De cero casos de feminicidio, Baja California Sur pasó a tres en menos de un mes: la muerte de la agente de seguridad pública de Los Cabos, Citlali López Rendón, de 24 años, a manos de su jefe directo el 11 de marzo; el atroz crimen contra una bebé de dos meses de nacida, que fue asesinada y enterrada por su padre en colonia La Pasión, en La Paz, el 29 de marzo; y el feminicidio de Dayra Michell Geraldo Mendoza, de 18 años, en la comunidad de Los Planes, también en la capital, hechos cometidos por su empleador de trabajo doméstico el 9 de abril.
En tan sólo 28 días, Sudcalifornia se catapultó al cuarto lugar nacional en feminicidios en la tasa por cada 100 mil habitantes, así lo estableció el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, que en el registro de enero a marzo del 2026, sin considerar los casos de abril, la entidad se posicionó en la posición #4, más del 100 por ciento por encima de la tasa nacional (0.21 feminicidios por cada 100 mil habitantes en México).
Así, Baja California Sur es ocupa el cuarto lugar, con una tasa de 0.44 feminicidios por cada 100 mil habitantes; el tercer lugar es Sonora, con una tasa porcentual de 0.64 casos; el segundo lugar es Morelos, con un registro de 0.75 casos por cada 100,000 ciudadanos; y el primer lugar se lo lleva Sinaloa, donde se cometen 0.86 delitos de feminicidio por cada 100 mil habitantes.
El gobernador del Estado, Víctor Manuel Castro Cosío dijo que a pesar de las acciones, como la fallida cruzada estatal y emblema de su Gobierno “Ya Párale a la Violencia”, se siguen registrando casos de violencia extrema contra las mujeres.
“No tiene ninguna justificación por ningún lado, aunque quieran algunos pretextar otro tipo de cosas. Feminicidio es eso, artero crimen contra las compañeras”, reconoció Víctor Castro Cosío.
Colectivas feministas alzaron la voz ante la creciente ola de feminicidios en los primeros cuatro meses del 2026, que en comparación de este año (tres casos) con el 2025 (dos casos), la cifra ya va elevada un 50 por ciento.
Por ello, hicieron un pronunciamiento para que no haya impunidad y se castigue con todo el peso de la Ley, que se aplique la máxima condena y el culpable no quede como un detenido procesado por falta de una pena.
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“Hoy la rabia y el dolor nos invaden de nuevo. Dayra Michell Geraldo Mendoza, de apenas 18 años, fue arrebatada de este mundo de la manera más cruel, tras ser privada de su libertad en Los Planes. No sólo truncaron la vida de una joven que empezaba a vivir, sino que, según las denuncias, también la de su bebé en camino. ¿Hasta cuándo vamos a vivir con miedo? ¿Hasta cuándo nuestras casas y calles serán escenario de estas tragedias? No podemos normalizar la violencia ni quedarnos de brazos cruzados mientras nos siguen faltando ellas. No existen los crímenes pasionales son feminicidas”, denunció la colectiva feminista Ellas Nos Faltan BCS.
EL CASO DE DAYRA MICHELL
Dayra Michell Geraldo Mendoza no buscaba ninguna clase de encuentro con su agresor Manuel Antonio Saiza Peña. La joven de 18 años quería una fuente de empleo para ayudar en su casa con los gastos.
“Dayra trabajaba de limpieza en casa del feminicida, y éste, al enterarse que ella estaba embarazada y que se iba a casar con su pareja, le quitó la vida”, lanzó la organización Biznagas de Sudcalifornia, que ofrece acompañamiento y asesoría legal.
El pasado 9 de abril, el feminicidio de Dayra Michell sacudió a todo Baja California Sur. La joven, sencilla y muy conocida por ser una persona amable y servicial en la comunidad de Los Planes, en el municipio de La Paz, fue cruelmente asesinada a manos de una persona que usó la violencia para apagar su luz.
En efecto, Dayra Michell realizaba labores domésticas en la casa de su perpetrador; los datos fueron corroborados por la madre, a quien Manuel Saiza solicitó los servicios de aseo y limpieza.

“Lo que sabemos es que ella fue solicitada para que fuera al lugar donde fueron los hechos, a hacer un trabajo de ayuda de limpieza, de elaborar y preparar comida, se presume que para la persona que está señalada como imputada, y que ahí derivó ese día que ocurriera este fatal hecho”, aclaró Antonio Álvarez Rodríguez, procurador general de Justicia del Estado.
Familiares y amigos externaron que es “fácil juzgar sin haberla conocido”, pero que Dayra era una joven con gran carisma, y que antes de señalar sin conocer el caso de fondo, tengan en cuenta que “nadie merece morir de esa manera, los feminicidios a veces también pasan sin hechos pasados”.
Según los datos filtrados por personas cercanas y colectivas feministas, “ella había publicado horas antes en su perfil de Facebook una historia con su prueba de embarazo positiva y con felicidad porque sería madre; no con su asesino”, sino con su pareja, a quien amaba profundamente.
“El cuerpo de la joven fue localizado sin vida y con signos de violencia dentro de la vivienda de Manuel Sauza. No era su pareja; él siempre fue catalogado como un hombre al que todos se referirían como ‘loco’ en su barrio, el apodo de este hombre es Manuel ‘Loquera’. No fue un crimen pasional ni tampoco un accidente. Incluso, el hombre publicó unas selfies en Facebook tras cometer el asesinato, y puso de fondo una canción a modo de orgullo y aceptación por lo que hizo”, externaron Colectivas Feministas de Baja California Sur.
La mañana del miércoles 15 de abril, y gracias al informe anónimo por parte de ciudadanos de Los Planes, las autoridades pudieron dar con Manuel Antonio Saiza, de 52 años, imputado por el feminicidio de Dayra, de 18 años.
Relataron rancheros que, siendo las nueve de la mañana de ese miércoles, informaron a los agentes de la Policía Municipal de la comandancia de la comunidad, que podría haber una pista del agresor de la joven.
“Manifestaba que en el rancho denominado Rancho Cañada Palo Verde, habían visto unas huellas del calzado tipo bota, de las cuales desconocían que fueran de las mismas personas que usualmente habitan en el lugar”, recordó el policía Carlos Octavio Higuera Martínez.
Tras realizar una búsqueda exhaustiva y dar seguimiento a las huellas encontradas, los elementos de la unidad MX-09 siguieron las pisadas por más de un kilómetro hacia dirección el Rancho El Aparejo; allí pudieron observar a una persona que se encontraba acostada entre los matorrales, vestía pantalón de mezclilla, camisa azul a cuadros, de estatura aproximada de 1.75 metros, complexión delgada, barba canosa larga, y de tez morena.
La persona coincidió con los datos sobre el presunto agresor de Dayra, por lo que fue puesto a disposición del Ministerio Público.
“En conjunto con Policía Municipal y la Procuraduría General de Justicia del Estado se logró la captura de esta persona, que es imputado y señalado como la persona que cometió o participó en este lamentable hecho de la muerte de la joven de aquí en Los Planes, ocurrido el día 9 de abril en la colonia Emiliano Zapata, en un domicilio que se encuentra ahí. Derivado de acciones de búsqueda que habíamos estado realizando en la zona durante varios días para tratar de localizarlo, la información apuntaba que esta persona se encontraba en las inmediaciones y los alrededores; fue difícil la localización, toda vez que, como sabemos, es un área serrana, un área amplia de Los Planes”, afirmó Antonio López Rodríguez.
DOS FEMINICIDIOS EN MARZO
Dos casos de feminicidio en los municipios de Los Cabos y La Paz también estremecieron a toda la entidad. Por un lado, dos elementos de Seguridad Pública —en horario laboral— protagonizaron el primer caso donde una joven policía de 24 años murió a manos del propio director de Seguridad Pública Municipal cabeña; por el otro lado, una bebé de dos meses de nacida fue asesinada y enterrada por su propio padre en el municipio de La Paz.

En Los Cabos, el pasado 11 de marzo, la agente Citlali López Rendón, de 24 años, regresaba a bordo de la unidad en que patrullaba las calles de aquel municipio; a su llegada —según testimonios y una grabación— se aprecia cómo su jefe directo, Edilberto Miramontes Gámez, el entonces director de Seguridad Pública y Policía Preventiva Municipal, se aproxima y “manotea” al interior de la patrulla.
De acuerdo a los presentes, hubo una mala manipulación del arma y se le salió un tiro que se incrustó directamente en el cuerpo de la oficial Citlali. “La compañera fue llevada a servicios de salud por los mismos compañeros, pero fue declarada sin vida”, refieren.
La Procuraduría General de Justicia del Estado aperturó la carpeta de investigación en contra del mando policiaco y fue vinculado a proceso por el delito de feminicidio agravado.
“Ante los acontecimientos ocurridos este miércoles 11 de marzo a las 13:30 de la tarde, donde se reporta el fallecimiento de una compañera perteneciente a la Dirección General de Seguridad Pública, Policía Preventiva y Tránsito Municipal, expresamos nuestras sinceras condolencias a familiares y amigos; es un tema que nos consterna. Reiteramos el compromiso de apoyar a las autoridades competentes, en el esclarecimiento de los hechos y deslinde de responsabilidades”, reconoció Alberto Rentería Santana, secretario general del Ayuntamiento de Los Cabos.
Y el 29 de marzo, una historia que ni siquiera debió existir: una bebé de apenas dos meses de nacida fue asesinada presuntamente por su padre. Todo empezó cuando una vecina alertó a las unidades de emergencia que en una vivienda, particularmente en el segundo piso de la casa ubicada en Tomillo e Hidra, de la colonia La Pasión, municipio de La Paz, se había suscitado un incidente familiar.
Rápidamente se movilizaron los cuerpos de seguridad, quienes recibieron el reporte de otros vecinos, que en las calles Ortiga entre Hidra y Árnica vieron a Javier Gaspar González, de 24 años y originario de Santiago Jamiltepec, en el estado de Oaxaca, enterrando en la zona de arroyo al parecer el cuerpo de su hija, pero que al darse cuenta que lo observaban salió huyendo rumbo al monte.
Luego de su captura —horas después del feminicidio— fue puesto bajo custodia, mientras el Servicio Médico Forense (Semefo) determinó que la causa de muerte fue traumatismo cráneo cervical, lo que indica que el padre golpeó muy fuerte a la menor, para después depositarla en el arroyo.
La defensa del imputado negó el parentesco con la bebé, sin embargo, la autoridad estableció el vínculo con la menor, de modo que no pudo librar el delito de feminicidio agravado.
“A pesar de que la defensa del imputado intentó desestimar las razones de género, argumentando la falta de acreditación del parentesco por consanguinidad, la representación social rebatió sólidamente dicha postura. Mediante la presentación de entrevistas a familiares directos se demostró el vínculo y la naturaleza del delito. Tras analizar los argumentos de ambas partes, el Juez de Control determinó que existen elementos suficientes para dictar el auto de vinculación a proceso por feminicidio agravado previsto y sancionado en el Código Penal”, dio a conocer la Procuraduría.
Por otro lado, Silvia Yee, integrante del IV Parlamento de Mujeres del Estado de Baja California Sur, indicó que las instituciones y los operadores de la justicia en la entidad deben atender cada uno de los casos, en especial los delitos cometidos contra las mujeres con verdadera perspectiva de género, para evitar sesgos y se revictimice.
“Se exhorta a los operadores de impartición de justicia, a que se sensibilice a todo su personal en el uso de perspectiva de género, ya que quienes imparten justicia deben contar con las herramientas necesarias para identificar los sesgos —que a lo largo de la historia— han invisibilizado o minimizado las experiencias de las mujeres. Asimismo, es indispensable que puedan aplicar criterios de igualdad en la interpretación y ejecución de la Ley, garantizando que esta se convierta en un instrumento de equidad, no de exclusión”, exhortó Silvia Yee.
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