Locatarios acusaron que un presunto desvío irregular en el trazo del proyecto afectaría a más de 70 negocios y pondría en riesgo alrededor de 600 empleos; además, amagaron con impedir el avance de las obras.
Tras las recientes denuncias de comerciantes de Otay sobre posibles afectaciones a sus negocios por la supuesta desviación no autorizada de la construcción del viaducto elevado, la Cámara Nacional de Comercio de Tijuana (CANACO) advirtió que podría emprender acciones legales.
En rueda de prensa, acompañado de comerciantes locales y vecinos de la zona, el presidente de CANACO Tijuana, Olivaldo Paz, señaló que la cámara empresarial se sumará a la defensa de las decenas de negocios del área.
“El apoyo, más que moral, es que estamos adentrándonos en el problema como si fuera propio y, bueno, vamos a ver en todos sentidos; si hay necesidad de ver la cuestión legal, también lo vamos a hacer”, expresó Paz.
Lo anterior ocurre en un contexto en el que, según los comerciantes, autoridades locales y estatales no han emitido respuesta, pese a que intentaron tener un acercamiento con el presidente municipal, Ismael Burgueño Ruiz, respecto al impacto económico que podría afectar a al menos 70 negocios.

“Que las autoridades escuchen, analicen y construyan alternativas que permitan el desarrollo urbano sin afectar la economía de cientos de familias, porque defender al comercio es defender el corazón económico de nuestra ciudad”, declaró.
Las declaraciones se dan luego de que comerciantes de la plaza señalaran una supuesta desviación irregular en la construcción del proyecto “Viaducto Elevado Super T”, el cual contempla un trazo desde la Central Camionera, pasando por el bulevar Lázaro Cárdenas, hasta entroncar con la calzada Tecnológico y el bulevar Alberto Limón Padilla.
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Según el ingeniero Víctor Rodríguez, la irregularidad en el trazo se sustenta en una publicación del Periódico Oficial del Estado del 9 de diciembre de 2024 sobre el otorgamiento de la concesión del proyecto, en la que únicamente se contempla el trazo previamente mencionado.
Asimismo, comerciantes señalaron que en la zona ya se realizan perforaciones, mediciones y marcaje de árboles relacionados con la obra.
Por su parte, Roberto Hernández coincidió en las implicaciones del proyecto y señaló que los negocios quedarían debajo del puente, lo que podría propiciar comercio ambulante y una disminución en la afluencia de clientes, situación que, estimó, podría derivar en la pérdida de empleo de al menos 600 trabajadores de distintos comercios.

“No estamos en contra de la modernización ni de la construcción de dicho puente, sino de que pase sobre el estacionamiento de nuestro centro comercial. Imagínese una plancha de 25 metros de concreto sobre el estacionamiento; con el tiempo podría propiciar comercio informal y afectar a comerciantes que durante más de 45 y hasta 50 años hemos operado en la zona”, expresó.
Finalmente, comerciantes y vecinos amagaron con impedir físicamente el ingreso de trabajadores y maquinaria al área donde se proyecta la obra, al señalar que buscarán frenar los trabajos si las autoridades no atienden sus inconformidades.






