El IMOS y Sedena analizan el peso de las unidades para que exploten comercialmente el viaducto elevado y beneficien a los pasajeros que necesiten comunicarse entre Playas y el Aeropuerto.
Habrá una empresa de transporte público en Tijuana que explote comercialmente el recién inaugurado viaducto elevado de Playas de Tijuana, de acuerdo con la información revelada en exclusiva por el Instituto de Movilidad Sustentable (IMOS) para ZETA. Aunque el permiso está por autorizarse, el único pendiente son los resultados de los estudios que realiza la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) para delimitar el peso de las unidades.
La opacidad de la Sedena fue uno de los puntos cuestionados desde el inicio del proyecto en el sexenio de Andrés Manuel López Obrador, ya que las autoridades responsables de la obra nunca compartieron públicamente los resultados de los estudios de factibilidad ni la proyección de tránsito vehicular. Lo que sí es un hecho es que para el próximo ciclo escolar, en agosto de 2026, habrá una empresa operando el servicio.
Lo que se sabe es que la empresa Azul y Blanco solicitó la explotación comercial ante el Instituto de Movilidad Sustentable (IMOS) y ante la Sedena. La empresa presentó estudios de factibilidad y de mercado entre estudiantes universitarios e identificó que el servicio de transporte público podría disminuir en 60% los tiempos de traslado de alumnos de tres universidades ubicadas en la delegación Otay Centenario: los dos campus del Tecnológico de Tijuana y la Universidad Autónoma de Baja California, que provienen de Playas de Rosarito y de la delegación Playas de Tijuana.
Parte del atractivo es que los universitarios declararon que demoran hasta una hora y media en llegar a sus aulas, lo que podría reducirse en alrededor de 40 minutos, considerando que transitar el tramo de 11.4 kilómetros del viaducto elevado tomaría aproximadamente ocho minutos entre el Cañón del Matadero y el Aeropuerto Abelardo L. Rodríguez. La obra fue abierta oficialmente a la circulación la mañana de este lunes 16 de marzo y fue presumida por la gobernadora Marina del Pilar Ávila Olmeda durante la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
Lo que queda pendiente es que Sedena delimite el peso de las unidades, se emitan los permisos correspondientes y se defina la cantidad de unidades que podrían transitar por hora. Con ello, se espera que el servicio de transporte público pueda iniciar después de Semana Santa o, en su defecto, hasta el próximo ciclo escolar en agosto de 2026.






