Luego de los recientes accidentes registrados en el Viaducto Elevado Playas-Aeropuerto, crecieron los cuestionamientos sobre las condiciones de seguridad vial de la obra federal y las medidas implementadas para prevenir nuevos percances.
Entre los hechos más recientes se encuentra el ocurrido el domingo 12 de julio, cuando un grupo de automovilistas que conducía vehículos deportivos a exceso de velocidad, provocó un choque en el que al menos siete personas resultaron heridas.
Ese mismo día también se reportó otro incidente, cuando un hombre presuntamente cayó desde la infraestructura.
De acuerdo con información proporcionada por el Cuerpo de Bomberos de Tijuana, desde la apertura del viaducto se han registrado tres accidentes que requirieron la intervención de personal de emergencia.
Durante un recorrido realizado por ZETA se observó que la vialidad cuenta con señalamientos visibles sobre el límite máximo de velocidad de 70 kilómetros por hora, así como advertencias sobre curvas, accesos y salidas.
Sin embargo, la mayoría de los conductores circulaba por encima de la velocidad permitida, principalmente por el carril izquierdo. Durante el recorrido tampoco se detectó la presencia permanente de agentes de tránsito u otras autoridades realizando labores de vigilancia.
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La regidora y presidenta de la Comisión de Movilidad del Ayuntamiento de Tijuana, Gina Arana, sostuvo que el viaducto presenta deficiencias que comprometen la seguridad de los usuarios, entre ellas la falta de un carril de acotamiento para atender emergencias o fallas mecánicas.
“Es una vialidad muy insegura. No tiene un carril de acotamiento; si se te descompone el carro no tienes dónde orillarte”, señaló.
Asimismo, afirmó que la infraestructura cuenta con accesos y salidas limitadas y que durante la construcción no fueron atendidas observaciones técnicas planteadas por autoridades municipales.
No obstante, reconoció que el accidente múltiple registrado el pasado domingo también estuvo relacionado con la imprudencia de los conductores al exceder los límites de velocidad.
Por su parte, el ingeniero civil César Luis López Torres, maestro del Instituto Tecnológico de Tijuana y miembro del Colegio de Ingenieros Civiles, consideró que los incidentes registrados hasta el momento no evidencian fallas estructurales en la obra.
“Estructuralmente está muy bien hecho. No tiene problemas”, afirmó, al señalar que el proyecto fue diseñado para soportar tránsito pesado y que el principal factor de riesgo proviene del comportamiento de los usuarios.
Respecto a la ausencia de un carril de acotamiento, explicó que la vialidad fue concebida bajo criterios similares a los de una autopista de cuota, donde la atención de vehículos averiados se realiza mediante servicios de auxilio vial para mantener libre la circulación.
Añadió que las características del viaducto pueden generar entre algunos automovilistas una sensación de seguridad que los lleva a exceder la velocidad permitida, por lo que consideró necesario reforzar la vigilancia mediante recorridos permanentes de agentes de tránsito y la aplicación de sanciones.
Sobre este punto, el director de Policía y Tránsito Municipal, David García Barraza, informó que, aunque el Viaducto Elevado continúa bajo jurisdicción federal, la corporación sí realiza presencia preventiva cuando las condiciones lo requieren.
“A veces se sube una unidad o una motocicleta para hacer presencia en el área y, como tú lo mencionas, evitar algún accidente”, comentó.
No obstante, precisó que no existe un operativo permanente de vigilancia debido a que la vialidad aún no ha sido entregada al municipio. En ese sentido, explicó que la intervención de la corporación se limita a realizar recorridos preventivos y atender los incidentes que se presentan en el tramo.
Asimismo, estimó que desde la apertura del viaducto (30 de enero de 2026) la Policía y Tránsito Municipal ha tenido conocimiento de entre tres y cuatro accidentes.
Respecto a la posibilidad de asignar patrullas de manera permanente, reiteró que esa decisión dependerá de que la Federación transfiera la administración de la vialidad al municipio.
Por su parte, la Secretaría de Movilidad de Tijuana (SEMOVIS), informó que, al tratarse de una obra federal que aún no ha sido entregada formalmente al Ayuntamiento, no puede intervenir directamente en la infraestructura.
Sin embargo, señaló que trabaja junto con el Instituto Metropolitano de Planeación (IMPLAN) en una propuesta para incorporar nuevos accesos y salidas que mejoren la conexión del viaducto con otras vialidades de la ciudad. Asimismo, indicó que no cuenta con una cifra de accidentes registrados en el tramo.





