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jueves, febrero 22, 2024
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Entre las dos ciudades

“De esta manera, peregrinando entre las persecuciones del mundo. Y los consuelos de Dios, avanza la Iglesia por este mundo en estos días malos…”.

-San Agustín, La Ciudad de Dios  (XVIII, 51).


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Uno de los consejos del escritor potosino Joaquín Antonio Peñalosa en su Manual de la Imperfecta Homilía, es que los sacerdotes “no contaminen” su predicación dominical con el tema de la “política”.

Hay que aclarar y explicar que se trata de la “política partidista”. Porque propiamente hay una teología política que recorre el Antiguo y Nuevo Testamento, y El Corán. Lo fundamental es Amar a Dios y al Prójimo como a uno mismo.

En el billete de 100 pesos mexicanos, aparecen unos versos del poeta azteca Netzahualcóyotl: “Amo el canto del cenzontle, pájaro de cuatrocientas voces…pero amo más a mi hermano el hombre”.


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Un buen amigo considera que todas esas pachangas, como la tragedia reciente en Ciudad Obregón, Sonora, no son posadas, más bien son posarras. Expresión procedente de está bien sarra, por ejemplo el calor, el clima: esos tacos están bien sarras. No buenos, malos. Así que las pachangas decembrinas no llegan a posadas, sino son posarras. Las Posadas propiamente tienen al Niño Dios como personaje central.

La Biblioteca de Autores Cristianos (BAC), una de las mejores editoriales, entre sus tantos volúmenes incluye uno sobre el Magisterio de la Iglesia Católica en torno al tema de la ciudad o polis, la política. Desde Suecia, Colombia, México, USA, Francia, y documentos de los obispos e iglesias de toda la tierra sobre el asunto.

En Chihuahua, en 1986-87; en 1993 en Guadalajara; los arzobispos, sacerdotes y laicos, promovieron los célebres Talleres para la Democracia. La gente despertó contra el corporativismo, la mentira, los fraudes electorales, la indiferencia ciudadana; y se concientizaron para participar en sus pueblos, ciudades, estados; el ejemplo más contundente fue el del mismo Papa polaco Karol Wojtyla. Y como asume San Agustín, la inspiración no es cambiar el mundo con las armas o la guerra, sino con la paciencia. Y vaya que los polacos tuvieron las dos vías: las armas, y o la resistencia pacífica a través de la cultura. En México la Resistencia Polaca la encabezó el Sr. Jerzy Skorina a través de Arka. No hay que olvidar que los Zabludovsky, Alazraky, Poniatowska son polacos mexicanos.

En Estados Unidos, entre los grandes líderes, inspirados en su Fe, coinciden el Bautista Luther King., y los católicos John F. Kennedy, César Chávez y Dolores Huerta. Muchos otros líderes mundiales, históricamente son motivados por la Fe, aunque muchos en realidad son unos verdaderos patanes (por ejemplo, Berlusconi en Italia).

¿Hay alguna manera de medir las acciones en la política? ¿Una especie de Politómetro? Sí, sí lo hay. Y en esos son expertos los comunicólogos. O politólogos e historiadores de la polis.

Estábamos mejor, antes que estábamos peor. Los vendedores de armas, no les importa la democracia ni la gente; la guerra es un negocio. Y de ahí reciben financiamiento, políticos de todo el mundo. Basta ir a las Walmarts en USA. Nomás falta que vendan ataúdes. Los comunistas soviéticos enviaron a morir en prisión al gran Pavel Florensky, ortodoxo cristiano casado, cuyo delito fue hablar del Nuevo Testamento en la Universidad. Murió en Siberia, en el Gulag.

Escuchar a un político hablando desde la Fe Cristiana, no tiene ningún inconveniente si es alguien como Luther King, Jr., porque fue a través de la No violencia activa, la resistencia pacífica. Le costó la vida, pero sigue dando sus frutos, y sigue siendo realidad el “I Have A Dream…”,  como en el caso de Polonia con el capellán del sindicato Solidaridad (Solidarnosk), el ahora santo Jerzy Popieluszko, asesinado en 1984 por el régimen soviético en el Río Vístula.

A través de la formación para la democracia, que como dice Octavio Paz en sus escritos sobre política, no es solamente el asunto de ir a votar un día; sino que la democracia se construye todos los días con nuestro comportamiento en la ciudad o polis.

La frase agustiniana de La Ciudad de Dios continúa:  “Avanza la Iglesia por este mundo en estos días malos, no sólo desde el tiempo de la presencia corporal de Cristo y sus apóstoles, sino desde el mismo Abel, primer justo a quien mató su impío hermano, y hasta el fin de este mundo”.

Germán Orozco Mora reside en Mexicali.

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