El 15 de abril de 2026, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo presentó a un comité integrado por científicos y académicos encargado de analizar la viabilidad de la fracturación hidráulica, conocida como fracking, en territorio mexicano. Durante la conferencia matutina realizada en Ciudad de México, la titular del Poder Ejecutivo Federal explicó que este grupo de trabajo desarrollará un diagnóstico técnico para determinar la factibilidad de dicha tecnología y las regiones específicas donde podría aplicarse bajo condiciones controladas.
El equipo de especialistas tendrá un plazo de dos meses para entregar una primera orientación técnica al Gobierno Federal. Sheinbaum Pardo señaló que el análisis permitirá identificar las zonas con mayor potencial territorial y técnico, citando como ejemplo al estado de Coahuila de Zaragoza debido a la baja densidad de población cercana a los posibles yacimientos. La mandataria nacional subrayó que el objetivo primordial es evaluar si las nuevas tecnologías pueden mitigar los impactos ambientales tradicionalmente asociados a esta práctica extractiva.
Esta iniciativa se enmarca en la estrategia nacional para fortalecer la soberanía energética y reducir la vulnerabilidad ante factores externos. Según declaraciones de la presidenta de la República, México depende actualmente en un 75 por ciento del gas natural importado desde Estados Unidos. La evaluación de la fracturación hidráulica busca explorar alternativas para incrementar la producción interna de hidrocarburos y garantizar el suministro energético necesario para el desarrollo del país en los próximos años.
El comité cuenta con la participación de investigadores de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) y el Instituto Politécnico Nacional (IPN). Asimismo, se integraron especialistas del Instituto Mexicano del Petróleo (IMP), el Instituto Mexicano de Tecnología del Agua (IMTA) y la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL). Estas instituciones públicas colaborarán de manera conjunta para proporcionar un sustento científico a cualquier decisión política futura respecto a la explotación de recursos no convencionales.
“Nunca vamos a pasar por encima de ninguna comunidad porque esa es siempre nuestra esencia”, afirmó Sheinbaum Pardo al asegurar que cualquier determinación final considerará la opinión de los habitantes en las regiones afectadas. La mandataria nacional enfatizó que el diálogo con las poblaciones locales será un requisito indispensable antes de proceder con cualquier proyecto de desarrollo. “Que se pongan de acuerdo, se sienten, vean que hay que investigar adicionalmente”, instruyó la titular del Poder Ejecutivo Federal al referirse a la labor inmediata del comité.
El diagnóstico técnico buscará resolver las controversias respecto al uso de agua y la posible afectación de mantos acuíferos en el proceso de extracción. El Gobierno de México mantendrá la supervisión del proceso a través de las instituciones académicas convocadas, cuyos resultados definirán la hoja de ruta para la política de hidrocarburos durante la presente Administración. Se espera que el informe inicial proporcione claridad sobre la rentabilidad económica y la seguridad ambiental de implementar estas técnicas en el subsuelo mexicano.







