La encarnizada lucha criminal por el control del territorio entre grupos de la delincuencia organizada que buscan el control del municipio de Tecate y la Zona Este de Tijuana, ha dejado entrever que no existen límites del nivel de violencia que están dispuestos a reproducir para sembrar el terror y lograr el repliegue de sus antagónicos, y de la sociedad.
Para los investigadores de tales crímenes, la lucha que está cobrando vidas es por el control de las principales rutas de trasiego de drogas en la zona fronteriza con el mayor consumidor de estupefacientes y proveedor de armas en el mundo, los Estados Unidos.
Con la consigna de “Ojo por ojo, hombre por hombre”, los cárteles y sus integrantes sostienen la guerra en el llamado Pueblo Mágico; entre las principales víctimas están jóvenes menores de 25 años que formaban parte de las filas de cada uno de los cárteles, que han sido ejecutados con armas largas, descuartizados, colgados, desaparecidos o enterrados en fosas clandestinas.
El miércoles 14 de enero de 2026, personas que circulaban por la carretera libre Tecate-Tijuana, atestiguaron la colocación de una narcomanta y el lanzamiento de un cuerpo del sexo masculino atado a una cadena desde la parte más alta del puente. El cuerpo quedó pendiendo en el entronque de ingreso a la ciudad satélite Valle de San Pedro.
En la tela colgada firmada con las iniciales del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), se podía leer a la letra: “Que onda putito… aqui Te sigo dejando a tu gente “CABEZON” LA que mandas con tu RANCHERO Miado ATTE: CJNG” [sic].
El hecho se trata, dijeron investigadores, de un ajuste de cuentas derivado de los hechos ocurridos hace menos de un mes, cuando dos jóvenes fueron privados de la libertad en Tecate el 21 de diciembre del 2025, identificados como José Eduardo y Carlos Fragozo, de 18 y 20 años, a quienes investigaciones de la FGE los coloca como parte de lo que fue la estructura de Alejandro Castañeda, el Cando, uno de los cabecillas del Cártel de Sinaloa (CDS) en Tecate, hasta que fue ejecutado la madrugada del 1 de noviembre del 2025, presuntamente por indicaciones de Franklin Ernesto Huezo, alias el Ranchero.
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De acuerdo a los agentes investigadores, después de la ejecución del Cando, José Eduardo y Carlos respondieron a las órdenes criminales de Oscar López, el Chicho, quien, de acuerdo con el análisis de la Mesa de Seguridad, se reunió con sus asociados criminales, Salomón Barragán, el Salo, y José Ángel Flores Ayala, el Siete; los tres habrían decidido romper filas con el Cártel de Sinaloa, donde delinquían desde el 2021, posterior a la ejecución de Dany Ortiz Covarruvias, el Moreno, quien encabezaba la estructura del Cártel Jalisco Nueva Generación en Tecate desde el 2019.
En el análisis del organigrama criminal explicaron que, dentro de la estructura jalisciense, el Moreno estaba ubicado como “jefe de plaza” hasta que fue acribillado al interior de una barbería a la vista de sus escoltas, supuestamente por “generar tensiones innecesarias en la estructura del grupo criminal derivado de su inestabilidad mental”, dijeron investigadores.
A su muerte, el Siete, Salo, el Chicho y el Cando se hicieron de las riendas de las principales zonas de tráfico de estupefacientes, armas y humanos, pero dentro de la estructura del Cártel de Sinaloa.
Hasta que, de acuerdo a los elementos investigadores, el 19 de diciembre del 2025, los señalados giraron indicaciones a sus subordinados de tomar el control de Tecate. Dos días después, José Eduardo y Carlos, quienes formaban parte de su estructura, fueron privados de la libertad y fungieron como emisores de un mensaje para los subordinados, según reveló el análisis oficial.
Carlos Alejandro fue localizado cinco días después a un costado de la carretera libre Tecate – Mexicali, a la altura de la colonia La Hacienda, mejor conocida como San Pablo. Su cuerpo fue descuartizado, presentaba visibles huellas de tortura realizadas antes de su muerte y sus extremidades fueron colocadas en bolsas de plástico negras que fueron abandonadas a la orilla de la carretera.
Junto con ellas una cartulina que a la letra se lee: “OSCAR LORE LOPEZ EL CHICHO O EL TROMPAS, JOSE ANGEL FLORES AYALA EL 7 O EL PATITAS SALOMON BARRAGAN EL 10 O JOTA ASI VAN A QUEDAR LOS QUE EL SIGAN EL ROLLO A LOS TRES VOLTEADOS TKT SIGUE SIENDO DEL SR AQUILES” [sic]. Al final del mensaje es firmado por “LOS KBEZONES”.
El 8 de enero de 2026, un segundo mensaje de advertencia fue ejecutado por los llamados Kbezones, cuando colgaron narcomantas en puentes peatonales del boulevard Universidad, esa vez con imágenes de los tres cabecillas, y advirtiendo a policías municipales de abstenerse de participar en apoyo de tal grupo en Tecate. Esta amenaza fue firmada con un “ATTE JESÚS EL CABEZON GENTE DEL SR. AQUILES” [sic].

Como contestación, los ahora jaliscienses y recién aliados del Cártel Arellano Félix (CAF) privaron a dos integrantes de la célula del Cártel de Sinaloa, dos jóvenes que realizaban actividades de halconeo entre villas del campo y San Pedro, según datos recabados en redes sociales a través de perfiles utilizados por grupos criminales. Investigadores revelaron a ZETA que a ambos jóvenes los torturaron, los mantuvieron con vida por al menos 36 horas, atados de manos y pies, para después descuartizar a uno de ellos y colocarlo en una caja de plástico con tapadera amarilla que fue abandonada unos 100 metros del puente en dirección al Refugio, Tijuana. Al otro lo colgaron con apoyo de una cadena del puente denominado San Pedro.
A propósito de la violencia extrema cometida contra los dos jóvenes, los investigadores revelaron que el 80 por ciento -sino es que más- de la estructura criminal asentada en Tecate, y en la que se contabiliza casi un centenar de integrantes, la conforman jóvenes menores de 25 años reclutados por la ahora alianza CJNG-CAF; incluso menores de 15 años, algunos de ellos rondando los 12 años, no sólo realizan actividades de vigilancia, sino que también portan radios digitales para comunicar cualquier hecho e incluso armas de fuego tanto en la zona urbana de Tecate como en delegaciones rurales como Valle de las Palmas, Nueva Colonia Hindú, La Rumorosa o Luis Echeverría “El Hongo”.
AUTORIDADES BLINDAN TECATE, PERO NO INTERCEDEN
Representantes de los tres órdenes de gobierno que se han concentrado en la Mesa de Seguridad en el municipio de Tecate, aseguran que el llamado Pueblo Mágico ha sido blindado.
Desde el Hongo hasta La Rumorosa fue puesto bajo el resguardo de la Secretaría de Seguridad Ciudadana, bajo las órdenes del General Laureano Carrillo. Ahí, informó el propio general, llevan a cabo recorridos en compañía de autoridades federales y municipales en los caminos de acceso principal al área serrana y que conecta con Ensenada.
En La Rumorosa fue establecida una base de operaciones fija, en la que acuartelados los agentes estatales reaccionan a cualquier evento de alto impacto en esa zona; esto, consideró el general, ha disminuido hasta en un 90 por ciento los índices de delincuencia inhibiendo los homicidios a plena luz del día, balaceras e incendios de viviendas, hechos que durante el 2024 y 2025 sembraron el terror en los residentes. La estrategia es encabezada por jóvenes recién egresados de academia, informó el secretario de Seguridad Laureano Carrillo, bajo un esquema de operatividad al que denominan PROTEO 4-25 y que es integrado por 70 elementos.
También del estado, el fiscal regional Genaro Guzman dio a conocer que para el resguardo de la zona urbana y rural, en caso de ser necesario, se cuenta con una unidad táctica blindada; este vehículo ya ha intervenido en incidentes que registraron enfrentamientos armados, cateos o detenciones. Como parte de una estrategia de “barrido”, se intervendrán zonas consideradas de concentración delincuencial; la primera intervenida fue el área de la invasión de la colonia San José, en la que derivado de investigaciones se detectó no sólo la presencia del tráfico de estupefacientes, sino también de armas de fuego.
“Después de la aparición de las narcomantas se está dando seguimiento puntual. Tenemos por ahí ya avances importantes para dar con las personas responsables de colocar las mantas; la seguridad se ha reforzado con más de 200 elementos de seguridad de los tres niveles de gobierno, el número incluso puede aumentar debido a los movimientos que constantemente realiza Sedena”: Genaro García.

Por otro lado, la Policía Municipal de Tecate, bajo la tutela del excomandante de la Fuerza Estatal de Seguridad Ciudadana de Baja California, José Luis Sarmiento Arce, ha sectorizado el municipio, y generado un plan que permite el acompañamiento de dos unidades mientras realizan recorridos de manera simultánea y escalonada en las colonias de la ciudad. La seguridad de los elementos se ha reforzado también con equipo táctico y cerca de diez patrullas de reciente adquisición. A la corporación se suman también agentes recién egresados del Instituto de Formación Policial, con quienes aumenta la capacidad de operatividad, pero sobre todo de reacción inmediata.
Las denuncias hacia oficiales por temas de corrupción han disminuido hasta en un 70 por ciento durante los meses de Sarmiento al frente de la corporación municipal, mientras que la recuperación de vehículos a través de la coordinación institucional a aumentado en un 40 por ciento.
A pesar del llamado blindaje al Pueblo Mágico, integrantes de asociaciones civiles denuncian que, pese a las mejoras, no existe presencia de autoridades cuando se denuncia un hecho en tiempo real, como lo son los ataques con armas de fuego, ejecuciones o persecuciones.
Fuera del ente gubernamental, los colectivos de búsqueda siguen localizando fosas clandestinas, y entregando cuerpos a los equipos periciales, quienes intervienen las escenas y realizan las pruebas necesarias para la identificación de los cuerpos. Durante la última semana, han localizado nuevamente restos al interior de una fosa clandestina en la delegación Nueva Colonia Hindú, en el predio denominado Rancho Las Creaturas. De diciembre a la fecha, en la zona se han localizado más de seis fosas clandestinas que albergaban cuerpos masculinos y femeninos; cuatro de ellos ya fueron identificados.
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