro, previó el especialista.
“Lo que hemos observado en semanas pasadas que las terminales de Pemex no tienen producto, no es porque Pemex no tenga dinero y no es porque no haya producto, lo que está pasando es que la demanda hacia el producto de los mayoristas importadores se está desplazando a Pemex, porque ahorita tiene un mejor precio”.
Explicó que la reducción del precio del diésel anunciada por la mandataria, se logrará al bajar 90 centavos el precio al mayoreo de Pemex y 10 centavos de las comisiones bancarias por usar tarjeta de débito, crédito y de vales.
“Actualmente los precios al mayoreo están en 26.14 pesos. En teoría lo que va a suceder es que este precio va a bajar en 25.24 pesos”, puntualizó el especialista; y aseguró que el cambio no será inmediato sino gradual en las estaciones de servicio, ni incrementará de manera importante el porcentaje de gasolineras que cumplan con el precio de 27 pesos.
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El nivel del cumplimiento de las gasolineras actual es del 61%, con un precio al consumidor final de 28 pesos y un precio al mayoreo de Pemex de 26.14 pesos, puntualizó.
En entrevista con NEGOCIOZ, Alejandro Montufar señaló que la disminución vía TAR está provocando una “distorsión económica” entre importadores privados y Pemex, con lo que el mercado mexicano tendrá toda la cadena de valor más estresada, tanto logísticamente como en el expendio y la comercialización.
En su opinión, en lugar de reducir el precio al mayoreo de Pemex vía TAR, debió disminuirse el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), porque esta última aplica para todos los importadores, desmotiva el contrabando y genera menos distorsión en el mercado.





