Joaquín Guzmán Loera, alias “El Chapo”, exlíder del Cártel de Sinaloa, presentó el 1 de mayo de 2026 ante la Corte de Distrito de los Estados Unidos para el Distrito Este de Nueva York una carta manuscrita en inglés, fechada el 23 de abril del mismo año, en la que solicitó formalmente su extradición a México y reclamó un trato igualitario ante la ley estadounidense.
La misiva, escrita de puño y letra desde la Penitenciaría de Estados Unidos de máxima seguridad ADX Florence, en el estado de Colorado —donde Guzmán Loera cumple condena con el número de recluso 59914-053—, fue dirigida al Tribunal del Palacio de Justicia Theodore Roosevelt, ubicado en 225 Cadman Plaza Este, Brooklyn, Nueva York. En la carta, el exnarcotraficante expresó que ya había enviado otras misivas en las que abordó la imparcialidad de su proceso de apelación y solicitó fechas para recibir un tratamiento equitativo bajo las leyes federales.
“Mi nombre es Joaquín Guzmán y estoy luchando por una liberación de extradición de regreso a México. Hoy he escrito varias cartas sobre la imparcialidad de mi apelación en la próxima fecha para obtener un trato igualitario ante la ley”, escribió “El Chapo” en la misiva. El exjefe del Cártel de Sinaloa argumentó que las pruebas presentadas en su contra no fueron debidamente acreditadas y solicitó la desestimación de los cargos en su contra, al tiempo que instó a los gobiernos de ambos países a cooperar para hacer posible su traslado a México.
La carta fue sellada y registrada por la Oficina Pro Se de la Corte de Distrito del Distrito Este de Nueva York el 1 de mayo de 2026. En el documento, Guzmán Loera agradeció al juez de distrito la recepción de la solicitud e indicó que la conclusión de su proceso de apelación debería ser motivo para ordenar un nuevo juicio, pues consideró que las partes de ambos países podrían acordar una política conjunta para su regreso a México.
Esta nueva misiva se suma a una carta anterior dirigida al juez Brian Cogan —quien presidió el juicio y dictó la sentencia— en la que “El Chapo” denunció las condiciones que, según su dicho, vulneran sus derechos constitucionales durante su reclusión en ADX Florence. En esa carta, Guzmán Loera alertó que las Medidas Administrativas Especiales (SAMs) bajo las que se encuentra, las cuales limitan casi por completo su contacto con otras personas, incluyendo familiares y abogados, ponían en riesgo su salud física y mental. “Las SAMs son punitivas y me estoy enfermando, por lo que pido que por favor remuevan las SAMs antes de que me dé un ataque al corazón o antes de que me vuelva loco”, escribió el exlíder criminal. Además, demandó que se respetaran sus derechos conforme a la Primera y la Octava Enmiendas de la Constitución de los Estados Unidos.
Guzmán Loera fue condenado en 2019 por un tribunal federal de Brooklyn tras un juicio de aproximadamente tres meses, en el que resultó culpable de diez cargos que incluyen narcotráfico, portación de armas y conspiración para el lavado de activos. La sentencia le impuso cadena perpetua más 30 años de prisión. En ADX Florence coincide con Genaro García Luna, exsecretario de Seguridad Pública de México durante la administración del expresidente Felipe Calderón Hinojosa, quien también cumple condena en ese mismo penal.
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La petición de extradición llega semanas después de que la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) cerrara la puerta a un amparo que la defensa de Guzmán Loera intentó promover contra autoridades de EE.UU., según confirmaron medios nacionales en abril de 2026. La SCJN determinó que carecía de competencia para revisar el caso frente a jurisdicciones extranjeras, lo que dejó sin opciones legales en México al exlíder del Cártel de Sinaloa para impugnar su situación penitenciaria en territorio estadounidense.
Hasta el momento de la publicación de esta nota, ninguna instancia del Gobierno Federal mexicano ni del Gobierno de EE.UU. se había pronunciado respecto a la solicitud de extradición presentada por Guzmán Loera ante la Corte de Distrito en Brooklyn.




