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martes, febrero 20, 2024
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Atrocidades de La Familia Michoacana: por desgobierno y colusión

Una indignante falta de autoridad y una impunidad escandalosa es el común denominador en el Estado de Guerrero, donde al menos 15 organizaciones criminales estructuradas se disputan los territorios de sus siete regiones y 85 municipios; sin embargo, ningún cártel tan belicoso y apadrinado como La Familia Michoacana (LFM), que en los últimos años ha sembrado el terror con secuestros, extorsiones y cruentos homicidios de contrincantes, policías, militares, periodistas, sacerdotes y muchos inocentes.

La frontera con el Estado de México es inexistente para este grupo delictivo que lo mismo pega y sacude en una entidad que en la otra, mientras autoridades estatales y federales presuntamente intentan dar con los líderes por presión del gobierno estadounidense más que por convicción o compromiso con sus gobernados, y autoridades municipales son señaladas por tender la mano y formar parte de la red de vínculos de un cártel que ahora trafica la mayoría de las drogas duras existentes.


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El año próximo pasado, este clan, también conocido como La Nueva Familia Michoacana o La Gran Familia Michoacana debido a que es una recomposición de la organización original que a finales de la primera década de siglo se convirtió en Los Caballeros Templarios de Michoacán, cerró con levantones, extorsiones y asesinatos, e inició 2024 con masacres como las registradas en los municipios de Heliodoro Castillo, Petatlán y Chilapa los días 5 y 6 de enero.

Esta nueva versión de LFM fue designada en diciembre de 2021 por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, conforme a la Ley de Designación de Cabecillas Extranjeras del Narcotráfico y sus líderes, los hermanos Johnny “El Pez” y José Alfredo “El Fresa” Hurtado Olascoaga, incorporados al señalamiento público a partir del 17 de noviembre de 2022, cuando sus tropelías ya han rebasado todo tipo de imaginación perversa posible.

En los enfrentamientos con sus principales adversarios, como Los Tlacos, Los Tequileros, Los Ardillos o Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), La Familia Michoacana tiene toda una baraja de modalidades para combatir. Lo mismo priva de la libertad a sus objetivos, los tortura y aparecen muertos, que los abate por medio de drones con explosivos, emboscadas o fusilamiento. Sus despliegues con caravanas de 30 o más vehículos con las letras FM pintadas y en ocasiones más de 100 hombres, hacen alarde de la sumisión y complicidad de diferentes niveles de autoridades.


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CRUENTO INICIO

La furia con la que LFM terminó 2023 desplazó del mapa mediático a los cárteles de Jalisco y Sinaloa. Primero por la privación ilegal de la libertad de tres periodistas de medios digitales, en Taxco, Guerrero y algunos de sus familiares los días 19 y 22 de noviembre, a quienes habrían leído la cartilla sobre su manera de informar y posteriormente liberados el sábado 25 del mismo mes. Y segundo, por la rebelión de los pobladores de Texcapilla, municipio de Texcaltitlán, Edomex, que le costó la vida al jefe de plaza apodado Comandante Payaso y otros once de sus extorsionadores. También murieron tres habitantes y a la fecha hay personas inocentes desaparecidas.

Pese al escándalo que dio la vuelta al mundo y las bajas sufridas apenas en un territorio, La Familia Michoacana cerró el año, el 22 de diciembre, tiroteándose con policías municipales de Taxco; asesinando en ese municipio tres días después a un matrimonio de maestros; privando de la libertad a cuatro  empleados de una bodega distribuidora de carne de pollo en el Estado de México el 25; y llevándose a 12 personas del Ayuntamiento de Taxco, a quienes secuestraron en una planta de transferencia y un relleno sanitario, el 26 de diciembre.

El inicio del nuevo año no pudo ser peor para los guerrerenses, que en tres episodios violentos han padecido, además del miedo que la gravedad de los hechos les impregna, la incertidumbre de no conocer la verdad y las cifras reales, que distarían en mucho de las oficiales en cuanto a la cantidad de víctimas mortales y personas desaparecidas en cada evento. Sólo en uno de los sucesos se tiene la certeza de cuántas personas murieron, por ocurrir la masacre a la vista de su propia gente y en un lugar público.

El 5 de enero, en la Sierra de Tlacotepec, poblado de Buenavista de los Hurtado, municipio de Heliodoro Castillo, se reportó un enfrentamiento entre integrantes de LFM y el grupo criminal Los Tlacos, estos últimos, dueños del territorio, que en otros tiempos obtenía importantes cosechas de goma de opio para la elaboración de la heroína tan codiciada por los adictos en Estados Unidos. Vecinos de la zona aseguran que primero fueron atacados con drones con explosivos, y después en tierra, las víctimas sometidas fueron colocadas en una camioneta que fue consumida por el fuego.

Fotos: Cortesía / Foto: Tomada de Internet

Defensores de Derechos Humanos y un sacerdote, con información de familiares de los fallecidos, aseguraron que al menos fueron 30 los muertos, quienes fueron retirados del lugar por sus deudos hacia el poblado de Tetela del Río, mientras a su arribo, las autoridades sólo encontraron y reconocen públicamente un saldo de restos óseos calcinados correspondientes a cinco personas.

La difusión de la noticia causó molestia en el Presidente Andrés Manuel López Obrador, quien el 8 de enero criticó la cobertura y un engaño que pretende “magnificar la violencia”.

Otro hecho que sumó al rojo panorama de Guerrero ocurrió la noche del sábado 6 de enero en un palenque clandestino en Petatlán, Región Costa Grande, cuando un comando armado ingresó durante la celebración de peleas de gallos y disparó sobre un sector de los asistentes. El saldo reportado por la fiscalía estatal fue de seis personas muertas y más de 10 lesionadas a balazos. Esa versión agrega que al sitio llegaron los miembros de la célula criminal del apodado El Gavilán para asesinar al líder del grupo rival, apodado El Ruso de Petatlán, con quien disputa el control territorial.

Sin embargo, la información oficial fue refutada dos días más tarde por la síndica procuradora de Petatlán y alcaldesa encargada de despacho, Martha Díaz Garzón, que valientemente relató que los muertos fueron 13 y no seis, además de que los lesionados son un total de 21. Incluso, la funcionaria que cubre la ausencia del presidente municipal, Javier Aguilar Silva, precandidato a diputado federal, reveló nombres completos y actividades de cada uno de los asesinados y heridos, quienes en su mayoría tienen oficios como trabajadores, empleados, comerciantes, meseros y amas de casa.

Otro ataque que dejó tres mujeres muertas a balazos esa misma noche, se registró afuera de una casa en el barrio de El Calvario, a las orillas de la ciudad de Chilapa, cuando participaban en el ritual religioso de levantar al Niño Dios. Sujetos armados asesinaron a las hermanas Ángela y Mercedes, comerciantes de pollo al mayoreo, así como a su cuñada Ofelia Guzmán García, trabajadora de la delegación de Servicios Educativos Montaña Baja. Mercedes también era profesora de preescolar. La primera de las mencionadas sufrió los homicidios de tres de sus hijos entre los años 2016 y 2021, sin que se conozcan las investigaciones de los casos.

LA FAMILIA MICHOACANA

Un informe del año 2020 del Departamento Antidrogas Estadounidense (DEA) advirtió que, “aunque se creía a La Familia Michoacana, una organización disuelta, sigue activa tanto en Michoacán como en Guerrero, especializándose en la producción y el contrabando de metanfetamina, junto con el tráfico de otras drogas sintéticas. También trafica marihuana y cocaína, además de regular la producción de heroína”. El 2 de octubre de ese año, la señalada agencia norteamericana solicitó al gobierno mexicano que investigara, a través de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), a cientos de involucrados en el lavado internacional de activos, entre ellos los hermanos Hurtado Olascoaga, de Guerrero.

El 5 de octubre de 2022, los nombres de los hermanos Johnny “El Pez” y José Alfredo “El Fresa”, líderes del Cártel La Nueva Familia Michoacana, fueron ampliamente difundidos tras una masacre ocurrida en una finca contigua a la Presidencia Municipal de Totolapan, Guerrero, donde fueron ejecutadas 20 personas, entre ellas el alcalde Conrado Mendoza y su padre. Mediáticamente, los Hurtado Olascoaga emitieron la noticia de que el atentado estaba dirigido a ellos, que prefirieron no llegar a una cita con el primer edil, culpando de la autoría del multiasesinato al grupo criminal Los Tequileros.

Un mes más tarde, el 17 de noviembre de 2022, la OFAC norteamericana incluyó en su lista de cabecillas del narcotráfico Al “Pez” y al “Fresa”, detallándose que estaban traficando hacia el país del Norte con la sustancia llamada fentanilo arcoíris, dispuesta en forma de píldoras o polvo de diversos y llamativos colores, formas y tamaños, “para atraer a niños y jóvenes usuarios”. Aunque se advirtió que además distribuyen metanfetamina, heroína y cocaína hacia la Unión Americana, operando desde 35 municipios mexicanos de Michoacán, Guerrero, Morelos y Estado de México.

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La OFAC, que alertó a los estadounidenses para no realizar transacciones económicas o financieras con los sujetos boletinados, agregó que “es de destacar que la organización se dedica al tráfico de diversas drogas ilícitas, incluidas la metanfetamina, la heroína, la cocaína y el fentanilo, desde América Central a los Estados Unidos, así como a la venta de fentanilo arcoíris. Además del narcotráfico, La Nueva Familia Michoacana genera ingresos de otras actividades ilícitas, como la minería ilegal y la extorsión”.

Ubaldo Hurtado Olascoaga, alias El Flaco o El Memo, hermano de Johnny y José Alfredo, fue aprehendido años atrás, el 28 de septiembre de 2013, en Cerro de Campo, municipio de Amatepec, Estado de México. La Policía le encontró manejando un automotor robado, en posesión de un arma de fuego y de cocaína. En 2018 fue sentenciado a 12 años de prisión por delitos contra la salud en la modalidad de posesión de clorhidrato de cocaína con fines de venta, portación de arma de fuego de uso exclusivo del Ejército y uso de vehículo robado. Fue trasladado al Centro Federal de Readaptación Social Número 14 CPS Gómez Palacio, Durango.

Por su parte, otra hermana del Pez y del Fresa, Adita Hurtado Olascoaga, ganó un amparo hace cuatro meses para que le fuese descongelada una cuenta bancaria por parte de la UIF. El 7 de octubre de 2020, la institución dependiente de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) emitió el acuerdo 145/2020 con la orden de bloquear la cuenta bancaria número 0467710631, abierta en la sucursal de Arcelia Guerrero, de BBVA Bancomer. La investigación de la posible participación de Adita en lavado internacional de activos fue a petición de la DEA, mas nunca se solicitó el aseguramiento de sus recursos financieros por el gobierno extranjero.

El 28 de abril de 2023, en un operativo para localizar a los hermanos Johnny y José Alfredo Hurtado, autoridades estatales y federales allanaron una bodega en Ciudad Altamirano, municipio de Pungarabato, Guerrero. No hallaron a los presuntos narcotraficantes y generadores de violencia, pero les aseguraron más de 10 vehículos de alta gama pertenecientes a líderes del grupo criminal La Familia Michoacana, valuados en aproximadamente 15 millones de pesos. Entre las unidades llamó la atención un auto Chevrolet El Camino modelo 1970, similar al de la famosa serie “Breaking Bad” de Netflix.

El aseguramiento ocasionó una inesperada reacción, al registrarse bloqueos en diversas carreteras durante los cuatro días siguientes. Los manifestantes eran autotransportistas, apoyados por al menos ocho presidentes municipales de la región de Tierra Caliente y algunos diputados guerrerenses por supuestos abusos y corrupción en los operativos de la fiscalía estatal, asegurando que se estaba favoreciendo a la organización criminal Los Tlacos, mostrándose simpatía en favor de LFM por parte de unos de los traileros.

Otro suceso relevante fue el asesinato del Teniente Coronel Víctor Manuel Salas Cuadras, quien tenía tres días de haber asumido el cargo de fiscal regional de Tierra Caliente, cuando fue privado de la libertad la noche del 9 de septiembre de 2023 en el municipio de Coyuca de Catalán por un grupo de hombres armados. En los primeros minutos del día siguiente, el cadáver del militar fue hallado cerca de la comunidad Jaripo, en la salida rumbo a Zihuatanejo. Después trascendió que Salas Cuadras detuvo a Hermelindo N, uno de los líderes de LFM, partícipe en una masacre de siete personas en la comunidad El Durazno, en Coyuca de Catalán en diciembre de 2022. El mando también participó en el operativo del aseguramiento de los vehículos de lujo de los Hurtado en abril último.

Autor(a)

Luis Carlos Sáinz
Luis Carlos Sáinz
Reportero desde 1989 en W Radio, Promomedios Radio, TV Azteca, Canal Ocho, Grupo ACIR, Ocho Columnas, Associated Press y ZETA; Consejero Editorial en Mural 2010-2011. Autor del libro Rejas Rotas.
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